El Mundo
Martes 21 de Junio de 2016

Italia: Renzi admite en parte el golpe sufrido a manos del Movimiento 5 Estrellas

El premier reiteró que el del domingo fue un "voto local", pero reconoció que hay descontento y "voluntad de cambio" en la sociedad italiana.

La sorprendente victoria en Roma y Turín del Movimiento 5 Estrellas (M5E), supone un duro revés para el primer ministro Matteo Renzi, quien llegó al poder con promesas de reformas radicales y confirma el hartazgo de los italianos hacia la política tradicional. El jefe de gobierno italiano admitió sólo parcialmente la dimensión nacional de la derrota, contradiciendo incluso a líderes de su propio partido.

"El del domingo no fue un voto de protesta, sino de cambio, y no solo en las ciudades en las que ganó el M5E. Ganó quien ha interpretado mejor la voluntad de cambio", analizó Renzí en la sede de gobierno. Renzi ha reconocido que la victoria en Roma era "neta e indiscutible" y que debe "hacer reflexionar al PD". Pero ha reiterado que se trató de un voto local, al que no se puede vincular el destino de su Ejecutivo y remarcó el presunto carácter "fragmentado y diversificado" del voto municipal del domingo. Otros en el PD fueron mucho más francos. "Se trata sin duda de una derrota para nosotros. Perder Roma y Turín es algo que duele", confesó Matteo Orfini, presidente de Partido Democrático, en una entrevista al diario La Stampa. De hecho, el PD recibió una verdadera paliza en Roma, por lejos la mayor ciudad italiana con más de tres millones de habitantes. Allí la candidata del M5E, Virginia Raggi, ganó por más del 67 por ciento al postulante oficialista.

Los comicios tuvieron lugar en importantes capitales de provincia, como Roma, Turín, Milán, Bolonia y Nápoles, y también en numerosos municipios menores. En todas estas ciudades se hicieron los ballottages municipales.

En Roma, si bien la victoria de Raggi se perfilaba desde hacía días, la brecha de 67 a 32 por ciento, más de 35 puntos entre los dos candidatos resultó una sorpresa y a la vez un castigo sin precedentes para el PD, que ha gobernado por décadas la capital, azotada por escándalos de corrupción e incluso infiltraciones mafiosas. Destronar al actual alcalde de Turín, Piero Fassino, de 67 años, figura histórica del PD, ha sido también un inesperado golpe a uno de los mayores feudos de la centroizquierda tradicional. En la ciudad norteña, Chiara Appendino, de sólo 31 años y sin experiencia alguna, remontó diez puntos a Fassino, decretando su definitiva salida del escenario político. Fassino fue en tiempos mejores del PD y el centroizquierda un precandidato a jefe del gobierno nacional. Su generación ahora pasa al retiro forzado. Antes había sido derrotada internamente por Renzi en el PD.

Cambio de época."El contenido y los programas ya no cuentan. Gana sólo no pertenecer a la vieja clase política", resumió el politólogo Giovanni Orsina, en un editorial para el diario La Repubblica, tradicional medio de referencia del centroizquierda italiano. Una de las pocas satisfacciones que el PD ha obtenido es la victoria en Milán, la capital económica del país, donde su candidato, Giuseppe Sala, ganó con el 51 por ciento de los votos contra el centroderecha de Berlusconi.

El colapso sufrido en Roma y Turín, faltando tres meses para el referéndum sobre la reforma constitucional convocado por Renzi en el que someterá a votación la supresión del Senado, pesará en su futuro político, ya que se juega su continuidad en el cargo. Al prometer salir de la política si pierde el referéndum de octubre, Renzi unió en su contra a todos los enemigos, tanto de izquierda como de derecha, contrarios a su estilo algo arrogante de gobernar, dando al voto para las municipales una trascendencia nacional.

"El resultado es pésimo para el renzismo y para el proyecto de renovar Italia gracias al carisma de su líder", comentó en un editorial La Repubblica. Las promesas de Renzi de acabar con los privilegios de la vieja clase política corrupta, que le valieron su éxito cuando llegó al poder en febrero de 2014, no resultaron suficientes para buena parte del electorado que lo castigó indirectamente.Otro castigado en estas elecciones es Silvio Berlusconi, quien registra desde el hospital donde fue operado del corazón, la dura pérdida de Milán, lo que podría decretar el fin de su ya muy reducida vida política.

Voto multicolor. Para el presidente del PD, Matteo Orfini, el M5E fue capaz de catalizar a los indignados, tanto de izquierda como de derecha. Independientes, ecologistas y derechistas votaron por candidatos de M5E. El de la derecha fue un apoyo que el movimiento de Beppe Grillo no solicitó, pero tampoco rechazó. Esa suma de indignados descontentos se volcará en octubre contra Renzi, quien además deberá encarar los sectores inconformes de su propio partido, que empiezan ya a afilar sus cuchillos.

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