La ciudad
Miércoles 09 de Agosto de 2017

Al fin peritarán una caldera que explotó en la zona sur

Funcionaba en el laboratorio Apolo, en Alem al 2900, y voló en pedazos hace 13 meses dejando un herido grave y tres casas destruidas

Finalmente, a fin de septiembre se concretarán las pericias para determinar qué causó la explosión de una caldera en el laboratorio Apolo, en Alem al 2900. A trece meses y unos días del siniestro que dejó a una persona herida de gravedad y tres propiedades convertidas en escombros, la semana pasada se nombró a los especialistas y se puso fecha a las pruebas que se harán sobre la caldera dañada, las válvulas y el tablero del control de la fábrica de sueros de Alem al 2900.

Voceros del Ministerio Público de la Acusación confirmaron ayer que el 28 de septiembre próximo, profesionales del Colegio de Ingenieros y un técnico especialista en calderas peritarán los instrumentos rescatados de los fondos del laboratorio Apolo, donde la madrugada del 27 de junio del año pasado la tapa de una de las calderas voló por los aires dejando a Juan Carlos Sánchez, un colectivero de 58 años, con heridas de gravedad y convirtiendo en escombros un taller mecánico y dos viviendas linderas.

El fiscal que lleva adelante la investigación penal, Walter Jurado, había confiado que estos estudios serían "clave" para demostrar si lo que originó el siniestro fue una acción negligente en la operación o en el mantenimiento de los aparatos, o una falla fortuita.


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El Laboratorio Apolo funcionaba en Alem al 2900. El 27 de junio voló una de sus calderas y causó múltiples daños.
El Laboratorio Apolo funcionaba en Alem al 2900. El 27 de junio voló una de sus calderas y causó múltiples daños.

De acuerdo a la primera inspección realizada por los Bomberos Zapadores, el mismo día de la explosión, la caldera salió despedida por acumulación de vapor y no por una fuga de gas. Y los testimonios de los vecinos coinciden en describir que una nube de vapor inundó el barrio.

A poco más de una semana de la explosión, comenzó la remoción de escombros y se halló la consola de comando y la válvula de seguridad de la caldera siniestrada. Esos elementos fueron peritados por profesionales del laboratorio de ingeniería mecánica forense de la UNR, que sugirieron realizar pericias más específicas sobre la caldera para determinar con certeza las causas del siniestro.

En octubre, una grúa retiró la caldera de los fondos del laboratorio, que actualmente está a resguardo en el batallón de Bomberos, y la Fiscalía seleccionó a los peritos encargados de revisarla. Sólo faltaba que la Corte autorizara el presupuesto elevado por los expertos para dar inicio a los trabajos, gestión que se completó el pasado 5 de julio.


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Impacto. Alem al 2900, donde explotó el año pasado el laboratorio Apolo con importantes daños materiales.
Impacto. Alem al 2900, donde explotó el año pasado el laboratorio Apolo con importantes daños materiales.

Cuestión de semanas

Fuentes cercanas a la fiscalía indicaron que las pericias se desarrollarán sobre la caldera dañada y sobre las válvulas y el panel de control que pudieron rescatarse "enteros" después del siniestro. Un ingeniero industrial será el encargado de revisar caldera y válvulas, mientras que un técnico mecánico requisará el tablero de control.

Según estimaron, una vez que se periten estos elementos, en un par de semanas el fiscal tendrá los informes que permitirán explicar gran parte de lo sucedido esa madrugada del lunes en la planta de sueros medicinales de zona sur.


Apolo
En ruinas. Las palas mecánicas comenzaron ayer a extraer los escombros que quedaron tras la explosión.
En ruinas. Las palas mecánicas comenzaron ayer a extraer los escombros que quedaron tras la explosión.
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En actividad. Las acciones de los peritos sobre la caldera que voló en Apolo son fundamentales para saber detalles del episodio.
En actividad. Las acciones de los peritos sobre la caldera que voló en Apolo son fundamentales para saber detalles del episodio.

La explosión del laboratorio no sólo conmovió a los vecinos, que ya habían realizado numerosas denuncias sobre irregularidades en el funcionamiento de la planta de sueros, sino que también puso en cuestión los permisos para que una planta fabril funcionara rodeada de casas particulares y en medio de un barrio consolidado.

Además, expuso una oscura trama de irregularidades en los negocios que se tejieron desde el laboratorio, de los que fueron advertidos la Justicia Federal y la Unidad de Información Financiera (UIF).

A un mes de la explosión, uno de los accionistas de Apolo, Ariel García Furfaro, anunció la apertura de una fábrica similar en Ramallo. La planta, instalada en el parque industrial de la localidad bonaerense, con el nombre de Laboratorio Ramallo SA, se inauguró hace cuatro meses.


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