La ciudad
Sábado 01 de Abril de 2017

Dos pensiones acumulan clausuras y denuncias, pero continúan abiertas

"Ahí la gente está hacinada y son aguantaderos", aseguran quienes conviven con los dos inmuebles en barrio Las Delicias.

En en barrio Las Delicias, los vecinos llevan ya varios años delatando el funcionamiento irregular de dos pensiones que, pese a haber sido clausuradas casi una veintena de veces y acumular incluso varias denuncias penales en la Justicia, continúan con sus puertas abiertas. Para quienes viven en los alrededores de Moreno al 6100 y del pasaje Padre Giaccone al 1900 el problema no es sólo que no cuentan con las habilitaciones del municipio en materia de infraestructura, sino que además afectan a la seguridad del barrio por tratarse de "aguantaderos que fueron hasta allanados por la policía en reiteradas oportunidades", denunció uno de los habitantes de la zona sur.

   Las denuncias de los vecinos tienen ya varios años y desde el principio llevaron su reclamo a la comisión de Seguridad del Concejo Municipal. Allí, explicaron detalladamente cómo funcionan irregularmente como pensiones en el barrio estos dos inmuebles, (Moreno 6194 y Padre Giaccone 1976), y en ambos casos apuntaron a la misma propietaria. "Este es un problema no sólo de papeles, sino también de seguridad porque esos lugares son aguantaderos que incluso fueron allanados por diferentes delitos", explicó uno de los vecinos a la hora de indicar por qué su reclamo fue a la comisión de Seguridad hace ya más de dos años.

Clausuras y denuncias

Desde la propia Secretaría de Control del municipio confirmaron que la vivienda de Padre Giaccone al 1900 fue clausurada en por lo menos 18 oportunidades, e incluso en la primera oportunidad, en julio de 2013, fue necesaria una orden judicial para poder hacer la inspección del edificio y proceder a la clausura por no tener habilitación. Tras esa medida preventiva que los titulares del lugar nunca levantaron, se constataron cinco violaciones de clausuras, hubo operativos donde se registraron obstrucciones de procedimiento, y ya existen tres denuncias penales por violación de las medidas dispuestas por el municipio.

   "En rigor, sigue clausurada", indicaron voceros del área de Control, y anticiparon que en los próximos días interpondrán una nueva presentación en los Tribunales provinciales. Los vecinos siguen afirmando que el lugar aún funciona como pensión.

El caso de Moreno al 6100 es calcado: una clausura original en abril de 2014 por no contar con la habilitación necesaria, 13 inspecciones posteriores, cuatro constataciones de violación de la medidas y dos denuncias penales. Pese a eso, los vecinos insisten en que sigue en actividad.

El derrotero de los vecinos comenzó por la comisión de Seguridad del Concejo. Por eso, a fines de 2014 se sancionó un pedido de informe que dé cuenta de las condiciones del edificio de Padre Giaccone al 1900, si estaba habilitado y si cumplimentaba con todas las normativas de seguridad vigentes que rigen sobre las pensiones en la ciudad, si había sido inspeccionado y si tenía antecedentes de infracción por parte del municipio.

   Como no obtuvieron respuesta, en 2016 volvieron a plantear el reclamo, cuando ya pesaba sobre el lugar una clausura que había sido violada y continuaba abierto, e incluso ya se habían presentado dos denuncias penales en la Justicia.

   Con todo eso, el Concejo aprobó un decreto donde encomendaba al Ejecutivo evaluar la clausura definitiva de ese inmueble como pensión, sino que además solicitó a la Municipalidad que requiriera al Ministerio de Seguridad de la provincia la situación de "las supuestas causas judiciales por comisión de delitos" que los vecinos denunciaron que habían tenido lugar en la pensión de Moreno al 6100 que incluso fue allanado en sucesivas oportunidades por la policía.

"Estos dos lugares siguen funcionando en condiciones inhumanas, con la gente hacinada y como aguantadero", dicen quienes viven en la zona.

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