Clásico Copa Santa Fe
Lunes 01 de Agosto de 2016

Juan Pablo Vojvoda fue el técnico ganador de la tarde en Arroyito

Vojvoda salió victorioso en el clásico con el equipo que hace dos meses obtuvo el título en reserva. Un premio para un DT que ya ofició de bombero en primera.

Partido especial para los chicos, de los dos equipos. También para los entrenadores. Del lado de Newell's hay un nombre propio con cierto peso. También con algo de historia. Que no se enmarca en la de más trascendencia de la vida rojinegra, pero que encierra etapas de jugador, entrenador de reserva y hasta en dos ocasiones de primera (por el torneo oficial de AFA). "Ganar en esta cancha y dejar afuera a este rival es importante para ellos". Todo el mérito hacia sus jugadores. Un fiel reflejo del bajo perfil que lo acompaña desde su época de futbolista. Y lo de ayer tal vez haya sido un premio para este ciclo de Vojvoda al frente de la reserva, equipo del que tomó las riendas en el segundo semestre de 2015. O mejor dicho un bonus track, ya que hace meses su equipo fue justamente el campeón de la divisional.

"Estamos muy felices. Se vino a ganar, se logró en los penales, pero pasamos de ronda. Es un clásico sobre el eterno rival y eso siempre es algo importante", argumentó el entrenador rojinegro en la zona de vestuarios, con una maraña de micrófonos, ante los cuales jamás hizo declaraciones rimbombantes.

Vojvoda llegó a esta serie de cuartos de final por Copa Santa Fe con un plafón importante. Con un grupo de futbolistas que en el último torneo lograron un pleno entendimiento de sus directivas, lo que desembocó en el título anteriormente mencionado. Y para afrontar esta llave decisiva, nada menos que ante Central, el DT rojinegro apostó por todos ellos. Vale el dato de que aquel equipo que dio la vuelta ante River ayer tuvo 10 de 11. Sólo faltó Iván Silva (se fue a Argentinos Juniors). En su lugar estuvo Jalil Elías.

¿La sensación en el pospartido? "Estamos alegres por ganar en esta cancha y seguir en la competencia", esgrimió y rápidamente hizo referencia a ese título obtenido en reserva. "Estos chicos venían de lograr un campeonato y sentían esa presión de sostener lo que habían conseguido hace poco. Yo decía que a veces a la reserva es difícil encontrarle esa cuota de adrenalina, pero este grupo lo ha conseguido porque ha jugado desde abril o mayo para salir campeón y ahora esto".

Después de dos partidos clásicos, Vojvoda hizo su propia lectura de lo que ambos juegos arrojaron en lo estrictamente futbolístico, que por cierto dejaron mucho que desear. "Fueron partidos muy similares, con un Newell's proponiendo cuando podía". ¿Lo de ayer? "Se creó una situación muy clara con Rivero en el primer tiempo y otra de Valenzuela en el segundo. Pero los clásicos son partidos muy cerrados y no supimos definirlo en los 90 minutos.

"La sensación que me queda es la intención de Newell's de ir a buscar el partido, pero en estos encuentros a veces se complica salir jugando de abajo, llegar nítidamente a posiciones de gol. Central nos apabulló un poco pero no recuerdo muchas jugadas por juego, sino por pelotas paradas, que es algo que trabajan muy bien y para lo que tienen jugadores interesantes. De todas formas creo que lo pudimos controlar", reseñó el técnico, quien hasta aquí logró escribir algunos capítulos importantes en su carrera con el buzo rojinegro.

Porque amén de la consagración en el último torneo de reserva, los hinchas recuerdan de muy buena manera cuando tuvo que salir a ponerle el hombro al primer equipo tras la salida de Lucas Bernardi, justamente como consecuencia de una derrota en un clásico. Lo hizo de manera satisfactoria ante Racing (5-0) y se comió un revés importante ante Boca (1-4 en la Bombonera). Aquel fue un traje de bombero. El que luce hoy es otro. Con mucho más brillo.

"Les dije a mis jugadores que vengan a ganar y los chicos querían eso. A veces en estos partidos, en esta ciudad tan pasional, es difícil encontrar los espacios o la tranquilidad", agregó Vojvoda.

Pero más allá de la victoria en sí, entiende que para los pibes que hoy les toca dirigir hay una enseñanza aun mayor. "A los chicos les va a servir este tipo de partidos, tanto a los de Central como a los de Newell's. Para sacarse esa presión, lo que signifique ese debut en primera", dijo. Y agregó: "Es importante para su formación, para sacarse ese peso que significa el debut en primera o jugar con gente o hablarle a un compañero y que no se escuche por los gritos del público tanto en nuestro estadio como acá".

Aquella idea de querer ganarlo en el tiempo reglamentario quedó trunca, por eso todo terminó en los penales, instancia en que "puede ser que intervenga la suerte. Es un juego y en todo juego interviene la suerte también. Se ha trabajado, pero tampoco voy a decir que lo hicimos durante toda la semana".

Y a la racha de resultados adversos de Newell's en los clásicos le restó importancia. "Son cosas diferentes. Estamos todos en la misma institución, todos luchamos por Newell's y todos queremos que a la primera división le vaya bien, así que cuando le va mal sufrimos todos y cuando nos va bien disfrutamos todos".

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