La ciudad
Jueves 29 de Diciembre de 2016

Avalan demolición de un petit hotel patrimonial en velocísimo trámite

En diez días el Concejo dio luz verde al pedido de la Bolsa para derribar el centenario edificio céntrico. Solicitudes similares demoran años

En apenas diez días, el Concejo Municipal aprobó la demolición de un petit hotel considerado de valor patrimonial en Corrientes al 700. El informe técnico del municipio ingresó a la comisión de Planeamiento el 12 de diciembre, obtuvo despacho la semana siguiente y en la sesión del jueves pasado se avaló la destrucción de la casona donde la Bolsa de Comercio proyecta levantar un edificio inteligente. Un verdadero "trámite exprés" que en otros casos puede extenderse incluso años.

La iniciativa se aprobó con el aval de los ediles del Frente Progresista y Unión PRO, entre otros. Entre quienes votaron en contra —Osvaldo Miatello, Carola Nin, Fernanda Gigliani, Lorena Giménez, Eduardo Toniolli, Norma López y el bloque de Ciudad Futura— los referentes de Compromiso por Rosario advirtieron sobre la rapidez que tuvo el trámite desarrollado en el Palacio Municipal. Tan rápido fue el tratamiento, que incluso hasta ediles que lo avalaron, como Jorge Boasso, cuestionaron la velocidad.

"Nos opusimos básicamente porque nos llamó la atención la celeridad con que se trató el caso", apuntó la concejala Carola Nin y destacó que "frente a otros pedidos, el trámite puede extenderse hasta años", solicitando la opinión de los integrantes de la comisión asesora del Programa de Preservación del Patrimonio del municipio o referentes de las universidades.

Nada de esto se hizo antes de dar el visto bueno a la demolición de la casona de dos plantas de Corrientes 726, incluida en dos oportunidades en los catálogos de edificios de valor histórico de la zona central de la ciudad.

Según figura en el expediente aprobado en la sesión del jueves pasado, el pedido de la Bolsa de Comercio para cambiar el grado de protección otorgado a la construcción ingresó al Concejo el pasado 17 de noviembre. El petit hotel cuenta con un grado de protección 2 B; es decir aquellos "edificios o conjunto de edificios autónomos sujetos a preservación de las envolventes, previéndose la revalorización de las fachadas por medio de intervenciones mixtas, restauración de elementos ornamentales o compositivos, transformación de carpinterías y ampliación de vanos e incorporación de nuevos elementos", de acuerdo a la ordenanza 8245/08.

Ejemplo repetido

Como sucede generalmente frente a estas solicitudes, desde el Palacio Vasallo se pidió un informe al municipio. La respuesta llegó el 7 de diciembre. Allí, la directora de Preservación, Mariel Santos, desarrolla en dos carillas las características del edificio y concluye que "constituye un ejemplo arquitectónico repetido en numerosos edificios catalogados, que ha sufrido transformaciones que alteraron la distribución y lenguaje original y que presenta diversos estados de conservación y valor arquitectónico en el interior del edificio, siendo las habitaciones frentistas del primer piso las más representativas por su diseño y materialidad".

Cinco días después se agregó una nota firmada por el subsecretario de Planeamiento, Javier Fedele, aconsejando el cambio de protección del edificio a 3D, habilitando su derribo y la construcción de un nuevo edificio en altura similar al histórico inmueble Bunge, de la esquina de Corrientes y Santa Fe.

Finalmente, hace siete días, la iniciativa se trató en el recinto y recibió el visto bueno de la mayoría de los ediles.

En su lugar comenzará la construcción de una torre "inteligente" de 9 pisos y cocheras, que en total suman 11.000 metros cuadrados cubiertos. Según se presentó, el anteproyecto contempla la ejecución de un edificio sustentable, destinado a oficinas, con jardines verticales en el frente y terraza verde. Una propuesta arquitectónica moderna, que optimiza el uso de la energía, con la utilización también de células fotovoltaicas y la recuperación de aguas.

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