La ciudad
Martes 17 de Enero de 2017

Aerolíneas Argentinas achica frecuencias y elimina un destino desde Rosario

Para compensar, pondrá un vuelo temprano, ida y vuelta, a Aeroparque y promete conexiones directas a otros puntos a partir de septiembre

En el marco de un plan que declama como objetivos "eficientizar" y "repotenciar las conexiones de cabotaje", a partir de abril Aerolíneas Argentinas achicará sus frecuencias desde el aeropuerto de Fisherton a varios destinos nacionales —Bariloche, Córdoba, Mendoza e Iguazú— y eliminará las seis semanales que hasta ahora llevaban a El Calafate. Según el gerente de Asuntos Públicos de la firma, Pablo Marcó, se trata de una estrategia a desplegar durante la "temporada baja" y que cuando recomience la alta, en septiembre, llevará a restablecer las conexiones, pero de manera directa (por ejemplo, sin pasar por Córdoba). La novedad fue calificada de "muy mala noticia" por el titular de la terminal, Raúl Garo. La otra modificación, esa sí reclamada desde el aeropuerto local, es que también desde abril habrá un nuevo vuelo Rosario-Aeroparque en horario "corporativo": saldrá de Buenos Aires a las 6.45 y regresará desde Fisherton a las 8.20 (ver aparte).

Con su nuevo titular, Mario Dell'Acqua, sin llegar a un mes en el cargo, Aerolíneas Argentinas ya emprendió un plan de "reorganización" de vuelos que traerá fuertes cambios en la operatoria aérea local.

Tanto Marcó como el gerente regional de la empresa, Rubén Nóbile, aseguraron ayer a LaCapital que no se trata de un plan de "ajuste" ni "achique".

"Son cambios absolutamente temporales, relacionados con la programación de la temporada baja y la temporada alta", afirmó Nóbile. Lo mismo sostuvo Marcó. La idea, dijo, es "reducir la oferta durante la baja y potenciar las conexiones directas durante la alta".

Siempre según el directivo, por ejemplo, los vuelos que a partir del 22 de abril dejarán de operar de Rosario a El Calafate, con escala en Córdoba, deberían volver a salir desde Fisherton rumbo a la localidad santacruceña en forma directa en septiembre próximo.

Lo cierto es que en unos pocos meses el Aeropuerto Islas Malvinas perderá vuelos de Aerolíneas Argentinas. A fines de febrero, como se sabía, los que cubren las rutas de verano (Mar del Plata, Río de Janeiro, Punta del Este, Florianópolis).

Luego, en abril, vendrán los otros cambios, pero ya entre vuelos regulares que antes no se habían reducido y hacia destinos que hasta ahora se exhibían como muy exitosos: la frecuencia a Bariloche bajará de 7 a 3 operaciones semanales; a Córdoba pasará de dos diarias a una (incluso, según fuentes gremiales, podrían no ser diarias); los vuelos a Iguazú se reducirán de 4 a 3 y a Mendoza de 6 a 4. La conexión a El Calafate se suspenderá, según Marcó, hasta septiembre.

Toda esa "reprogramación", dijo el directivo, busca "repotenciar las conexiones de cabotaje" para aumentar su factor de ocupación y hacerlas más rentables con un "mejor producto".

Reposición

Así, el plan contempla achicar la oferta de vuelos durante la temporada baja y reponerla, con conexión directa, en la alta. Nuevamente El Calafate aparece, cuándo no, como emblemática.

"Puntualmente esa ruta estaba dentro de un corredor federal, pero muchas veces no daba los resultados esperados. Por ejemplo, porque mucha gente prefería salir de Buenos Aires a triangular en un vuelo desde Rosario a Córdoba y después El Calafate".

Lo cierto es que, al menos para Garo, esas no fueron buenas noticias, sino "muy malas".

"En momentos en que estamos pidiendo a Aerolíneas nuevas conexiones (redoblar Aeroparque, sumar Ushuaia y Santiago de Chile) teníamos mucha expectativa, así que si hay una política de reducción de vuelos habrá que ir a pelearla a Buenos Aires", sostuvo el titular del directorio de Fisherton, quien adelantó que solicitará una entrevista con Dell'Acqua .

Garo confió en que "esto no tenga que ver con un retiro de Aerolíneas Argentinas primero de algunos vuelos internacionales y luego de los de cabotaje", máxime cuando al menos otras cinco empresas de aviación se aprestan a operar destinos nacionales.

Fuentes gremiales de los aeronavegantes que prefirieron el anonimato matizaron e hicieron una lectura política de la situación. Por un lado admitieron, por ejemplo, que El Calafate tuvo una "expansión brutal y sobredimensionada", en cuyo declive como lugar "de posta" (donde duermen los pilotos), cediendo ese podio a Ushuaia, tuvieron mucho que ver los entuertos judiciales en torno a la causa Hotesur y la voluntad del gobierno nacional de correrlo de escena como destino prioritario.

Interés

Por otro lado, entre las cinco empresas privadas que pidieron cubrir rutas de cabotaje e internacionales durante la audiencia pública que en diciembre impulsó la Administración Nacional de Aviación Civil (Anac) figuran interesadas en operar desde y hacia Rosario, con aviones más pequeños que los de Aerolíneas (70 pasajeros). Especialmente Avian, la compañía colombiana Avianca que dentro del país operará tras haber comprado MacAir, la compañía de aviones que pertenece a la familia del presidente Mauricio Macri.

Ante todos esos condimentos, los aeronavegantes dijeron estar "en alerta" y dispuestos a bancar cambios, siempre que "las compañías vengan a jugar con las reglas de Argentina".

"La idea es reducir la oferta durante la temporada baja y potenciar las conexiones directas durante la alta"

Comentarios