La ciudad
Lunes 17 de Abril de 2017

Desalojan fiesta privada por ruidos molestos en pleno barrio Fisherton

Una fiesta privada que se estaba desarrollando a todo volumen terminó con la intervención de la Guardia Urbana Muncipal (GUM) y el corte abrupto de la música por ocasionar ruidos molestos al vecindario.

Una fiesta privada que se estaba desarrollando a todo volumen terminó con la intervención de la Guardia Urbana Muncipal (GUM) y el corte abrupto de la música por ocasionar ruidos molestos al vecindario. El operativo se produjo en la madrugada de ayer y fue necesaria la presencia de agentes policiales. Según voceros municipales, como los responsables acataron la orden de suspensión no hubo que solicitar orden de allanamiento a la Justicia.

Alrededor de las tres de la mañana de ayer, y a partir de una denuncia de ruidos molestos tanto la GUM como personal de la seccional 7ª, junto a una brigada de Policía de Acción Táctica (PAT) llegaron a una casa particular del coqueto barrio de Fisherton.

Cuando los agentes se hicieron presentes en bulevar Argentino al 8100 constataron la música a algo volumen y ante la requisitoria a los dueños del lugar, fue un amigo de los dueños de la finca quienes se hicieron cargo de acatar la orden de desalojo del lugar de los 150 asistentes a la fiesta privada.

De acuerdo a lo informado por voceros municipales, el titular del inmueble estaba "visiblemente alcoholizado", pero la situación no impidió el desalojo del predio y el cese de la música. Y tampoco se opuso resistencia alguna.

Los agentes intervinientes no pudieron constatar que se haya cobrado una entrada ni otro valor para disfrutar de la fiesta. En relación a la problemática de las fiestas privadas, desde la Secretaría de Control y Convivencia Ciudadana del municipio indicaron que en el caso de que hubiese sido necesario un ingreso al lugar, se da intervención a la Justicia de Faltas provincial quien toma cartas en el asunto.

Tras la desconcentración del público asistente (el municipio informó que eran todos adultos) se determinó el cese de la música. En un principio, se había sospechado de algún tipo de fiesta electrónica organizada en forma clandestina, pero los mismo voceros del Ejecutivo se encargaron de aclarar que se trató de otro tipo de ambiente.

Antecedentes

El fin de semana pasado, la Secretaría de Control detectó la presencia de 120 menores de edad en una casa particular. El sábado se produjo otra fiesta privada en Quintana 575, un ex salón de fiestas, sin habilitación y con 70 personas.

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