violencia de género
Jueves 03 de Agosto de 2017

El calvario que vive la mujer que denunció por violencia de género al productor televisivo

Bárbara S. contó las constantes amenazas que recibió ella y las personas que la rodean. "Es inhumano", dijo sobre lo que está viviendo, al tiempo que sentenció que la Justicia está esperando que "haya un golpe o que termine peor".

"La Justicia lamentablemente es muy lenta, parece que están esperando que haya un golpe o que la situación termine peor... O que pase lo que no quiero que pase, por eso lo hago público, me expongo, porque para mi esto es mucho más difícil de lo que creía, pero quiero que se termine", relató con la angustia a flor de piel y la voz entrecortada, Bárbara S., la mujer que denunció por violencia de género y hostigamiento a un productor televisivo de la ciudad, con quien mantuvo una relación de cuatro años, pero que en mayo pasado terminó por decisión de la mujer.
Pero según relata la mujer agredida, las amenazas son constantes, no solo contra ella, sino también contra todo su círculo. "Es inhumano vivir así", "lo único que quiero es vivir en paz", "le dijo a la persona con la que estoy que hay una bala con su nombre", es parte del calvario que le toca vivir a esta chica, que hizo la primera denuncia el 14 de junio pasado, pero por la que increíblemente el supuesto agresor aún no pudo ser notificado por la policía, porque "no lo han encontrado ni en su casa ni en el trabajo".
A lo largo del relato, Bárbara habla del dinero y del poder que ostenta la persona que fuera su pareja, porque "es una persona pública, conocida en los medios y con abogados que lo protegen. Me escribió diciéndome que me olvidase que los medios me dieran bola, que todos se iban a solidarizarse con él, que nadie me iba a ayudar, que él que me iba a terminando demandando a mí, que me iba a destruir".
La víctima cuenta que todo comenzó el 12 de junio pasado, cuando el productor televisivo se presentó en su casa y empezó a insultarla. "Me agredió físicamente, me zamarreó y empujó contra la puerta", señaló la chica con la voz entrecortada y contó la odisea que tuvo que pasar tras hacer la denuncia.
"Luego de esa agresión fui a hacer la denuncia al Centro de Atención a la Víctima al Distrito Sur, y al día siguiente fui con la denuncia a Tribunales, donde me dieron la orden de restricción para esta persona. De ahí me voy a la comisaría que corresponde por su domicilio (el 15 de junio), y a partir de ahí empiezo a llamar a la comisaría para saber si lo habían notificado de la orden de restricción y hasta el día de hoy aún no lo notificaron", explicó hoy Bárbara en diálogo con Radio Universidad, más de un mes y medio después de haber hecho la denuncia, que según pudo constatar ayer, al acercarse para hacer una ampliación de la misma, se enteró que estaba desestimada.
"La policía lo buscó, tanto en la seccional en que yo radique la denuncia como en la comisaría 4ª, donde le trasladaron el oficio por la dirección de su trabajo. Fueron a la casa y al trabajo, donde todas fueron evasivas y negativas, y nunca lo encontraron ni pudieron dar con él. Incluso le han dejado un aviso para que se presente y nunca fue. Lo han llamado por teléfono y él atiende, pero dice que no está en la ciudad, que cuando pueda se va a acercar", indicó.
"Pero mientras esto pasaba -prosiguió- yo sufrí el envío de mails de cuentas falsas con fotos y videos de nuestra intimidad, los que también mandó a mi jefe y a todos mis contactos en Facebook. Además de recibir llamadas a toda hora del día, y de comenzar a perseguirme y de mandarme mensajes. Yo a cada hecho que había lo denunciaba, y me decían que la fiscal (Raquel Almada) estaba evaluando el caso".
Pero eso no fue todo, según el relato de la chica, que se queja de la inacción de la Justicia, donde llegaron a decirle que "al no haber golpes o algún maltrato físico es más difícil".
"Me empapeló el auto con fotos privadas, me pinchó las ruedas del vehículo, le pinchó las ruedas del vehículo al padre de la persona con la que yo estoy ahora y le escribió la casa. Incluso se presentó en varias oportunidades en el trabajo de este chico cuando yo estaba. Yo le avisaba a la policía, pero cuando llegaba ya se había ido", argumentó. "Ratifiqué la denuncia en la comisaría, hice todos los pasos y me mantuvo en el anonimato porque creo y quiero creer que la Justicia va a actuar antes que pase algo", comentó.
"Me empapeló el auto con fotos privadas, me pinchó las ruedas del vehículo, le pinchó las ruedas del vehículo al padre de la persona con la que yo estoy ahora y le escribió la casa. Incluso se presentó en varias oportunidades en el trabajo de este chico cuando yo estaba. Yo le avisaba a la policía, pero cuando llegaba ya se había ido", argumentó. "Ratifiqué la denuncia en la comisaría, hice todos los pasos y me mantuvo en el anonimato porque creo y quiero creer que la justicia va a actuar antes que pase algo", comentó.
Cada palabra de la chica conmueve, estremece. "Es inhumano de todas las maneras, me amenazó con publicarme las fotos y los videos, que finalmente lo hizo, me dijo que me iba a hacer echar del trabajo, llamó al padre de mi hija para decirle que se haga un ADN porque la nena no era de él.... cosas que nunca creía que me podían pasar, que no las merece nadie. Pese a todo lo que me hizo, llegué a pedirle perdón, porque me dijo que le pidiera perdón, porque solo quiero que me deje continuar con mi vida", sentenció al borde de las lágrimas.
Consultada sobre si le molestaba la falta de respuesta de la Justicia, comentó: "La respuesta que me dieron es que es todo más complejo cuando no hay golpes, cuando no hay nada físico. Él me amenazó de muerte, me amenazó con que me va a prender fuego el auto, llamó a la persona con la que yo estoy y le ha dicho que hay una bala con su nombre".
"La Justicia lamentablemente es muy lenta, parece que están esperando que haya un golpe o que termine peor... o que pase lo que no quiero que pase...", marca con la voz entrecortada, y enseguida agregó: "Por eso es que tomé la decisión de hacerlo público, de exponerme. Para mí esto es mucho más difícil de lo que creía, pero quiero que se termine, y que la gente sepa que la violencia no es solo física, que el hostigamiento, la persecución, las amenazas. Eso y no poder salir a la calle también es violencia, o tener que proteger a mi hija para que no le haga nada".
"Yo pedí ayuda, el martes volví a ir a Fiscalía, donde la chica que me tomó la denuncia, me trató muy bien, pero no tuve respuestas hasta ayer, y ahí me enteré que la primera denuncia fue desestimada por la fiscal, porque no había datos suficientes para avanzar en eso", argumentó Bárbara, quien sentenció que "en ese momento ampliamos la denuncia, porque yo conseguí testigos que habían visto y padecido estas situaciones, porque él (por el productor televisivo) se hace visible, porque pasa con su camioneta, para, hace señas, putea... No puedo entender cómo nadie no puede hacer algo tan sencillo como notificarlo para que deje de hostigarme... Lo único que quiero es poder vivir en paz", subraya al borde del llanto, un hecho que se reitera a la largo de un relato impactante.
"Lo hago por mi familia, que me insiste para que no baje los brazos, si fuese por mí ya lo hubiese dejado, y que sea lo que Dios quiera. Pero saco fuerzas de donde no tengo por mi hija", sentencia la mujer agredida.

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