La ciudad
Martes 26 de Julio de 2016

La avenida Circunvalación se quedó sin controles de velocidad

En 2009, cuando comenzaron las obras de remodelación, se desmontaron los radares. Pocos respetan las máximas.

Una obra de nunca acabar, exceso de velocidad y escasos controles de tránsito. Ese es el combo que padecen a diario quienes transitan por la avenida Circunvalación, en medio de trabajos de refacción que van a cumplir siete años. Este fue el escenario en el que un choque múltiple provocó tres muertes el domingo pasado. La fiscalía esperaba ayer los resultados de las pericias para deducir la mecánica del siniestro, con esos datos hoy se imputará al conductor de un camión de homicidio culposo.

Recorrer la avenida, desde el acceso por Baigorria hasta Pellegrini, basta para visualizar los problemas que presenta el tránsito. Ayer, aún en medio de una llovizna persistente, escasos vehículos respetaban la máxima de 60 kilómetros por hora advertida desde los márgenes de la ruta.

Y al llegar a metros de Juan José Paso, donde una hilera de tachos color naranja indicaba el comienzo de la zona de obra, las maniobras de cambio de carril por la reducción de calzada generaban más de un bocinazo.

En rigor, los carteles indicadores del angostamiento de la arteria empiezan unos 800 metros antes. Sin embargo, al mantener el mismo color y formato que el resto de la señalética pueden pasar inadvertidos. No hay señales lumínicas ni de gran tamaño que indiquen de los cambios.

En el lugar, sobre las banquinas, aún permanecía desparramado parte del cargamento de limones del camión que el domingo por la tarde desató el siniestro que dejó como saldo tres personas fallecidas. El conductor del vehículo, un tucumano de 45 años, quedó detenido y hoy será imputado de homicidio culposo (ver aparte).

Sin control. Al ser una ruta de jurisdicción nacional, el control de velocidad sobre la avenida Circunvalación siempre generó polémica. En 2009, el municipio y la provincia acordaron con la Dirección Nacional de Vialidad hacerse cargo de esa tarea y se instalaron radares en varios puntos de la ruta. Pero, allá por 2009, el comienzo de las obras de construcción del tercer y cuarto carril obligó a desmontar los cinemómetros.

Desde entonces, los controles de velocidad quedaron suspendidos. Y aunque se estableció para la avenida una velocidad de circulación de obra, 60 kilómetros por hora, el límite tiene poca adhesión.

El coordinador de la Agencia Provincial de Seguridad Vial de la provincia, Gustavo Sella, reconoció que "hay partes de la obra que están avanzadas, ha quedado bien la ruta y eso hace que la gente por ahí acelere un poco más", sostuvo en diálogo con La Ocho.

El director de gestión de sistemas de la agencia, Hernán Matich, explicó que "actualmente no se están haciendo controles de velocidad" ya que hasta que no se concluyan los trabajos "no se puede definir cuál es la velocidad máxima permitida".

El funcionario advirtió que a lo largo de la avenida son pocas las banquinas donde se pueden montar operativos móviles de control y la colocación de radares demanda estructuras que no pueden instalarse hasta el final de los trabajos.

"Es una obra compleja que se ha extendido mucho tiempo, desde la provincia hemos reclamado en varias oportunidades que se aceleren los trabajos. Pero Vialidad Nacional es el organismo que tiene competencia para fijar las velocidades máximas de circulación y exigir al contratista de la obra la señalización precautoria que resulte adecuada para evitar accidentes", sostuvo Matich.

La concesionaria de los trabajos es la unión transitoria de empresas formada por las constructoras Benito Roggio y Rovella Carranza. Actualmente se trabaja en el pavimento de distintos sectores de la avenida.

Según destacaron fuentes de Vialidad, "los frentes de trabajo están debidamente advertidos para no entorpecer el tránsito, lo que falta es la colaboración de los usuarios para no exceder los límites de velocidad".

Un conductor detenido

La fiscal Mariana Prunotto esperaba ayer los resultados de las pericias para establecer la mecánica del siniestro vial que el domingo pasado se cobró la vida de Mirta y Silvia Abdala, de 62 y 55 años respectivamente, y de Eduardo Ferrasini (81 años), en avenida de Circunvalación y Juan José Paso. Los tres viajaban en un Nissan Tiida embestido por un camión. El chofer, Adolfo Amor F. (45), está detenido y será imputado hoy de homicidio culposo.

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