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Sábado 25 de Julio de 2009

Jóvenes protegen los bosques para enfrentar el cambio climático

Financiados por el instituto suizo ETH Sustainability, estudiantes y científicos de América latina trabajan para frenar la deforestación, una de las principales causas de la aceleración del cambio climático. Se trata de un plan que busca la reducción real de gases de efecto invernadero, y en el que desde sus orígenes participan jóvenes investigadores de todo el mundo.

Financiados por el instituto suizo ETH Sustainability, estudiantes y científicos de América latina trabajan para frenar la deforestación, una de las principales causas de la aceleración del cambio climático. Se trata de un plan ideado por este organismo que busca la reducción real de gases de efecto invernadero, y en el que desde sus orígenes participan jóvenes investigadores de todo el mundo.

Entre los numerosos planes pensados para distintas áreas y diseñados por los jóvenes científicos, se eligió y decidió financiar el proyecto destinado a orientar e influir en las políticas forestales en América latina. La idea de proteger los bosques no sólo persigue el propósito de disminuir el cambio climático sino que contribuye a conservar la biodiversidad y las cuencas de los ríos.

El programa ambientalista comenzó en Suiza en 2004, durante la conferencia "El cambio climático en el mundo" convocada por la Academia Engelberg. En esa ocasión se conformó un grupo de 18 jóvenes académicos y profesionales de 15 países del mundo, que originaron la Iniciativa Estudiantil Internacional de Acción frente al Cambio Climático (Isiacc).

Los estudiantes reunidos en esta organización explican que la elección de los bosques no es casual. El efecto invernadero es un fenómeno natural, gracias al mismo existen en la tierra condiciones para la vida: estos gases conforman una capa que mantienen el calor, sin ellos habría 30º menos en el planeta. Pero por directa influencia de la actividad humana esta capa se está engrosando y son cada vez menos los rayos que salen de la atmósfera, lo que aumenta la temperatura de la Tierra.

Para desacelerar las consecuencias de cambio climático es necesario no sólo disminuir la emisión de los gases industriales y de los automotores a combustión sino que es preciso atacar otra arista que causa la misma afección y es la destrucción de los ecosistemas naturales de los bosques.

Casi el 30 por ciento del dióxido de carbono (CO2) que sube a la atmósfera surge de la deforestación tropical y de la quema intencional de los bosques de todo el mundo. Por eso los científicos reunidos en la Iniciativa Estudiantil decidieron investigar cómo influir en las políticas que descuidan estas áreas fundamentales para el desarrollo de la vida.

Diversidad biológica

En su informe final, presentado en agosto de 2008, argumentan que "la deforestación además tiene un doble efecto negativo sobre las emisiones netas de CO2" ya que los bosques más diversos tienen mayor capacidad de absorber los gases y al ser talados no sólo pierden esta función sino que liberan el carbono almacenado en los árboles. El efecto es aún más nocivo si estas áreas arboladas son incendiadas.

La elección de trabajar en América latina tampoco es casual. Sudamérica es el área más rica en diversidad biológica del mundo y actualmente se encuentra en intensa destrucción. Además el 49% de las zonas deforestadas del mundo se encuentran en la región y el Caribe por lo que se constituyen en el emisor de la mitad de los gases de dióxido de carbono resultantes de cambios en el uso de la Tierra.

Por estas razones, los jóvenes investigadores reunidos en la Isiacc consideran que "existen muchas oportunidades para la mitigación del carbono en el sector forestal", aunque precisan que es necesaria una adecuada política de trabajo en los niveles nacionales.

Frenar la deforestación no es tan fácil ya que es una actividad atravesada por distintos actores socioeconómicos beneficiados que impulsan la actividad y además están apoyados por incentivos económicos para talar, expandir la agricultura y producir incendios intencionales.

Sin embargo desde el Isiacc creen que la principal dificultad para abordar el tema es "la falta de voluntad política para hacer cumplir las legislaciones, el desconocimiento y los altos costos económicos que esto implica". En último lugar aparece como dificultad la oposición de los sectores afectados.

Para el trabajo en América latina se conformaron grupos de jóvenes del Isiacc en Brasil, Colombia y México. En cada país fueron seleccionados estudiantes y científicos coordinados por los representantes del Instituto Suizo ETH Sustainability.

Influir en las políticas

Primero investigaron sobre las negociaciones internacionales acerca del cambio climático relacionados con los bosques y la deforestación, los alcances del Protocolo de Kyoto y los acuerdos ambientales multilaterales pertinentes. Luego se metieren de lleno en las políticas forestales nacionales de los países seleccionados y terminaron trabajando directamente con los organismos oficiales a cargo de la problemática.

Entre los logros del trabajo del Isiacc se destaca un decreto firmado en 2008 por el presidente de Brasil, Lula Da Silva, que creó nuevos mecanismos para la prevención, vigilancia y control de la deforestación ilegal en la región amazónica. La resolución ataca directamente a los sistemas de financiación de la tala indiscriminada.

Acciones similares fueron conseguidas en los otros países participantes, aunque el principal potencial de lo realizado es la conformación del grupo de jóvenes y científicos latinoamericanos, unidos para investigar e influir sistemáticamente en las políticas públicas destinadas a guiar las actividades forestales, con el inequívoco propósito de desacelerar el cambio climático.

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