La ciudad
Domingo 03 de Septiembre de 2017

Contratan seguridad privada en el Parque para evitar el robo de rosas

Como el vandalismo no da tregua, también enrejan las estatuas y hasta colocan los bustos en pedestales más elevados.

El vandalismo no da tregua en la ciudad y el desastre que provocan ya toma ribetes insólitos. Tanto, que en el parque Independencia hasta tuvieron que contratar una empresa de seguridad privada para que custodie que no se roben los retoños de rosas que se colocaron en el Rosedal. En ese sector de la ciudad también enrejan las fuentes y elevan los bustos de los próceres para protegerlos de pintadas y roturas.

"Los rosales recién colocados son muy fáciles de sacar de la tierra y queremos evitar que nos pase lo que sucedió para el Congreso de la Lengua, cuando hicimos una plantación y sólo en la primera noche nos habían robado el 30 por ciento", recordó el referente de la Asociación Amigos del Parque Independencia, Adrián D'Alessandro.

En cuanto a la protección y elevación de los bustos, primero fue la estatua ecuestre de Manuel Belgrano, después la siguió el monumento a Garibaldi y, más recientemente, la fuente de los Cuatro Caballos, en la esquina del ex predio ferial de la Sociedad Rural. Las rejas colocadas para proteger grupos escultóricos y espejos de agua siguen cambiando la fisonomía del parque Independencia.

El año pasado el municipio presentó un ambicioso plan de revitalización del centenario predio. La iniciativa incluyó la puesta en valor de su patrimonio arquitectónico, unas 30 esculturas que embellecen los distintos sectores del pulmón verde. Cuando la tarea concluya, será necesario resguardar las obras que son frecuentemente blanco de pintadas con aerosol y roturas.

Para eso, desde la Asociación de Amigos del parque Independencia se realizó un relevamiento de la situación de cada grupo de obras y se propusieron distintas alternativas para protegerlas.

El proyecto prevé la colocación de cercos perimetrales en algunos espacios específicos, como la fuente de los Españoles o el mirador del Rosedal. Las rejas permanecerán cerradas a partir de la caída del sol. Durante el día o los fines de semana durante toda la jornada, en cambio, se permitirá transitar por estos espacios o disfrutar del sol en los bancos que los circundan.

Para otras obras se proyectaron otras estrategias. A los múltiples bustos que pueblan el parque, por ejemplo, se les cambiará el pedestal por uno más alto y especialmente diseñado para minimizar ataques.

"Hicimos un relevamiento de cada sector del parque y, en algunos casos, se determinó la necesidad de proteger las esculturas con rejas. Para las esculturas elevadas o bustos se diseñó un nuevo basamento hecho en cemento revocado y pintado, sin revestimiento, como material granítico o lajas, que complicaban la limpieza de pintadas. Además, al estar más elevados, las obras escultóricas no resultan tan accesibles", señala el referente de la entidad, Adrián D`Alessandro.

Este nuevo modelo de pedestal ya se probó en alguna de las esculturas ubicadas en el cantero central del bulevar Oroño. En el parque, el busto de José Hernández instalado en el Rosedal cuenta con este tipo de base y, próximamente, será el turno del busto de Güemes, en las cercanías del Laguito.

Poco amigables

La colocación de rejas alrededor de obras de valor patrimonial o edificios públicos es siempre polémica. Más de un urbanista las considera una forma de privatizar el espacio público y una demostración de los límites del Estado para desarrollar políticas más integrales de preservación del patrimonio arquitectónico y cultural de las ciudades. "Enrejar toda la ciudad es una locura, tenemos que trabajar en crear conciencia sobre la importancia de cuidar los bienes y el espacio público", critican en las oficinas de algunas de las áreas del municipio, desde donde se llevan adelante las intervenciones en el parque Independencia.

En la Asociación de Amigos del parque Independencia reconocen que no se trata de un elemento "amigable". Sin embargo, advierten, "también son una forma de resguardar los grupos escultóricos del parque para que estén protegidos, sobre todo de noche y de madrugada que son los horarios más complicados".

D'Alessandro explica que, de acuerdo a su experiencia, "todo lo que en el parque fue protegido con rejas no fue más vandalizado" y pone un ejemplo claro: "En la esquina de Lagos y Pellegrini, una zona caliente en el tema vandalismo porque allí se junta la barra de NOB, colocamos una fuente de hierro fundido de origen francés muy delicada; pero al estar enrejada, en casi dos años jamás sufrió ningún daño".

Totalmente contraria, dice, es la experiencia de la fuente de los Españoles a la que considera "uno de los íconos del vandalismo urbano". La fuente, donada por la colectividad ibérica en 1936, "es la fuente de mayólica española más grande que se haya levantado fuera de España, y tiene un deterioro tan profundo que el 70 por ciento de sus piezas necesitan alguna intervención. A la mayoría de las figuras principales hay que hacerle reposiciones y otras están ausentes. Le faltan leones, florones y centauros completos".

vigilados. Una garita de seguridad desde donde un agente vigila e intenta evitar el vandalismo en el Parque.

Comentarios