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Sábado 27 de Abril de 2013

"Jamás había oído hablar de Rosario"

Cuando William Cardoso Ferreira dejó su Brusque natal, jamás había escuchado hablar de Rosario. Literalmente. Con 19 años, pensó que Buenos Aires podría ser su norte. Pero un día unos amigos lo invitaron a conocerla...

"Es cierto —cuenta este estudiante de 21 años que cursa el 2º año de Medicina—, yo no había oído jamás el nombre de Rosario. Vine a conocerla, me gustó mucho, me interesé por su universidad, por su plan de estudio y me decidí. Me di cuenta que se trata al paciente como una persona, y no como una enfermedad. Eso es lo bueno de la propuesta académica, además de cómo se hace el ingreso. En el modo de la inclusión universitaria se tiene una mirada muy social sobre la población. Si el paciente tiene una enfermedad es por algo que sucede en su entorno. En Brasil se estudian por separados esos ítems y no se piensa tanto en lo social".

No fue fácil para William dejar Brusque, una ciudad de casi 100 mil habitantes ubicada en el estado de Santa Catarina. "Es una ciudad bastante más chica que Rosario. Cuando llegué aquí me encontré con los mismos problemas que la mayoría de los extranjeros. En mi caso no tanto con el idioma, pero sí a la hora de alquilar. Necesitábamos garantías propietarias locales y no teníamos dónde obtenerlas. Las que conseguíamos eran a precios altísimos. Y también para nosotros eran altos los alquileres. Para que te des una idea, yo estaba viviendo en un edificio donde un compañero mío vivía en el piso de abajo. Y el pagaba tres veces menos que yo. Además cuando recién me instalé no tenía idea de nada, no sabía a quién preguntar. Cuando me fui a inscribir me recibieron con muy buena onda y me pasaron toda la información. Ahora estamos todos nosotros para ayudar a los que vienen. Cuando recién llegamos intentamos juntarnos con la gente de nuestro país, pero con el tiempo los grupos se van integrando. Hoy mi grupo está muy mezclado entre brasileños, argentinos y chilenos", explica con un castellano muy puro.

Además de resaltar el nivel del plan de estudios, este estudiante brasileño, que piensa especializarse en cardiología, valora "el aporte de los docentes de calidad" y la cuestión de la integración: "Todo hace que nos recibamos con una carga de aprendizaje muy buena".

Se muestra muy agradecido de todo lo que ha recibido y experimentado en estos dos años de cursado. Aún no sabe si cuando termine la carrera va a regresar o no a su país. "Depende. Yo quiero tener mi puerto seguro en Brasil, pero no tengo hoy las ganas de volver. Cuando termine voy a evaluar que el Estado argentino me pagó toda la carrera y creo que tengo que devolverle de alguna manera eso también. Está bueno que le devolvamos algo a la comunidad argentina".

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