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Domingo 22 de Junio de 2014

Jugando a dos puntas en la búsqueda de quedar bien con todos

¿Cómo se hace para dejar conformes a todos? Justamente, por esa disyuntiva tienen que pasar los gobiernos que deben administrar los recursos del Estado en beneficio de los ciudadanos.

¿Cómo se hace para dejar conformes a todos? Justamente, por esa disyuntiva tienen que pasar los gobiernos que deben administrar los recursos del Estado en beneficio de los ciudadanos. Pero, como tales, deben tomar decisiones obligadamente. Es en esos momentos cuando, muchas veces, los grises no existen. Sin embargo, para la Municipalidad de Rosario ese parece ser su color preferido. Y esta semana volvió a demostrarlo.

El crecimiento exponencial del barrio Pichincha como espacio gastronómico envalentonó a los empresarios que deciden invertir en ese sector tan concurrido de Rosario (los fines de semana no hay lugar para estacionar y los vehículos paran al costado de las veredas izquierdas en sitios prohibidos y sobre las bocacalles). Muchos vecinos de la zona aseguran que la Intendencia navega a dos aguas evitando ser demasiado restrictiva como para que los comerciantes no pongan el grito en el cielo a la hora de controlar al máximo el estacionamiento.

Esta semana, en tanto, se supo (ratificado por voceros muy bien informados) que los inversores del restaurante temático Hard Rock Café querían instalar una guitarra gigante en el cantero central de bulevar Oroño, un espacio de preservación histórica y sobre el que se trabaja en un proyecto absolutamente diferente. Y no sería el único caso: los referentes de Johnny B. Good y Rock & Feller’s estarían pensando en lo mismo. No obstante, se volvió a jugar a dos puntas, quizás para evitar que alguien se enoje y desista de sus inversiones.

Fue así que se encomendó a una concejala socialista que elabore un proyecto para prohibir la colocación de elementos publicitarios a fin de evitar la saturación que distorsione la esencia del paseo Oroño, desde Pellegrini hasta el río. En los despachos del Palacio de los Leones prefirieron hacer oídos sordos ante la consulta sobre la cuestión y derivaron el tema al Concejo.

Se trata de otro ejemplo que se suma a la salomónica decisión que se tomó para habilitar sobre un sector de Salta una bicisenda con estacionamiento paralelo y, además, carril exclusivo para el transporte. Un engendro que hoy sigue generando quejas, pero que no molesta del todo a los comerciantes de la zona. Otro juego a dos puntas que busca conformar a todos.

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