La ciudad
Miércoles 07 de Junio de 2017

El Ejecutivo endurece la política de control de la noche en locales conflictivos

Por primera vez, el municipio rechazó una transferencia de habilitación para un boliche de Rioja al 1200 por faltas reiteradas

El municipio comenzó a endurecer la política de control de la noche rosarina. Por primera vez rechazó una transferencia de habilitación de un local nocturno basado en los antecedentes conflictivos que tenía un boliche en pleno centro de la ciudad. Ruidos molestos, permitir el ingreso de más gente que lo habilitado, presencia de menores y disturbios en la entrada y salida fueron las faltas detectadas por los inspectores. Por esas contravenciones, el Ejecutivo no concedió el aval a un grupo empresario que pretendía explotar la disco ubicada en Rioja al 1200.

El boliche que no podrá seguir funcionando tenía además un antecedente gravísimo registrado hace tres años y medio : el 1º de diciembre de 2013 dos grupos de jóvenes que habían salido de ese local bailable conocido como Free Pass, se enfrentaron en una fenomenal batahola. Fue a pocas cuadras de allí, en la esquina de Entre Ríos y San Juan, tras lo cual un joven murió apuñalado.

La herramienta legal en la que se basó la Intendencia fue un decreto firmado por la intendenta Mónica Fein en marzo pasado. Se trata de una norma ideada para ponerle un límite a bares, minimarkets, boliches y after conflictivos y violentos de la ciudad.

El texto legal complementa la ordenanza que regula la nocturnidad e impide nuevas habilitaciones a aquellos lugares que se les caducó el permiso de funcionamiento por faltas graves, más allá de la persona o razón social que tramite la apertura comercial.

Con esta restricción, la Intendencia buscó evitar que locales sancionados por contravenciones severas como tergiversación de rubro, venta de alcohol a menores y ruidos molestos reabran al poco tiempo a través de testaferros u otras personas que terminan usufructuando la clientela generada, sorteando los castigos aplicados.

La Resolución 079/17 fechada días atrás lleva las firmas de dos espadas de la intendenta: los secretarios de Gobierno, Gustavo Leone, y de Control y Convivencia Ciudadana, Gustavo Zignago.

Allí se establece el rechazo a "la solicitud de renovación y transferencia del permiso de habilitación para el funcionamiento del rubro confitería bailable en Rioja 1260 solicitado por la firma H&F Asociados".

En paralelo, se dispuso suspender "las habilitaciones en el inmueble en cuestión para rubros (vinculados a la nocturnidad) por dos años" desde la publicación del edicto.

Razones de peso

En los considerandos de la resolución administrativa a la que tuvo acceso La Capital, se menciona que pesaban sobre el local "reiteradas contravenciones vinculadas a ruidos molestos, exceso en el factor ocupacional habilitado, presencia de menores de edad y publicidad antirreglamentaria".

Además, se recuerda en el texto sancionatorio que "hubo una clausura preventiva el 10 de noviembre de 2016 en el marco de una investigación del Ministerio Público de la Acusación".

También se plantea que se recibieron "diversas denuncias de vecinos en cuanto a la conflictividad que genera en el entorno la concentración y desconcentración de asistentes".

Y finalmente se remarcó que "el Concejo ha solicitado informes a raíz de diversas denuncias radicadas en ese cuerpo vinculadas a problemas de convivencia por el funcionamiento del local".

En ese marco, por primera vez el gobierno municipal aplicó una restricción hacia nuevos emprendedores, tomando como referencia lo ocurrido con el mismo local bajo otra razón social.

Desde el Palacio de los Leones resaltaron que apuestan a "evitar que siga habiendo conflictos con los vecinos de la zona", tomando en cuenta las actuaciones de inspectores y del Tribunal Municipal de Faltas.

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