La ciudad
Lunes 24 de Abril de 2017

A fin de año, diez barrios rosarinos ya separarán los residuos en los hogares

La prueba piloto ya lleva tres meses en Aldea, San Eduardo y Hostal del Sol. En mayo se incorporan Fisherton y Fisherton R. Luego se sumarán otros 5

Tras una prueba piloto que arroja resultados alentadores en los barrios San Eduardo, Aldea y Hostal del Sol, en pocos días más también Fisherton y Fisherton R se sumarán a la recolección de basura separada en origen, es decir, en el hogar. Y en el segundo semestre se agregarán tres vecindarios del sur rosarino, San Martín A, San Francisco Solano y Las Delicias, y otros dos del norte, Parque Field y Lomas de Alberdi. La meta de este programa, que lleva por nombre Barrios Verdes, es que para el 2020 el 38 por ciento de la ciudad disponga de sus residuos diferenciando lo orgánico, de lo reciclable, de lo que son meros restos, explicó ayer la secretaria de Ambiente y Espacio Público del municipio, Marina Borgatello.

El servicio de separación de residuos en origen que sólo este año involucrará a diez barrios de Rosario se puso en marcha el 9 de enero pasado en San Eduardo, Aldea y Hostal del Sol.

Los tres vecindarios pertenecen al distrito noroeste y presentan un perfil poblacional de mayoría de familias jóvenes con hijos pequeños (a un promedio de cuatro miembros por hogar) y niveles importantes de consumo y considerable volumen de productos orgánicos.

En esos barrios, donde no existen contenedores, se estipuló un cronograma fijo de recolección de basura que define días y horarios en que se retiran los residuos orgánicos (desechos biodegradables de plantas y animales) y días y horarios en que se recogen los simples restos (como pañales, toallas higiénicas, gasas y algodones, papeles sucios, envoltorios de alimentos y colillas de cigarrillo). La frecuencia es diaria y sólo cambia lo que se debe sacar.

El tercer grupo de residuos que separa el vecino en su casa, los reciclables (como plástico, vidrio, lata, papel, cartón, telgopor, objetos de metal, entre otros), hasta ahora se llevan a puestos de recepción, generalmente instalados en instituciones y que en cada uno de los barrios ya pasaron de ocho a doce. La idea es, respondiendo a pedidos concretos, que esa recolección pase en breve a ser "puerta a puerta" y que se incrementen los centros de recogida.

Consenso creciente

Antes de poner en marcha el programa, una encuesta realizada en 644 viviendas de los tres barrios ya había relevado que el 91,5 por ciento de los hogares estaban de acuerdo con la separación de residuos, el 70,5 por ciento sacaba la basura todos los días, el 39 por ciento ya resguardaban los reciclables y el 28,9 por ciento declaraba hacer compost con sus propios desechos (abono orgánico).

Luego comenzó una tarea de divulgación clave. En los centros de recepción, por ejemplo, no sólo se informó didácticamente por qué es vital incorporar el "hábito" de separar residuos, sino que también se entregó, como incentivo, compost elaborado por la planta de compostaje municipal.

Los vecinos también recibieron mails e información a través del WhatsApp (por ejemplo, detallando el cronograma de recolección y la ubicación de los centros de recepción) y fueron invitados a participar de talleres de compostaje domiciliario.

A esta experiencia, que Borgatello calificó como "muy positiva", el 22 de mayo se sumarán los barrios de Fisherton y Antártida Argentina (Fisherton R).

A lo largo de la segunda parte del año cinco vecindarios se incorporarán a la separación de residuos en origen: tres ubicados en el distrito sur y dos en el noroeste. Es que el programa no puede detener su marcha si pretende cumplir con su meta para el 2020: "Que la totalidad de los desechos que puedan ser tratados no vayan a disposición final", recordó la funcionaria.

Hoy por hoy, en la ciudad (que genera unas 800 toneladas de basura diarias) funcionan otras modalidades de separación de residuos domiciliarios.

Una es mediante los contenedores anaranjados, que este año llegarán a 900; la otra es por medio de unos 700 centros de recepción ubicados en escuelas, vecinales, clubes y otras instituciones, y una tercera a través de un servicio puerta a puerta, que funciona en distintos radios de todos los distritos, menos el centro.

Además, la Red de Hogares Verdes ya incluye a tres mil familias y se confía en que otras mil se sumen a lo largo de este año.

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