La ciudad
Jueves 19 de Enero de 2017

Cierran varios bares y restaurantes del complejo Puerto Norte

El atraso en las obras por parte de la empresa que construyó los locales, la falta de ocupación en el barrio y la caída del consumo, factores clave.

Puerto Norte sigue siendo una promesa de paseo comercial y gastronómico, "con mucho futuro, pero todavía sin presente", admitió ayer Rodrigo Pastor, dueño de una de las primeras cervecerías que se instalaron en la zona y presidente de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica de Rosario (Aehgar). Entre los negocios que cerraron sus puertas en los últimos tiempos están la panadería y confitería Distinción, el restó y cervecería Anker Beer Garden, y el restaurante Maridaje, que había sido uno de los primeros en abrir sus puertas hace más de dos años. Fausta Cocina, el restaurante del Puerto Norte Hotel, también estaría por irse. El atraso de las obras por parte de la firma Ingeconser —fundamentalmente las que corresponden al sector público—, la sobrevaloración de los locales comerciales y la falta de ocupación de los departamentos tanto de Ciudad Ribera como de Forum, en muchos casos por atrasos e incumplimientos, son algunos de los factores a los que apuntan los empresarios del sector.

El dirigente de la asociación no deja de poner expectativas en el futuro, pero admite que el contexto generalizado de caída del consumo, sumado a las particularidades de la zona hacen que el corredor comercial y gastronómico del megaemprendimiento "no arranque", y señala que "tampoco hay muchas certezas sobre cuándo eso se concretará".

El mismo, con el bar irlandés O'Connell's, fue uno de los primeros empresarios gastronómicos en instalarse en la zona. En paralelo, llegaron El Club de la Milanesa y Maridaje, que es uno de los que cerró sus puertas en los últimos tiempos. Otro que resiste es la parrilla El Viejo Balcón.

"Cerraron varios", dijo, y puntualizó que de las cuatro cafeterías que había, Bonafide, Café Martínez, Main Flower y Distinción, quedaron las dos primeras; la cervecería Anker Beer Garden también se fue del lugar y anticipó que Fausta (en el hotel) "está por cerrar en estos días".

Si bien habló de "falta de maduración", señaló que "hubo falencias, demoras y problemas que hicieron que la zona todavía no haya despegado, y que tampoco se sepa cuándo eso va a suceder".

Incumplimientos

Las demoras y obras no hechas por parte de Ingeconser fue uno de los principales factores a los que apuntó tanto Pastor como otros empresarios. "Ya cuando empezamos a ver la posibilidad de instalarnos en la zona tuvimos un retraso de casi un año para poder abrir por los conflictos entre la constructora y el municipio, que no terminaban de habilitar justamente los espacios públicos", detalló Pastor.

Si bien atemperó los incumplimientos al decir que "se trata de grandes emprendimientos público privados, donde hay muchos actores en juego", indicó que las irregularidades continúan: "Hay muchas cosas que la empresa no hizo: parquización y otras obras que no se terminaron y todo eso hace que el sector no despegue".

Es más, recordó que incluso "hubo zonas que hasta hace poco estuvieron en obra y poco iluminadas, que más que convocar gente, asustaban".

A esto se suma la falta de ocupación de los edificios de departamentos, que avanza a paso lento y donde están los principales potenciales consumidores de esos emprendimientos comerciales.

Así y todo, los alquileres suman varios miles. Por locales de cien metros cuadrados, los propietarios piden mensualmente hasta 40 mil pesos, sumas que para muchos se hacen inviables cuando las ventas en la zona "están en algunos casos muy por debajo de las expectativas", indicó Pastor.

Si bien el titular de la Asociación Hotelero Gastronómica consideró que "son precios de mercado si las cosas estuvieran bien hechas en la zona", otras voces hablaron de una sobrevaloración. Fundamentalmente, teniendo en cuenta que hay falta de estacionamiento público en la zona — "sucede que la gente entra a comer y al salir le llevaron el auto", relataron otros comerciantes—.

El propio Pastor admitió errores clave en el planteo del proyecto: "No puede ser que aún no haya de carga y descarga para los proveedores, y que la puerta principal de los comercios por donde ingresan los clientes sea la misma por donde se saca la basura porque no se pensaron ni se diseñaron salidas de servicios".

Todo está sumando para que lejos de crecer, los emprendimientos desaparezcan y los empresarios por ahora tengan que conformarse con expectativas. "Cuando esté terminado, el lugar va a estar bueno, pero por ahora es una zona que tiene futuro, pero sin presente", sintetizó.

No levanta. Una de las zonas que el municipio busca potenciar se puebla de persianas bajas.

Las críticas al Ejecutivo

A la hora de plantear los reclamos y las críticas por los incumplimientos de la empresa Ingeconser, el Ejecutivo Municipal también fue blanco de los reclamos. Es el responsable de garantizar el cumplimiento del convenio urbanístico firmado para el sector. Un ejemplo de las demoras y de las quejas que los comerciantes plantearon a lo largo de 2016 fue el llamado parque de la Arenera, que según el convenio original, tenía que estar terminado en 2014, pero ahora tiene nuevos plazos de obras porque el avance es prácticamente nulo.

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