Ovación
Lunes 15 de Agosto de 2016

La batalla por el oro

El tandilense y Murray jugaron una final que duró 4 horas y 2 minutos, con triunfo del escocés, bicampeón olímpico, por 7/5, 4/6, 6/2 y 7/5.

Queda en primer plano la emoción de la coronación. Sobresale el acto sublime de la entrega de medallas, pero para llegar hasta allí, Juan Martín Del Potro y Andy Murray jugaron 4 horas y 2 minutos en los que el escocés se impuso por 7/5, 4/6, 6/2 y 7/5.

   Contarlo también es una forma de reconocerles el esfuerzo y la entrega. El primer set, que duró una hora y 14 minutos, lo tuvo como dominador a Murray al principio, al punto que el número dos del mundo sacó una ventaja de 4/1 con dos rompimientos de servicio incluidos. Hasta allí Del Potro sólo había podido quebrarle una vez al escocés pero, insólitamente, no había defendido su servicio.

   Desde entonces, y tras retener por primera vez el saque, el tandilense dejó pasar preciosas chances de ganar el parcial cuando tras igualar en 4 tuvo a maltraer a Murray, que flaqueó para mantener su servicio en 5/4 y 6/5. Mientras, Delpo había recuperado solvencia desde el servicio y todo parecía encaminado al tie break. Pero justo se le ocurrió poner una fábrica de errores en el 12º game y Murray, con ventaja de 15/40, tomó la segunda opción que tuvo para llevarse el primer set.

   En el arranque del segundo, Del Potro quebró el saque de Murray en el primer juego y salvo el game siguiente, en el que debió levantar tres pelotas de quiebre, no tuvo problemas para mantener el servicio y quedarse con el parcial por 6/4 en una hora exacta de juego. Para entonces, la resistencia física, que se sabía iba a influir ya antes del comienzo del juego, empezó a tomar protagonismo y quedó al desnudo en el tercer parcial, en el que Del Potro no opuso casi resistencia, con excepción de los primeros games.

   El ganador de la medalla de oro en Londres 2012 quebró en el sexto y después desfiló. Fue 6/2 en 36 minutos, casi la mitad del set anterior. La escasa duración del parcial quizás haya sido una buena noticia para Del Potro, que por entonces ya sabía que sólo podría conseguir la medalla de oro si llegaba al quinto set y lo ganaba. A esa altura el cansancio era un adversario de la misma envergadura de Murray. Todo parecía quedar muy lejos para el tandilense, físicamente disminuido por el trajín de una semana en la que tuvo que enfrentar a tres de los cinco mejores jugadores del mundo.

   El cuarto tuvo un arranque ideal para el tandilense. Quebró con facilidad el servicio de Murray, pero inmediatamente resignó el propio y todo vuelta a empezar.

   Murray volvió a perder su saque y entonces el protagonismo de la respuesta física le sacó cualquier chance de preponderancia a la táctica, la técnica y la estrategia. A esa altura ya hacían lo que podían, sobre todo Del Potro, que en el total de la semana jugó casi 4 horas más que el británico. Y la final ingresaría por el túnel de la emotividad para no salir hasta la última pelota.

   Para ratificar esa tendencia, Andy dejaría en 15 el saque de Juan Martín al juego siguiente y se pondrían 2 a 2. A la emotividad del juego se le agrega un dato para nada menor: a Murray le quedaba mucho más cerca que a Del Potro el camino hacia la medalla de oro y eso también jugaba su partido en las cabezas de uno y otro.

   Cuando menos parecía posible, el tandilense retomó el control del set y quebró en el séptimo game, pero no pudo rubricarlo en el décimo, cuando sacó para set. Salvó tres break points, pero el cuarto puso a Murray en igualdad de condiciones y la definición, que tenía pinta de quinto set, se precipitó. Delpo lo tuvo en el siguiente cuando el escocés sacó 15/40, pero Andy pudo remontarlo.

   Demasiadas ocasiones desperdiciadas para un jugador exhausto, que justamente las dilapidó, al menos en un alto porcentaje, por su falta de respuesta física.

   Y pasó lo que tenía que pasar: Murray aprovechó uno de los dos match points de que dispuso y retuvo la medalla de oro. El último set se extendió por una hora y 12 minutos.

   Fue una batalla en la que Murray (bicampeón olímpico) extendió su dominio estadístico sobre Delpo. El escocés festejó en 6 de las 8 veces que se enfrentaron.

Comentarios