La ciudad
Lunes 27 de Marzo de 2017

El Acuario del Parque Alem abrirá sus puertas en el último trimestre del año

La provincia prevé habilitar al público las peceras que reproducirán la fauna del Paraná en octubre. Antes, a fines de abril, abrirá el bar

"Ahora sí, entramos en la recta final, el Acuario se abre al público en el último trimestre del año. Seis años para una obra de esta magnitud no está tan mal". Con estas palabras el secretario de Proyectos Especiales e Innovación Social de la provincia, David Asteggiano, le puso fecha a un proyecto tan ansiado como anunciado. En las 9 peceras, la fauna ictícola de los tres países por donde fluye el río Paraná tendrá su única expresión abierta al público. De las 200 especies existentes, 70 tendrán ejemplares que vivirán en el acuario reproduciendo su hábitat natural.

Llegar al último trimestre de 2017 no fue algo sencillo. En el medio quedaron cronogramas que nunca se cumplieron. Ahora parece algo más concreto y cercano. El penúltimo paso será la apertura a fines de abril el bar que ocupa la segunda planta y la terraza, y a fin de año todo el complejo.

El gobierno provincial hizo entrega en noviembre de 2011 del contrato a la empresa adjudicataria de la primera etapa de obra que demandaría dos años de ejecución. Cuatro años después, la gestión de Antonio Bonfatti anunciaba el comienzo de los trabajos de la tercera y última etapa bajo un presupuesto de unos 79 millones de pesos (tabiquería interior, instalaciones, senderos, pisos y parquización).

A mitad de 2015, el ex gobernador habilitó las dos hectáreas de senderos y espacios verdes.

Pero en diciembre de ese año se anunció una nueva fecha de finalización: abril de 2016. Ahora, el corte de cintas será al filo de 2018. La obra no sólo reprogramó sus plazos. Su presupuesto trepó de 100 millones a unos 150 millones, según estimaciones oficiales.

En noviembre de 2016 se abrió el laboratorio de la planta baja con el trabajo de 12 científicos que dependen tanto de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) como del Conicet.

"Tener 6 años para una obra de esta magnitud no está tan mal. Si hubiésemos tenido más know how ya estaríamos abiertos. Las peceras demoraron un año y medio porque las hace un taller en La Matanza con un sistema especial para estos recipientes enormes y de 18 centímetros de espesor. Es el único fabricante en Latinoamérica", justificó Asteggiano.

El proyecto inicial fue pensado en 2008 y se lo llamó el Temaikén rosarino. Se diseñó en tres niveles: una planta baja donde ya funciona el laboratorio, áreas de experimentación y piletones en tierra. Un entrepiso (donde funcionará un bar) y una planta alta, enlazados por una rampa interior. En el nivel superior se ubicará la sala de exposiciones junto a un auditorio para 100 personas. Las anunciadas peceras gigantes tendrán dos enormes tubos cilíndricos de 3 metros de diámetro visibles desde el exterior del edificio.

El secretario de proyectos especiales insistió ayer con que "el rosarino se va a sorprender, porque el acuario será parte del patrimonio de la ciudad. En ningún momento se frenó, pero se fue demorando por aprendizaje. Ahora estamos en la recta final".

El Acuario Río Paraná, tiene casi tres hectáreas ubicadas frente al Gigante de Arroyito. Allí ya funciona un parque público, con especies arbóreas autóctonas y el rectángulo de 3.500 metros cuadrados cubiertos hecho de hormigón.

La etapa definitiva se denomina "sistema de vida" y no es otra cosa que la puesta en marcha de las 9 enormes peceras, para las cuales se debió consultar a un especialista brasileño, diseñar el proyecto, adecuarlo con ingenieros locales y licitarla.

Son un complejo de cañerías, bombas, sensores electrónicos y automáticos que miden temperatura del agua, cantidad de materia orgánica, caudales, todas variables imprescindibles para reproducir el Paraná en una enorme pecera.

La mayoría de los peces que componen las 70 especies están en "cuarentena" para su puesta a punto. Las diferentes peceras imitarán los distintos ecosistemas del río, arroyos, efluentes y lagunas. Además de verlos, el público tendrá dispositivos táctiles con información de cada especie.

Este "corazón" del acuario tuvo un presupuesto de 34 millones de pesos.

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