La ciudad
Sábado 15 de Abril de 2017

Como ocurre desde hace más de 10 años, el Monumento también tuvo su Vía Crucis

Unas seis mil personas asistieron a una puesta en escena con la presencia de cerca de 200 actores. El público llevó alimentos no perecederos.

Alrededor de seis mil personas participaron ayer del Vía Crucis que se realizó en el Monumento Nacional a la Bandera. Como ocurre desde hace más de 10 años, los organizadores pusieron en escena las diferentes etapas vividas por Jesús desde el momento en que fue aprehendido hasta su crucifixión. Con la presencia de unos 200 personas trasladaron en vivo escenas similares a las de la película La Pasión de Cristo. El público pudo vivir con devoción cómo se recrearon los incidentes más dolorosos de la tradición cristiana. La presentación mezcló ficción con reflexión.

   Cerca de las 20.30 se inició la actividad en una jornada que ameritaba la gran presencia de público en función del buen clima. Todo estaba listo para generar el ambiente perfecto de silencio, respeto y consternación.

   Esas condiciones se generaron también porque todo estaba milimétricamente diseñado. El acontecimiento lleva mucha preparación y organización. Tanto, que existe una comisión que se encarga de nuclear todo, desde el vestuario de época hasta la difusión e infraestructura.

Color y música   

En efecto, participan jóvenes y familias que utilizan trajes de época, además de música en vivo con efectos de luces y sonido.

   Los organizadores pertenecen al Movimiento Evangelio de Caná (MEC) y el Arzobispado de Rosario. En efecto, el obispo de la ciudad, Eduardo Martín, presidió la actividad centrada en poner en evidencia cómo Jesús "pagó con su sufrimiento para la liberación del pecado".

   Sin embargo, este año los miembros de ambas entidades buscaron sumar solidaridad a la actividad. A diferencia de los anteriores encuentros, se solicitó un alimento no perecedero a los asistentes en beneficio del Hogar Padre Misericordioso.

Adicciones 

La entidad está conformada por un grupo de profesionales y voluntarios que ayuda a quienes padecen la problemática de las adicciones y viven en situación de calle. De hecho, los chicos que se encuentran en rehabilitación en el Hogar y en los distintos centros de vida que conduce el padre Fabián Belay también actuaron.

   Además de rosarinos que habitualmente concurren, el público estuvo conformado por una gran cantidad de turistas que acuden a la ciudad para disfrutar del feriado de Semana Santa.


Comentarios