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Miércoles 02 de Junio de 2010

¿Una obra faraónica?

Desde que el actual gobierno provincial lanzó el proyecto para construir en Rosario el Puerto de la Música (que demandará una inversión de 160 millones de pesos) se ha escuchado una lluvia de críticas desde los legisladores opositores calificándolo como “faraónico”. Calificativo que suena contradictorio en boca de integrantes de un Poder Legislativo provincial que gasta al año 294 millones de pesos cuando, por ejemplo, la Legislatura de Córdoba tiene un presupuesto de sólo 79 millones en el mismo período...

Desde que el actual gobierno provincial lanzó el proyecto para construir en Rosario el Puerto de la Música (que demandará una inversión de 160 millones de pesos) se ha escuchado una lluvia de críticas desde los legisladores opositores calificándolo como “faraónico”. Calificativo que suena contradictorio en boca de integrantes de un Poder Legislativo provincial que gasta al año 294 millones de pesos cuando, por ejemplo, la Legislatura de Córdoba tiene un presupuesto de sólo 79 millones en el mismo período.

Con el dinero que derrocha la Legislatura santafesina (215 millones de pesos más que la de Córdoba) se podría construir casi un Puerto de la Música y medio por año. Si hay algo verdaderamente faraónico, que sale demasiado caro en esta provincia, es justamente el gasto de los senadores y diputados provinciales. Hagamos bien las cuentas, por favor.

El Puerto de la Música (un complejo cultural diseñado por el afamado arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, que incluye un centro de exposiciones, una escuela de música y una sala de conciertos para 2.500 personas, conectado a una explanada para espectáculos para 30.000 personas) es impulsado por el gobernador Binner como la obra emblemática de Rosario del siglo XXI. La iniciativa demandará una inversión de 40 millones de dólares, pero se aspira a que el sector privado aporte parte de estos fondos, así como en su momento hizo el gobernador Obeid para refaccionar el Teatro El Círculo.

Con justa razón uno podría preguntarse si es ésta una asignación de recursos correcta. Ahora, ninguna inversión en cultura, educación o infraestructura puede calificarse de “faraónica”. Se podrá decir que “no es el momento”, “hay otras prioridades”, “no es un proyecto que se ajuste a la ciudad”..., pero decir que el Puerto de la Música es una obra que derrocha lujo y riqueza es sólo una chicana política que no aporta a un debate en serio.

Y menos cuando este calificativo proviene de integrantes de una Legislatura santafesina que tiene un presupuesto anual que sí puede considerarse faraónico.
El Poder Legislativo santafesino gastará este año 294 millones de pesos (1,96% del presupuesto provincial), mientras que el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social tiene a su disposición 202 millones (1,35%), el Ministerio de la Producción 88 millones (0,59%), el Ministerio de Cultura 54 millones (0,36%) y la Secretaría de de Ciencia y Tecnología 15 millones (0,10%), por ejemplo.

Los detractores del puente Rosario-Victoria decían que era una obra faraónica y los opositores a la construcción del nuevo Heca lo calificaban como “una lujosa cajita de cristal”, como si estas obras no fueran necesarias. Y allí están en pie y funcionando. ¿Quién ahora podría decir lo mismo? También se defenestró por cuestiones política el proyecto del tren de alta velocidad Retiro-Rosario-Córdoba, una obra que revolucionaría el transporte de pasajeros entre estas regiones y que tendría un altísimo impacto económico. Pero éste ya es otro tema.

 

 

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