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Domingo 24 de Febrero de 2013

Irán y la tragedia de Once abren el año electoral

La apertura de sesiones extraordinarias en el Congreso para tratar el memorándum de acuerdo con Irán anticipó el año electoral.

La apertura de sesiones extraordinarias en el Congreso para tratar el memorándum de acuerdo con Irán anticipó el año electoral. La fecha razonable de inicio del año político iba a ser el 1º de marzo, pero la firma del convenio con el país islámico que logró la Cancillería sobre finales de enero dejó en bandeja una posibilidad que la Casa Rosada no desaprovechó.

Sin bien los posicionamientos políticos y de las asociaciones judías de rechazo al memorándum —genuinos en parte, sobreactuados y sin consistencia, en su mayoría— resultaron mayores al escenario que imaginó la presidenta, el solo hecho de recuperar el debate político al interior del Palacio —y someterlo a sus reglas— constituyó un beneficio para el gobierno.

En una sesión opaca en el Senado, sin mayores aportes, el oficialismo de todos modos obtuvo media sanción con 39 votos a 31. Y volvió a demostrar que aun cuando el clima mediático impone presuntos rechazos "totales" a las iniciativas de la Rosada, la realidad de los votos demuestra lo contrario. El próximo miércoles, en Diputados, Agustín Rossi se encamina a desarmar, también con los votos, la exasperada operación opositara contra el tratado. Que incluyó expresiones temerarias en la sesión del jueves pasado en el Senado, como fue caso de la cordobesa Norma Morandini que equiparó al kirchenismo con Videla porque intercambiaba "derechos humanos por trigo".

De manera adicional, para el kirchnerismo, podía resultar un atenuante —por despliegue mediático— la coincidencia de los debates en el Congreso con el aniversario de la tragedia de Once (el pasado viernes 22 ). Los 51 muertos representan una pérdida humana y política de gravedad para el kirchnerismo. Pero la saludable expresión de dolor de los familiares, y el pertinente pedido de justicia, se terminó por sobre-representar en un montaje opositor mediático y político. Que busca con desesperación cualquier fisura que haga explotar la dinámica política real de la Argentina.

La oposición percibe que de no producirse un cambio brusco en el clima político, el itinerario actual los conduce a un nuevo octubre negro (previo agosto) en las elecciones nacionales.

Los 51 muertos después de un ciclo exitoso de gobierno de casi nueve años, sin embargo, son la foto del fracaso conceptual y de gestión en materia de transporte de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. En contrario, el viraje del último año significa un cambio de tendencia, aunque los resultados obtenidos aún no sean visibles.

Que los jefes del área (Transporte) anteriores estén procesados ( Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi), y, en cambio, los actuales encargados, Florencio Randazzo y Alejandro Ramos, estén pensando proyecciones políticas personales ( Randazzo querría ser gobernador de Buenos Aires o Presidente, y Ramos le apunta al Congreso Nacional y a la gobernación de Santa Fe), habla de un cambio de gestión, de un nuevo paradigma.

Lo más fuerte de los actos recordatorios del último viernes fueron los reclamos de justicia. Sin embargo, la justicia, en este caso, y en comparación con otras tragedias como la AMIA y Cromañón, actuó con celeridad. Ya pasó a juicio oral, y hay funcionarios políticos y empleados ferroviarios muy comprometidos. Otro tanto, empresarios a cargo de la concesión, que luego fue quitada.

Tal vez la verdadera "justicia" que piden los familiares de las víctimas no es sólo condena judicial para los responsables. La única justicia sería tener de una vez y para siempre trenes seguros y confortables en la Argentina.

Mientras tanto, en la provincia de Santa Fe, la escalada delictiva que viene azotando durante el verano, tuvo una semana menos explosiva. Y con una buena noticia: la creación de la Procudaruría de Narcocriminalidad ( Procurar), que constituyó la jefa de los fiscales federales, Alejandra Gils Carbó. La nueva unidad estará a cargo del fiscal Felix Crous, con amplia trayectoria en juicios por Derechos Humanos. "Va a tener que afrontar uno de los grandes desafíos, y ejercer todas las facultades que se le han brindado, para intervenir en uno de los casos más resonantes de narcocriminalidad, el que está asolando a la ciudad de Rosario", definió Gils Carbó en la presentación de la nueva unidad.

También descomprimió la semana para el gobierno de Santa Fe la confirmación de que el juez federal Sergio Torres haya negado la existencia de una causa en su juzgado que comprometa al funcionario Marcos Escajadillo. Desde el juzgado Nº 12, con sede en la calle Comodoro Py de la Capital Federal, fuentes seguras consignaron a La Capital que una causa como tal no existe. Las investigaciones cursadas por distintas agencias nacionales de seguridad hablan de trama policial, empresaria y política con el mundo narco en Santa Fe.

Sin embargo, el juez Torres no le ha dado entidad jurídica, al menos por ahora, a las denuncias que aterrizan en su juzgado.

Por su parte, Hermes Binner, muy asociado al enredo santafesino por la inseguridad, trata de evitar que le entren las balas, y busca con astucia salir hacia delante. Y colocarse ya en campaña nacional. Para discutirle a la presidenta los enredos nacionales, y así evitar hablar de Santa Fe.

En los días que pasaron, los gestos han sido claros: el radicalismo tendrá el lugar de Mario Barletta secundando a Binner, en la boleta a diputados por Santa Fe. Pero nadie en el FAP, por fuera del PS, podrá marcar los tiempos sobre cómo se incorporan o no otras fuerzas al frente.

Binner le da un lugar a la UCR en Santa Fe, y le cierra la canilla en otros distritos, salvo que acompañen. La jugada es de pizarrón: el PS mantendrá a la UCR —que verá reducir su bloque nacional de Diputados de 43 miembros a menos de 30, en octubre de 2013— con un pie adentro del FAP, y otro afuera.

Si el santafesino pasa la prueba de ácido del próximo octubre (y gana con claridad), cuando se aproxime 2015, se ilusionan en el PS, llegará el jaque mate, tanto para la UCR como el resto de los grupos que se autodenominan progresistas. Todos terminarán tributando a la candidatura del ex gobernador de Santa Fe.

En el peronismo santafesino, por su parte, todos hablan de gran acuerdo para encarar la elección nacional de agosto y octubre. Se sabe, la definición de la lista es exclusiva de la presidenta. Aunque el que no esté de acuerdo puede inscribir su propia lista, y competir en la interna obligatoria de agosto.

Rossi ya prepara sus equipos para ir por la reelección. Jorge Obeid, que se da por regresado al kirchnerismo, también quiere volver a la Cámara. Entre esos dos nombres hay un problema de compleja solución, ¿quién puede aceptar ser segundo en la lista?

Aunque junio — cierre de listas— esté muy lejos todavía, ya hay mujeres peronistas mirando con cariño el tercer puesto de esa lista (cupo femenino). Una rubia, y otra morocha, ambas tuvieron al mismo referente político. Y por una cuestión de género, y por convicciones políticas renovadas, ambas evolucionaron hacia el peronismo cristinista.

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