La ciudad
Miércoles 05 de Octubre de 2016

Jueza de Menores reclamó a padres que se involucren para evitar desbordes en festejos estudiantiles

Gabriela Sansó dictó una resolución en la que un alumno de un colegio privado protagonizó violentos incidentes este año. Dijo que los padres son responsables porque "se encargaron de contratar el salón y darles dinero para comprar alcohol".

Una jueza de Menores reclamó que "toda la sociedad se involucre, incluido los padres, para evitar desbordes en los festejos estudiantiles".
La jueza de Menores N° 2 de los Tribunales de Rosario, Gabriela Sansó, dictó una resolución en la que alertó y convocó a las autoridades provinciales, locales y a la sociedad civil en su conjunto a elaborar un plan para poner fin a los disturbios ocasionados por alumnos de secundaria en los festejos que realizan durante el último año de cursado.
Según publica el portal Tiempo de Justicia.com.ar, la magistrada realizó estas consideraciones a partir de una resolución en la que declaró no punible, por ser menor de edad, a un alumno de un colegio privado que había sido detenido en marzo festejando el inicio del último año tirando bombas de estruendo y realizando pintadas con aerosol junto a varios de sus compañeros de curso.
Aquel día, alumnos de quinto año festejaban el "último primer día" de clases y para ese fin alquilaron un bar en el que pasaron la noche escuchando música y tomando alcohol, y que terminó antes de lo esperado debido a que el dueño del establecimiento los echó por los disturbios que estaban ocasionando y porque uno de los jóvenes golpeó a su pareja.
Tras ese episodio, los jóvenes se trasladaron a la esquina de Oroño y Rioja, donde continuaron los festejos tirando bombas de estruendo y realizando pintadas en la vía pública. En ese contexto llegó la policía y detuvo a uno de los menores que posteriormente sería acusado del delito de daño.
En su resolución, la jueza Sansó hizo referencia al papel del colegio, de los padres y del Estado en relación a este tipo de festejos.
Respecto del colegio, la jueza reconoció que a institución realizó diversas acciones de prevención y concientización para proteger a los adolescentes, pero pese a esto no pudo desarticular estas prácticas y consideró que "es obvio que el colegio no puede hacerlo solo". Por esta razón involucra a los padres de los jóvenes, quienes, a pesar de tener conocimiento de la modalidad del festejo, "se encargaron de contratar el salón, darles dinero para comprar alcohol, pintura y pirotecnia, y permiso para ir sin importar que no haya nadie encargado de supervisar al grupo".
Por último, la jueza de Menores hizo referencia al rol del Estado. "El reconocimiento de la realidad es el punto de partida para la constitución de instancias institucionales que contribuyan a una definición y solución del problema, siendo necesario mecanismos de diálogo entre todos los actores involucrados". dijo la jueza, y y convocó a que "se articule un plan para alcanzar una solución definitiva".

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