La ciudad
Domingo 30 de Abril de 2017

Clausuraron el baño semitrasparente del Castagnino, que desató una polémica

Es un sanitario para ambos sexos que fue reinaugurado hace poco más de una semana en el marco de la reapertura de la sala.

Luego de la encendida polémica que generó la presencia de vidrios semitransparentes en el baño unisex del Juan B. Castagnino, que se había presentado hace una semana, las autoridades decidieron cerrar ese sanitario. La innovación había provocado muchas repercusiones y críticas, sobre todo a través de las redes sociales.

Se trata de un cuarto único con características de diseño adecuadas tanto para hombres como para mujeres, y con divisiones internas de vidrio transparente, sólo con un ploteado para "proteger" la intimidad alrededor del inodoro.

"Baños en reparación, disculpe...", reza el cartel de papel blanco, con letras rojas, que se colocó ayer sobre la puerta de acceso al baño, que está ubicado a la izquierda del ingreso al museo. De esa manera, se indicaba la imposibilidad de su utilización, y la gran cantidad de gente que acudió en la extraordinaria tarde de ayer a la atractiva exposición que celebra los 80 años del Castagnino tuvo que usar un baño unipersonal, con las adaptaciones necesarias para discapacitados, que también se encuentra en la planta baja, del otro lado de la entrada principal.

"El baño nuevo fue habilitado para la inauguración, pero todavía faltan realizar tareas de terminación". Esa fue la explicación que surgió de un miembro del grupo que maneja el funcionamiento del museo. "Por el momento se puede utilizar el otro baño que tiene el museo", se encargó de remarcar especialmente. En ese sentido, trató de remarcar que "no se trata de una clausura, sólo se cerró para poder cumplir las tareas de terminación".

En la misma dirección, aparecieron las palabras de la mujer que controló ayer por la tarde el ingreso a la muestra. "Yo no estoy muy al tanto, pero entiendo que faltan algunos trabajos en el baño principal. Cuando la gente pregunta por un baño, le comunico que se puede utilizar el otro sin inconvenientes", expresó con amabilidad la empleada.

Más allá del intento de explicaciones por parte de los responsables, la polémica que promovió el baño "unisex" con separaciones traslúcidas que no alcanzan a ocultar la silueta de quien usa el inodoro, y que no protegen las condiciones de intimidad, se trasladó a las personas que ayer pasearon por el Castagnino.

"Yo tengo una hija de siete años, y ni loco la dejo entrar al baño donde hay un hombre mayor al lado, haciendo otra cosa", exclamó ayer Sebastián ante la consulta de La Capital. "La verdad es que no sé qué quieren inventar. Esto no sucede en ningún museo del mundo. A veces quieren estar adelante de las cosas, y no paran de meter la pata", cuestionó este padre.

Costumbres

"No creo que sea algo que prenda en la gente. Va a costar mucho, porque la sociedad rosarina tiene sus hábitos, sus costumbres y le cuesta mucho adaptarse a estas situaciones", señaló por su parte Vanesa, una docente que concurrió ayer con su marido.

"Vos te imaginás una mujer grande, de esas que vienen al museo con todo el vestuario encima, que entre al baño y se encuentre o se cruce con un hombre saliendo, acomodándose la ropa. No creo que esto funcione", criticó Héctor, un empresario local que ayer fue al museo acompañado por su hijo.

De esta manera, envuelto en un agitado contrapunto de opiniones, el remodelado baño del Castagnino se cerró, y, según deslizaron las autoridades, se analizarán todas las modificaciones que sean necesarias para que pueda funcionar nuevamente.

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