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Sábado 22 de Junio de 2013

Jóvenes ingenieros quieren acercar tecnología de vanguardia a estudiantes

Iniciaron gestiones para que se enseñe en carreras técnicas el manejo de un software que facilita el trabajo en el área de la construcción

Una flamante generación de profesionales viene pisando fuerte. Tienen alrededor de 30 años y el entusiasmo propio de andar nuevos caminos. No saben qué les traerá el futuro pero no se desviven por develarlo. Y quizá esa sea su mayor ventaja, porque ante la incertidumbre y la velocidad de los tiempos que corren se entrenan para todos los escenarios posibles mientras "exprimen" el presente.

A ese grupo de emprendedores pertenecen los ingenieros civiles Nicolás Ruggiero y Eduardo Gargevcich, egresados de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), quienes tienen entre manos un sueño: lograr que en distintas carreras se enseñe el manejo de un soporte informático que brinda herramientas para mejorar el trabajo de ingenieros y arquitectos, entre otros. Este software (que es de uso habitual en países más desarrollados, como Estados Unidos) tiene como objetivo que se aumente la productividad y se rescaten la creatividad y el pensamiento como valores en el ejercicio profesional.

Ya iniciaron conversaciones con las autoridades de distintas facultades para que conozcan este conjunto de herramientas y evalúen la posibilidad de que algunos profesores se capaciten y transmitan ese aprendizaje a sus alumnos.

"Es una tecnología denominada BIM (Building Information System) que permite, por ejemplo, calcular costos al mismo tiempo que se va proyectando. Su aplicación reduce tiempos de producción, achica costos, minimiza los riesgos y los errores, y puede utilizarse en las distintas ingenierías, en arquitectura y carreras técnicas", explica Ruggiero.

Inquietud. El ingeniero comenta que "después de recibirnos, hacer posgrados y viajar por Europa y Estados Unidos vimos que estos programas se usan de manera habitual y que acá, en la Argentina, ni siquiera se conocen. Esto nos generó mucha inquietud y desde entonces estamos trabajando para lograr que se introduzcan en nuestro país". Rápidamente aclara que la intención no es transformarse en vendedores de esta tecnología sino ponerla a disposición de pares y alumnos. "El futuro ya llegó. No estamos hablando de algo que va a venir sino de un recurso que se usa ahora y que puede optimizar muchísimo el trabajo profesional", remarca.

BIM pertenece a la compañía Autodesk (la misma que creó el Autocad, un programa de uso frecuente en la Argentina). Es una firma líder a nivel mundial en software de diseño 3D tanto para entretenimiento como para ingeniería, construcción e infraestructura. Gargevcich señala que "nos pusimos en contacto con el área educativa de esta compañía para comentarles nuestra idea de que esta tecnología sea accesible a todos los estudiantes universitarios o de carreras técnicas. Nosotros terminamos la facultad hace relativamente poco y sin embargo no vimos nada de esto en el cursado de la carrera, ni siquiera se nombra".

En menos de un mes los jóvenes viajarán a Estados Unidos para definir los detalles de lo que es un hecho: tendrán en su dominio la distribución de este software pero sobre todo la capacitación para entrenar a los profesores.

"Sabemos bien que en un principio tendremos que vencer algunas resistencias, propias de la llegada de algo nuevo. Pero como conocemos bien la herramienta estamos convencidos de que el resultado a mediano plazo será muy bueno", destacan.

Los ingenieros mencionan que manejar este tipo de tecnología facilita el trabajo y permite poner el acento en las ideas. "Hoy un arquitecto o un ingeniero pasan buena parte de su tiempo ocupados en hacer cálculos y tareas de tipo burocráticas que le restan la posibilidad de crear, de construir verdaderamente. Con la aplicación de BIM, por ejemplo, ganan tiempo para pensar", expresan sin dejar de mencionar que "se trata de democratizar el uso de esta tecnología de punta, que no sean sólo unos pocos los que acceden a ella".

Desafío. Arrimar estos programas a la educación es el desafío más grande. Ruggiero y Gargevcich explican que "la propuesta es que el aprendizaje de este software se introduzca en las carreras desde primer año, que los estudiantes vayan adaptándose y familiarizándose desde un primer momento; nos han escuchado y podemos decir que hay buena recepción".

"Es clave que los profesores comprendan que esto les suma; que toda la experiencia que ellos tienen puede cobrar mayor valor con herramientas de estas características. De ninguna manera reemplaza a la persona sino que una vez que se la sabe utilizar facilita mucho las cosas", dicen ambos.

Inquietud, curiosidad, progreso, son palabras que se escapan una y otra vez de la boca de estos profesionales que no responden al estereotipo de los ingenieros y que contagian ganas de hacer. Con vehemencia, sin disimular la pasión que su trabajo les genera aseguran: "Creemos que los cambios sustentados en la experiencia y el conocimiento son imprescindibles, y no hay que temerles".

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