La ciudad
Jueves 14 de Septiembre de 2017

El acoso en colectivos es frecuente, pero casi nunca se denuncia

Un hombre será imputado por cometer un hecho de abuso a bordo de un ómnibus. Sólo llega una denuncia por mes a una línea telefónica

Un hombre de 33 años será imputado hoy por acosar a una menor de 14 años cuando viajaba en un colectivo de la línea 107. Un grupo de pasajeros advirtió de la situación al chofer del micro, quien decidió concluir el viaje en la comisaría 34ª, de barrio Rucci, donde el joven quedó detenido. La directora del Instituto de la Mujer, Carolina Mozzi, señaló que las agresiones verbales y de violencia sexual contra usuarias del transporte público son tan frecuentes como poco denunciadas. A la línea telefónica habilitada por una campaña para visibilizar este problema apenas llega un caso por mes.

Por eso, lo sucedido el martes, alrededor de las 20, en el interno 81 de la línea 107 se convirtió ayer rápidamente en noticia. Según lo denunciado en el local de la comisaría 34, varios pasajeros notaron que el hombre se acercaba a la adolescente y le apoyaba los genitales en la espalda. Entonces, decidieron advertir al chofer del micro de la situación, quien rápidamente cerró las puertas del colectivo y desvió el recorrido hacia la comisaría de zona norte.

El hombre, identificado como Alberto G, de 33 años, permanecerá detenido hasta hoy, cuando se presente ante un juez penal la acusación en su contra.

El caso quedó en manos de la fiscal de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, Nora Marull. La funcionaria será la encargada de tomar declaraciones a la víctima y, en función del relato de la niña, determinar bajo qué figura legal encuadrar el caso, que en principio sería abuso simple.

La campaña

En julio del año pasado, el municipio lanzó una campaña para visibilizar las situaciones de hostigamiento que tienen como escenario el transporte público de pasajeros. Con el lema, "si te pasa a vos, nos pasa a tod@s", la iniciativa persigue la desnaturalización de estos actos violentos y el involucramiento de quienes se encuentran en el mismo espacio donde sucede la agresión.

Además, se proponía denunciar estos casos a la línea gratuita 147, para reclamos relacionados con el tránsito y el transporte público. Sin embargo, a un año de que se colocara cartelería en colectivos, taxis y remises, las denuncias recibidas en la línea son muy pocas. Apenas alcanzan a un promedio de una por mes.

"Claramente las llamadas son pocas en relación a los casos que sabemos que suceden", señaló la directora del Instituto de la Mujer. Para Mozzi, la baja cantidad de reclamos puede tener múltiples factores, la naturalización de las situaciones, que las víctimas no se perciban como tales o el desconocimiento de una herramienta donde poder advertir sobre estas situaciones y, de ser necesario, recibir un acompañamiento legal o psicológico.

Por eso, destacó, "resulta positivo que los pasajeros o el chofer del colectivo hayan reaccionado y decidieran hacer algo para eliminar la acción de acoso y hacer la denuncia como corresponde. Ese involucramiento de todos los actores que convivimos en el ámbito público es el que buscaba la campaña".

"Si te pasa a vos, nos pasa a tod@s", se lanzó después de una encuesta realizada por la organización Mumalá, que indagaba sobre la experiencia de las usuarias del transporte público de pasajeros. El estudio permitió determinar las situaciones de acoso que padecían por el simple hecho de ser mujeres, la falta de un canal de comunicación donde denunciarlas y la necesidad de mejorar la iluminación y las condiciones de los lugares donde se espera el colectivo.

La campaña se extendió al servicio de taxis luego de que trascendiera la denuncia de dos pasajeras. Una de las mujeres acusó al conductor de masturbarse mientras la llevaba. Otra advirtió que el conductor realizaba exhibiciones obscenas durante el viaje.

No sólo a

nivel local

Las situaciones de acoso que sufren las mujeres en el transporte público no es una realidad sólo local. A principios de año, ONU Mujeres lanzó una campaña sobre esta problemática. Desde la organización se calificó a agresiones y violencia sexual como "una pandemia mundial", que aún resulta poco visible porque los varones la naturalizan, las mujeres no la denuncian y son insuficientes las intervenciones para abordarla y prevenirla. Consecuentemente, esta realidad interfiere en la libertad de movimiento de las mujeres y niñas, su acceso a la escuela o al trabajo, y a participar plenamente en la vida pública.

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