El Mundo
Lunes 21 de Noviembre de 2016

La centroderecha francesa se inclinapor François Fillon

El ex premier ganó la primera vuelta de las primarias para elegir candidato presidencial y "jubiló" a Sarkozy. Falta el ballottage con Juppé

El ex primer ministro de Francia François Fillon ganó con claridad las primarias del partido de centroderecha francés Republicanos con 44 por ciento de los votos. Segundo quedó a gran distancia el ex premier Alain Juppé, con 28,4 por ciento. Ambos disputarán la candidatura en un ballottage el próximo domingo, mientras el ex presidente Nicolas Sarkozy, que quedó tercero con 20,7 por ciento, anunció su retiro de la vida política luego de esta contundente derrota.

Juppé y Fillon, los dos ex primeros ministros, se disputarán la candidatura presidencial el próximo 27 de noviembre. Una de las claves de la jornada electoral fue la alta participación, pues alrededor de 2,5 millones de franceses votaron en las primarias del partido gaullista Republicanos. Todos los franceses mayores de 18 años podían votar, a condición de pagar una contribución de dos euros y firmar una carta de adhesión a los valores del partido. Un trámite que se podía cumplir incluso durante la jornada electoral. Ante la derrota anticipada de la izquierda en la primera vuelta de las presidenciales de abril, no pocos de sus militantes fueron a votar. Su motivación era evitar que Sarkozy ganara y consolidar al único candidato que al parecer puede vencer a la derechista Marine Le Pen.

Pocas horas antes el gran favorito era Juppé, quien fue primer ministro bajo la presidencia de Jacques Chirac y que durante meses encabezó las encuestas y tenía el papel de moderado en esta tríada. Pero el actual diputado Fillon, quien fue primer ministrode de Sarkozy, dio el batacazo. Su nombre había escalado con rapidez en los últimos sondeos. Para muchos se debió a su celebrada actuación en los debates televisados.

Fillon, de 62 años, es un abanderado del liberalismo económico. Una de sus propuestas centrales es reducir 10 por ciento el número de empleados del Estado. Esto se compensaría con un aumento de la jornada laboral de los estatales, que pasarían de las 35 horas semanales actuales a 39. También quiere limitar la adopción de niños por parejas del mismo sexo, aunque sin derogar el derecho al matrimonio gay.

Fillon se impuso en la primera ronda de manera espectacular. Cuando estaban escrutados 9.138 de los 10.229 colegios electorales, lograba el 44,1 por ciento de los votos; Alain Juppé conseguía el 28,4 por ciento y Nicolas Sarkozy quedaba en un lejano 20,7 por ciento. Ninguno de los demás candidatos no llegaban al 5 por ciento.

Es la primera vez que el líder de la centroderecha francesa es eliminado en la primera vuelta de las elecciones primarias. Ahora, Fillon aborda la recta final de la segunda vuelta en sólida posición de fuerza. Los primeros sondeos anunciaban su victoria final de en la segunda vuelta, el próximo domingo. Ante los hechos, Sarkozy asumió su derrota con dignidad. Subrayó su respeto personal por Juppé, pero ha pedido el voto para Fillon en la segunda vuelta, por considerarlo más próximo a sus ideas. El apoyo personal de Sarkozy a la candidatura de Fillon puede ser decisivo.

Contra Le Pen. Fillon y Juppé coinciden en un punto capital: ambos se presentan como adversarios frontales de Marine Le Pen, la candidata del Frente Nacional (FN, extrema derecha). "Soy el único candidato que puede eliminar a Marine Le Pen" ha repetido una y otra vez Alain Juppé. "Mi programa es un antídoto contra los populismos y extremismos" ha insistido François Fillon. Un hecho parece cierto: Marine Le Pen será la más dura competidora que encontrarán en la carrera a la Presidencia. La izquierda ha perdido relevancia bajo la floja gestión del presidente Francois Hollande.

El nuevo cuadro de fuerzas sugiere cambios profundos en el paisaje político. Unos 4 millones de electores, el 10 por ciento del total, han participado en la primaria. Es una participación extremadamente alta. Se estima que sólo el 63 por ciento eran de centroderecha; otro 15 por ciento eran de izquierda, 8 por ciento, de extrema derecha, y 14 por ciento no tenían preferencia política. Se cree que la izquierda se inclinaría por el conservador que gane estas primarias para evitar una victoria de Le Pen.

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