Varios de los vehículos que ayer debían realizar la entrega de ejemplares en los distintos puestos de venta fueron interceptados y sus conductores sufrieron amenazas.
El diario, con problemas de distribución por el conflicto de los canillitas.
El intento de La Capital por llegar a sus lectores ayer no fue fácil. Dos de los siete vehículos afectados a la distribución del diario fueron interceptados, vaciados de su carga (los ejemplares de la edición de ayer terminaron tirados en la calle) y amenazados sus conductores.
En un caso hubo una persecución de película con un auto a la par y una moto de escolta. Los móviles que llevaban los diarios primero debieron sortear un bloqueo a la salida de la planta impresora de Santiago y Güemes, donde un numeroso grupo de personas (en su mayoría mujeres) se tiraban al paso de los vehículos para impedir su circulación.
Más tarde, dos unidades fueron obligadas a parar frente al complejo de cines Village y a la altura de Cafferata y Santa Fe. Una llevaba ejemplares a las localidades ubicadas entre Arroyo Seco y San Nicolás, y la otra a las que se encuentran en una línea de 300 kilómetros que comienza en Funes y Roldán y va hacia Córdoba.
Las otras cinco líneas también intentaron ser paradas, pero lograron salir y llegar a destino. Por estos bloqueos Editorial Diario La Capital labró ya las correspondientes actas con el concurso de sus abogados y radicará el martes sendas denuncias policiales y en la Justicia por amenazas y agresión física. El testimonio de uno de los conductores es alocuente: “Sabemos dónde vivís y dónde hace las compras tu familia”, le advirtieron. También se evalúa realizar una denuncia penal por impedir la circulación de una publicación de prensa.