Amsafé
Domingo 19 de Marzo de 2017

Diálogos diferentes con el mismo resultado: aulas vacías

En una semana signada por los paros y movilizaciones, el gobierno provincial intentará mañana por tercera vez destrabar las negociaciones paritarias con los empleados estatales.

En una semana signada por los paros y movilizaciones, el gobierno provincial intentará mañana por tercera vez destrabar las negociaciones paritarias con los empleados estatales. La propuesta, que será superadora al último 21 por ciento que fue descartado de plano por las representaciones gremiales, busca dejar atrás un frente de conflicto que, en un año electoral, es aprovechado por muchos para llevar agua hacia sus propios molinos.

   Los docentes, en tanto, deberán esperar hasta el jueves para recibir una propuesta. El gobierno de Miguel Lifschitz ya anunció que no negociará con medidas de fuerza mediante, por lo que se entrará en un impasse ya que este martes y miércoles las aulas volverán a quedar desiertas.

   Es que los maestros transitan desde el inicio del ciclo lectivo dos frentes de conflicto distintos: uno a nivel provincial y otro nacional. Y esa suerte de doble camino los ha dejado precisamente a mitad del sendero en un laberinto del cual se les hace complicado salir.

   Los paros previstos para la semana que se inicia responden a la determinación de la Ctera (gremio que nuclea a los docentes a nivel nacional) de rechazar la decisión del gobierno de Mauricio Macri de no convocar a paritarias. Esa negociación era clave para fijar un porcentaje que les permitiera a las provincias tener como parámetro para poder negociar los aumentos salariales con sus docentes.

Caminos distintos

Ahora bien, con la férrea decisión del gobierno nacional de no entablar negociaciones, es justo destacar que en suelo santafesino el diálogo va por caminos diametralmente opuestos.

   En la provincia ya se hicieron dos propuestas de recomposición salarial y la semana próxima llegará la tercera. Otro signo distintivo: el gobernador Lifschitz no eligió el camino de la confrontación con los maestros, como sí se hizo en provincia de Buenos Aires, donde se pagó un plus a quienes no adhirieron al paro y se impulsó la contratación de reemplazantes.

   Lifschitz defendió el derecho de huelga y en el inicio del ciclo lectivo siguió tendiendo puentes de acercamiento con los gremios: anunció centenares de titularizaciones y obras en el nivel inicial. Respuestas a reclamos históricos de los docentes santafesinos. En una negociación siempre se ceden posiciones y se dan señales de apertura al diálogo. En esta, en particular, el gobierno provincial ha mostrado varias cartas que buscan destrabar el conflicto. Desde el lado gremial no se aprecia lo mismo. Y en una provincia que tiende puentes concretos de acercamiento, se presenta como bastante difícil de explicar que las aulas vuelvan a quedar vacías esta semana para rechazar decisiones del gobierno macrista. Decisiones ajenas, políticamente distintas, pero que los docentes santafesinos han puesto en la misma bolsa.

   Esta semana, en su doble condición de líder de la Ctera y del gremio que nuclea a los docentes públicos santafesinos (Amsafé), Sonia Alesso dio algunas señales de que a nivel provincial el conflicto podría tener en breve una solución. "Si acá mejoran la oferta, vamos a analizar la continuidad de las medidas de fuerza", indicó.

   Esa declaración es clave para entender que los docentes deben al menos reconocer que en la provincia sí se han hecho esfuerzos para que los chicos tengan clases. El conflicto con el gobierno macrista es diferente, pero es otra pelea. Distinta. Con otros códigos y en otros términos. No se aprecia como muy racional que aquí las aulas vuelvan a estar desiertas por decisiones que se toman en el marco del conflicto a nivel nacional.

   Nadie duda de la lucha docente. La marcha convocada para el próximo miércoles a plaza de Mayo volverá a ser masiva. Aquí, en otro contexto, al menos las bases gremiales podrían rediscutir la metodología del plan de lucha y ceder una posición inamovible que hasta el momento sólo puso sobre la mesa de negociación provincial una seguidilla de paros. Por lo pronto, los cachetazos se los siguen comiendo los pibes.

Nuevo intento y curiosidades

A nivel municipal, en tanto, esta semana la administración Fein enviará al Concejo la remozada propuesta de endeudamiento, que destinará 200 millones de dólares sólo a obra pública descartando la idea original de refinanciar también el pasivo de las arcas locales. Precisamente esa condición fue la que hizo naufragar el proyecto el año pasado. Ahora, tanto el PRO como el Frente para la Victoria se han mostrado proclives a avalarla.

   Si del Concejo se habla, llamó la atención que el edil Carlos Cossia alzara su voz en estos días para reclamar que vuelva al Palacio Vasallo la potestad de fijar la tarifa del boleto. Es sugerente, porque fue el propio Cossia el que otorgó el quórum que le permitió al Ejecutivo conseguir la anterior suba del boleto en mayo del año pasado. Es más, tras esa acción llegó la contratación de su hija de manera temporal en el ámbito de la Secretaría de Desarrollo Social del municipio. En fin, curiosidades que tiene la política vernácula.

Comentarios