La ciudad
Viernes 02 de Junio de 2017

Cedió un cielo raso y otra vez se cerró el laboratorio del Centenario

Ayer comenzó la mudanza a otro sector. En los próximos días, los análisis bioquímicos se realizarán en el Provincial

Por segunda vez en el año, la caída de parte del cielo raso obligó a cerrar el laboratorio central del Hospital Centenario. La sala funciona en uno de los subsuelos del centro de salud, en el ala del edificio que pertenece a la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). En ese espacio, se realiza la mayoría de los análisis bioquímicos que demandan los pacientes del centro asistencial, lo que obligó a derivarlos y reprogramar cientos de turnos. En los próximos días se completará la mudanza del servicio.

Dos operarios trabajaron ayer toda la mañana para retirar los escombros y apuntalar el sector dañado. Según explicó el decano de la facultad, Esteban Serra, el siniestro afectó un sector importante del laboratorio central. "Se desplomó parte del cielo raso, es un edificio que ya tiene muchos años y siempre presenta problemas", explicó.

El sector afectado fue el que corresponde al taller de física, un laboratorio donde se hacen mayormente actividades de docencia. Según explicaron desde la facultad, anteayer por la tarde un albañil se encontraba reparando la humedad del techo, pero cuando comenzó a picar, se vino abajo gran parte del cielo raso. Afortunadamente no se registraron heridos.

No es la primera vez que el laboratorio central del Centenario es noticia. A fines de enero pasado, como consecuencia de copiosas lluvias, se desprendió casi la totalidad de la mampostería de la sala de espera. Ocho meses antes, en abril, había caído mampostería en un depósito de acopio de materiales de limpieza. Cuando se produjo la caída, en el lugar había cinco trabajadores que resultaron ilesos.

Por eso, se decidió cerrar el laboratorio y mudarlo a otro sector del hospital recientemente refaccionado e impermeabilizado. Mientras tanto, explicó Serra, se mantienen las actividades de la guardia tomando las muestras que se procesan en otros laboratorios y a los pacientes ambulatorios se los deriva al Hospital Provincial.

La mudanza, estimó, insumirá tres o cuatro días de trabajo, lo que obligará a reprogramar un promedio de 90 turnos diarios que se atienden en el laboratorio central.

El antiguo edificio de Urquiza al 3100 ocupa casi cuatro manzanas. Su gestión depende del Ministerio de Salud provincial, pero numerosos sectores funcionan mediante convenios con las facultades de Medicina, Bioquímica y Odontología de la UNR .

En febrero pasado la provincia puso en marcha un plan de obras para recuperar las galerías y algunas de las salas del centro asistencial. Pero el plan no incluyó a los sectores que dependen de la Universidad, donde las señales del paso del tiempo son más palpables. La UNR tiene abierta una licitación para la recuperación de algunos de estos espacios y, según estiman, las obras podrían comenzar en un mes.

Con paciencia

"La atención en el hospital es excelente, pero hay que armarse de paciencia", apuntó la mamá de una joven de Las Rosas que lleva cuatro meses "yendo y viniendo" para cumplir con su tratamiento.

El motivo del viaje de ayer había sido someterse a una serie de análisis previos a una operación. Pero, la caída del techo del laboratorio las obligó a un cambio de planes. "Tendremos que esperar hasta mañana para hacerlos", explicó la mujer sin dejar de remarcar: "Estamos muy bien atendidas en todo momento".

El mismo sentimiento de gratitud manifestaron otros pacientes. "A mi hija le salvaron la vida. Llegó a las tres de la mañana del miércoles 31 con una peritonitis y, a las 11.30, ya estaba en el quirófano. Los médicos son excelentes", sumó otra señora.

El hospital Centenario es un referente de alta complejidad de todo el sur provincial. Anualmente se atiende a miles de personas en la guardia y en sus quirófanos se concretan unas cien cirugías cardiovasculares.

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