El Mundo
Domingo 05 de Junio de 2016

La "China" y la pesada herencia política de su padre preso

Las mayores concentraciones en la campaña presidencial peruana fueron contra una candidata: la derechista Keiko Fujimori, administradora de empresas que carga como mochila el recuerdo de su padre.

Las mayores concentraciones en la campaña presidencial peruana fueron contra una candidata: la derechista Keiko Fujimori, administradora de empresas que carga como mochila el recuerdo de su padre. Como herencia política el apellido Fujimori es una carga en contra, pero también un respaldo de marca registrada para la "China", como es conocida popularmente. Durante el proceso electoral, millones de peruanos vieron por televisión cómo Keiko, de 41 años, se comprometió por escrito a no repetir los "errores" del gobierno de su padre, el encarcelado Alberto Fujimori (1990-2000).

Fujimori ingresó a la política en 1994 cuando aceptó ser primera dama en reemplazo de su madre, Susana Higuchi, quien se separó del presidente entre denuncias de que fue torturada. Esa es una de sus peores cargas a los ojos de los rivales, que la consideran desleal con la madre. La otra es que su progenitor no pudiera explicar cómo hizo para que ella y sus tres hermanos estudiaran en costosas universidades extranjeras.

De aspecto dulce a veces y agresivo otras, la candidata, madre de dos niñas y casada con un estadounidense experto en informática, muestra una personalidad firme y un liderazgo sereno pero férreo. En 2011, con 35 años, llegó al ballottage. Pero allí sufrió el peso del padre: el país se unió en torno al enigmático Ollanta Humala, pese a que llegaba con fama de ser un seguidor del líder venezolano Hugo Chávez.

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