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Sábado 12 de Abril de 2014

La agricultura urbana, con el apoyo de FAO

En un informe que difundió la semana pasada, destacó los avances que se registran en ciudades de América latina.

Un nuevo informe de la oficina de las Naciones Unidas para la alimentación, FAO, indicó que la agricultura urbana y periurbana está muy extendida en América latina y el Caribe, pero que para aprovechar todo su potencial requiere un mayor apoyo de los gobiernos nacionales, estatales y locales de la región.

El informe "Ciudades más verdes en América latina y el Caribe", que se presentó el martes pasado, se centra en los progresos alcanzados en la consecución de ciudades en las que la agricultura está reconocida en las políticas públicas y se incluye en las estrategias de desarrollo urbano.

Se basa en los resultados de una encuesta en 23 países y datos de 110 ciudades y municipios.

El nuevo estudio se presentó en el Foro Urbano Mundial en Medellín (Colombia), e incluye perfiles de la agricultura que se practican dentro y alrededor de ciudades como La Habana, Ciudad de México, Antigua y Barbuda, Tegucigalpa, Managua, Quito, Lima, El Alto (Bolivia), Belo Horizonte (Brasil) y Rosario (Argentina).

La investigación de la FAO muestra que 90.000 residentes en La Habana y el 20 por ciento de los hogares urbanos de Guatemala y Santa Lucía practican la producción de alimentos.

En las principales ciudades y municipios de Bolivia, 50.000 familias son productoras de alimentos; en Bogotá (Colombia), 8.500 familias producen alimentos para consumo doméstico.

La principal ventaja de la agricultura urbana y periurbana es la de proporcionar un mejor acceso a los alimentos a familias de bajos ingresos.

No obstante, la encuesta también indica que en 16 de los 23 países estudiados, los agricultores obtenían algunos ingresos con esta actividad.

En muchos programas de agricultura urbana y periurbana de América latina y el Caribe, hay una clara tendencia hacia la adopción de tecnologías y prácticas agrícolas que producen más alimentos, y de mejor calidad, a la vez que optimizan el uso de los recursos naturales y reducen la dependencia de las sustancias agroquímicas.

El informe destaca como un caso paradigmático el de Rosario, donde considera que las hortalizas son 100 por ciento orgánicas y los horticultores cultivan sobre sustratos de compost de alto rendimiento.

En Managua (Nicaragua), los agricultores urbanos enriquecen el suelo con fertilizantes obtenidos con la fermentación anaeróbica de desechos domésticos.

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