La ciudad
Sábado 03 de Junio de 2017

Desconsuelo tras la muerte de dos hermanas en un trágico incendio

Geraldine, de 10 años, y Aylén, de 8, fallecieron entre el fuego y el humo desatado en Pasco y Convención. Una vela quemó una cortina.

"Me arrancaron la vida". Mariano Carlos Medrano mira hacia la nada. En la madrugada de ayer, sus dos hijas de 8 y 10 años murieron asfixiadas en el interior de su humilde vivienda sobre la barranca, a la altura de Pasco. Un apagón de luz en plena noche hizo que otro de sus hijos prendiese una vela, que alcanzó una cortina. A partir de allí se desató un drama que terminó con las vidas de Aylén y Geraldine. El incendio voraz arrasó con todo. "Lamentablemente casi siempre pasa algo así. El otro día fue en otra casa, pero esta vez me tocó a mí y terminó con mis dos hijas", dice a La Capital el hombre de 36 años que trabaja por las noches en un bar de Pichincha para alimentar a sus hijos.

   A pocas cuadras del complejo universitario La Siberia, calle Pasco llega hasta la barranca que balconea con avenida Belgrano. Allí, las casillas de material, chapa y madera se amontonan heterogéneas, entre pasillos insondables.

   En una de estas casillas, el fuego que se desató a las 2 de la madrugada de ayer no dio tiempo a casi nada. En la casa de los Medrano, estaban Carlos, de 15 años; Agustín, de 13; Geraldine, de 10; Aylén, de 8; y Rodrigo, de 5. Todos, al cuidado de doña María (la abuela), de 84 años, y de Mariano.

   Según relató el hombre de 36 años, un corte de luz de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) produjo un apagón en toda la zona. Uno de los niños prendió una vela para iluminar un cuarto. Al tomar contacto con una cortina, el fuego se propagó rápidamente entre los colchones, frazadas, camas de madera y tirantes.

   María alcanzó a sacar a Rodrigo, mientras que los otros dos varones salieron a la calle por sus propios medios.

   En cambio, Aylén y Geraldine perecieron asfixiadas por el denso humo que en un instante invadió la vivienda. Y también como consecuencia del fuego.

   Llegaron los Bomberos, personal policial, equipos de emergencia. Pero nada se pudo hacer con las dos niñas.

   Todo República de la Sexta quedó conmocionado por la tragedia. En las veredas, las mujeres del barrio no hablaban de otra cosa. En un viejo Peugeot 504, La Capital encontró al papá de las víctimas. "Me había ido a trabajar a un local en Pichincha y estaban con mi mamá. En la madrugada me llaman y me dicen que se prendió fuego mi casa. Agarré la moto y pese a que choqué en el trayecto llegué lo más rápido posible. Pero era demasiado tarde. Se ve que las nenas estaban profundamente dormidas y la inhalación del humo las asfixió", dice Mariano.

   El hombre está parado en el medio de la calle. Todavía no puede asimilar el golpe y sus ojos están perdidos en el horizonte.

   "Este dolor inmenso, no tiene comparación con nada. No me interesa nada material. A esto no se lo deseo a nadie. Están las puertas abiertas para el que quiera darme una mano", expresa.

   La familia tuvo que acomodarse en la casa de un familiar de pasaje Aguirre 6030. "Hasta ver cómo salgo adelante de nuevo", remarca. En un momento de la charla, surgen las quejas por los cortes de luz. "Este es un barrio precario y la EPE nunca se ocupa de hacer las cosas bien, lamentablemente casi siempre pasa algo así. Hace poco se incendió una casa atrás de la mía. Esta vez me tocó a mí y desgraciadamente terminó con mis dos hijas. Me arrancaron la vida", dice el hombre.

   Entre la pobreza y la humildad, sobrevino la fatalidad. A Aylén se le murió su madre hace un año por una enfermedad terminal. En cambio, la madre de Geraldine conoció otra pareja y la niña se fue a vivir con Medrano.

   En medio del diálogo con este diario, hay un pedido que aumentó el desconsuelo del padre. "Le pido al municipio si me puede conseguir dos féretros para mis hijas. A mí no me interesa nada. En cambio ellas sí lo merecen y no que estén en un cajón de manzanas, como si las arrojaran a un pozo", agrega con impotencia.

   Con el correr las horas, aparecieron las respuestas. La Dirección de Cementerios, por un lado, y la Secretaría de Desarrollo Social, por el otro, se contactaron con familiares de Medrano.

   Hoy, a las 8, en el Cementerio La Piedad, está prevista la inhumación de ambas víctimas.

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