Cartas de lectores
Jueves 11 de Agosto de 2016

La burocracia comienza a humanizarse

En días pasados, los editores de la sección de Cartas de Lectores del Diario La Capital tuvieron la sensibilidad, dadas las circunstancias, de publicar la carta que indicaba los trastornos que acarrea la importación de partes y repuestos para equipos médicos de alta complejidad...

En días pasados, los editores de la sección de Cartas de Lectores del Diario La Capital tuvieron la sensibilidad, dadas las circunstancias, de publicar la carta que indicaba los trastornos que acarrea la importación de partes y repuestos para equipos médicos de alta complejidad, que afecta los estudios diagnósticos tantos en hospitales públicos como en sanatorios y clínicas privadas, perjudicando la atención de la salud de los enfermos. Felizmente, esta carta tuvo amplísima repercusión y receptividad, y nos permitió contactarnos con el Ministro de Salud de la Nación (Anmat), el ministro de Salud de la provincia de Santa Fe y el secretario de Comercio de la Nación (Ministerio de la Producción), Afip y Aduana (Ministerio de Economía). También se preocuparon, exhibiendo una fina sensibilidad por este tema, el senador nacional Carlos Reutemann y el diputado provincial Federico Angelini, y muchos amigos más que nos prestaron auxilio y ayuda, particularmente las instituciones Faardit, Cadiem y la Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales de Rosario. En base a estas acciones simultáneas, todas importantes, logramos poner en marcha los equipos fuera de servicio y poder atender a los pacientes, muchos de ellos en estadíos delicados. Faltaría solucionar la cuestión de fondo y con carácter general, que ya fue formalmente planteada al Secretario de Comercio del Ministerio de la Producción, doctor Miguel Braun, para que dicte resoluciones muy específicas que aceleren los trámites administrativos e incluyan a todos los médicos e instituciones del sector público y privado del país. Se aclara que estas decisiones no afectarán ni el interés ni la producción nacional, pues se trata de repuestos o componentes que no se producen en el país. Nuestro agradecimiento por vuestro espacio y celeridad en la respuesta.

Dr. Roberto L. Villavicencio

Director Médico de Grupo Oroño

Las semillas y

el poder

Hace unos días el ministro de Agro Industria de la Nación, Ricardo Buryaile, anunció que se prepara un proyecto de ley de semillas para llevar al Congreso de la Nación. Existe serios indicios y aciertos de que el proyecto será regresivo y a su vez modificará la legislación vigente. Desde varios espacios se han presentado pedidos al Ministerio para que el proyecto se debata públicamente, debemos actuar con presencia y firmeza cuando los proyectos se hacen a espaldas de la comunidad, es decir que al igual que la evaluación del impacto ambiental (EIA) de cualquiera acción que modifique el ambiente debe ser sujeto a este procedimiento en que interviene la comunidad. Así lo fija la ley general del ambiente (Nº 25.675) con rango constitucional, los proyectos que pueden perjudicar o interesar a la comunidad deben hacerse con debate de los interesados en todo país, que se precie de democrático. Es de suma importancia por el poder que la semilla tiene para el desarrollo de las comunidades, siendo que constituye la base de la alimentación, y sabido es que parar las corporaciones es un meganegocio. Incluso este modelo que poseemos consolidó la cadena de agronegocios en la Argentina, Paraguay, y toda América latina. Es que ya estamos ante un modelo que han impuesto en nuestro país un destino de saqueo y muerte, con desaparición de bosques, expulsión de los pequeños productores agrarios y eliminación del empleo rural, todo ello no exento de violencia contra sus luchadores (Cristina Ferreya, en Santiago del Estero; Comunidad Kue, en Paraguay, y otros). Los agrotóxicos que van asociados a las semillas profundizan el genocidio que sufren poblaciones rurales y urbanas (caso madres de Ituzaingó y Pueblos Fumigados). Todo con el resultado de enfermedades: alergias, cáncer, abortos infertilidad, y deformaciones, que además explicitaron el movimiento Médicos de Pueblos Fumigados. Las corporaciones usan estas semillas como gran negocio, pero lo importante es que con ellas se apropian de derechos milenarios de nuestros ancestros, y nuestra salud. Todo ello a espaldas de quienes son directamente afectados D(Chile, Perú y Colombia los rechazaron). Aún más peligroso es una demanda de Monsanto que se halla en la Corte Suprema Nacional, en las que pretende patentar las plantas genéticamente modificadas, es decir un acto de moderna piratería biológica. La comunidad debe estar atenta al intento de apropiación de las corporaciones de elementos que hacen a la soberanía nacional, y en las calles resistir y decir que no a estas reformas que alteran su estructura. Parafraseando a Foucault digamos que debemos actuar hablando claro y diciendo "la verdad única forma de salvarnos".

Enrique Augusto Zárate

DNI: 6041178


Lo atamos con alambre

Al salir del edificio donde vivo, Suipacha 1376, vi a un joven

desatar con toda facilidad el alambre que mantenía cerrada apenas la puerta de un gabinete que dice uso exclusivo Litoral Gas, le pregunté si pertenecía, y me dijo que sí, (un chico muy joven que había llegado en moto, ah mándenlo con casco por favor). Aproveché para comentarle que esa puerta vivía abierta y él efectivamente verificó que era muy posible porque la cerradura estaba rota y me dijo que por eso estaba el alambre. Antes de que agregara nada me aclaró que ese tema no le correspondía porque él sólo tomaba lecturas y no se ocupaba de las puertas. Iba a preguntarle quien en su familia se ocupaba de las puertas cuando recordé que hace unos meses llamé a su casa vecino preguntando por su pibe y me atendió una persona a la que le comenté que llamaba porque la puerta estaba abierta y alguien había estado practicando tiro al blanco con medios ladrillos, con bastante buena puntería. Me atendió con amabilidad y me dijo que lo agendaba y que ni bien llegara lo iba a comunicar, pero debe haberse olvidado, pobre, porque la puerta sigue igual. Ante de escribir me pregunté si no exagero y qué tan peligroso es que esa puerta esté atada con alambre, seguro que no tan peligroso como una válvula de bloqueo que no cierre, pero me contesté que al menos serviría para evitar que algún trastornado al verla abierta se tiente y termine rompiendo el medidor a ladrillazos, y luego todo termine en un desastre. Después pensé, no con la intención de molestarlo a usted vecino, que los trabajos hechos sin demasiada responsabilidad, con pequeñas desatenciones, breves, inofensivas, encadenadas pueden desatar terribles tragedias. Seguro usted también lo habrá pensado. Vecino es juicioso su pibe, le va a salir bueno, cuando terminó su trabajo dejó la puerta con el mismo alambre que tenía, pero asegurada con dos vueltas bien firmes.

Guillermo Boffa

DNI: 5.392.058


A los 43 años y

con Pokémon

A veces uno se pregunta qué futuro realmente tendrá este país (y el mundo) cuando grandulones, para no decir otra palabra que encajaría de manera mucho más ideal, de 43 años se dedican a una de las más grandes estupideces creadas en los tiempos modernos: el Pokémon. El inventor de esta pavada con toda seguridad no sólo ya se llenó los bolsillos, también debe estar despanzurrándose de la risa cuando ve a tantos idiotas jugando a esta especie de sedante para estúpidos. Uno creía haberlo visto todo con inútiles e ignorantes denigrantes como Tinelli o el gobierno anterior que se dedicó pura y exclusivamente a chorear, pero esta cuestión del Pokémon supera todas las fronteras de la estupidez humana, y de ahí que uno teme que si el día de mañana a alguien se le ocurre declarar que el último grito de la moda es que la gente salga a la calle con un loro pegado en la cabeza, pues bien, no cabe la menor duda de que muchos y muchas saldrán con el loro pegado en la cabeza.

Miguel A. Decunto

DNI: 11.270.762


Asesinatos sin piedad ni castigos

Diariamente noticias en periódicos y medios de comunicación informan de asesinatos a mansalva de personas. Comerciantes, profesionales, padres, madres, hermanos mueren y nadie se ocupa ni les importa. Aducen derechos humanos, Pacto de Costa Rica y otros, sin entender que a cada derecho corresponde una obligación, es decir que se informa de asesinos o victimarios como algo natural y totalmente anónimos, sin importar quiénes son o de dónde, tampoco se interesan de las víctimas o inocentes, que sólo le queda llorar en público. Esos salvajes asesinos son tratados con toda consideración, les tapan las caras y se evaden impunemente dejando a miles de personas que perdieron a sus familiares en la inoperancia total. Gente que perdió todo y lo que pudieran obtener en el futuro que ya no existe para ellos o familiares, viudos viudas huérfanos. Ninguna autoridad, que es responsable, saca a relucir sus dones, como por ejemplo, responsabilidad de funcionarios, políticos, jueces o fiscales. A diario aparece un caso de asesinato mafioso, o tema de droga, aviones que vuelan impunemente el territorio trayendo o tirando drogas a distintos campos, se quiso imponer la ley derribo, pero las autoridades y la gente se opuso porque faltaría juicio previo a pesar de agarrarlos con pruebas y con manos en la masa.

Walter Oscar León

DNI: 5.981.998


Un héroe

en casa

Creo que las esposas y familiares de policías y bomberos van a saber de lo que hablo. Ese temor ¿hoy vuelve? Dios protégelo, que no le pase nada. Fue el 6 de agosto de 2013, uno de los peores recuerdos que tendré. Siento aún la voz de mi esposo, Gabriel Dalton, bombero zapador de la ciudad de Rosario. Ese día, era su franco, y habíamos quedado en vernos con nuestro hijo, para pasear, estábamos los dos mirando la tele, preparándonos para salir. Suena el teléfono, es Gabriel, contándome que se dirigía a la zona donde había estallado algo, que se sintió un ruido espantoso y que todo el mundo iba a ver, suponíamos algo malo de ahí, sólo supe lo que se veía por televisión. Eran las 9 y pico de la mañana, un edificio en pleno centro había explotado, por una fuga de gas, y había dos edificios más con peligro de derrumbe, muchos heridos, no se sabían los muertos. Y el celular no sonó más hasta la tarde. Yo sabía que estaba ayudando, después me contó parte de lo que hicieron, junto a otros bomberos que acudieron al lugar, subieron por escaleras enganchadas por cuerdas hasta pisos superiores, y así, sin equipos de protección, comenzaron a rescatar víctimas. Sólo con su experiencia, su temple, y sus compañeros, codo a codo, en tal difícil tarea. Ayudaron por horas, en ese cementerio de cemento, que seguía colapsando. Luego vendría la ayuda, bomberos de otras ciudades, rescatistas, medios, políticos, y mucha gente de todos lados para acompañar a los que estaban trabajando. Doloroso, crudo, una cosa es escribirlo, contarlo, otra es pararse en medio del caos y ver el dolor, las sombras, la muerte misma. Ese día mi esposo volvió a casa, golpeado como nunca, no de escombros sino del sufrimiento ajeno, que se hizo propio. Sólo él sabe lo que vio, mucho tiempo le llevó recuperarse de lo sucedido. Sólo sé que ese día entendí más que nunca la convicción de mi esposo, su heroísmo. Sólo los bomberos van más allá de lo que cualquier manual o legislación dice al respecto, arriesgando todo hasta lo último, su propia vida. Hoy, lo de calle Salta 2141 está grabado en su alma, como en la de cientos de bomberos que ayudaron y socorrieron. El reconocimiento vino de la gente, de la ciudadanía, de los que vieron y acompañaron, luchando ante la adversidad. Por todo, por calle Salta, por sus rescates e incendios, por su humanidad, solidaridad, mi esposo es nuestro héroe, un héroe en mi casa.

Daniela Suárez

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