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Lunes 04 de Abril de 2011

¿Dónde estás justicia?

Un pequeño comercio de un barrio de Rosario debe pagar ingresos brutos, mientras las grandes empresas cerealeras radicadas en la provincia están exentas de este tributo. ¿En medio de esta larga campaña electoral santafesina hay algún candidato que plantee esto? Más allá de los superficiales eslogan proselitistas, ¿cuándo aparecerá un debate sobre temas trascendentes entre los candidatos a gobernador?...  

Un pequeño comercio de un barrio de Rosario debe pagar ingresos brutos, mientras las grandes empresas cerealeras radicadas en la provincia están exentas de este tributo. ¿En medio de esta larga campaña electoral santafesina hay algún candidato que plantee esto? Más allá de los superficiales eslogan proselitistas, ¿cuándo aparecerá un debate sobre temas trascendentes entre los candidatos a gobernador?

En estos días en que los sectores internos de las distintas fuerzas políticas se encuentran viviendo duras batallas para imponer sus candidatos (a intendente, concejal, legisladores provinciales y gobernador) sería más que interesante que entre tanto dinero que gastan en las campañas destinen aunque sea una mínima parte en publicar sus plataformas electorales para que la sociedad sepa qué proyectos tienen. Porque en definitiva antes de votar la ciudadanía debería saber ciertamente cuál es la propuesta, cuál es la distancia que hay entre un precandidato y otro.

Por ejemplo a nivel provincial, ¿qué piensan los distintos postulantes sobre el sistema impositivo que rige en Santa Fe, donde se mantienen vergonzosas exenciones al pago del impuesto a los ingresos brutos –que grava a la actividad económica de la provincia–?

Santa Fe mantiene algunos privilegios impositivos desde hace largos años, donde los empresarios y comerciantes vinculados a los sectores de servicios y comercios son discriminados. Es que la industria, la construcción y la producción primaria con base en la provincia están exentas de ingresos brutos. Así, hoy no pagan este impuesto la actividad industrial, pese a su vertiginoso crecimiento; las cerealeras como Cargill, que facturan multimillonarias sumas año tras año; tampoco las empresas constructoras, como las que levantan las torres vip de Puerto Norte; y ni siquiera las firmas vinculadas al negocio agropecuario, que vienen acumulando ganancias extraordinarias.

El trillado argumento de quienes defienden estas exenciones apunta a que un cambio tributario en este sentido afectaría la competitividad de las empresas. Pero eso no es más que una excusa para mantener los privilegios: en Capital Federal y en todas las provincias vecinas (Córdoba, Entre Ríos y Buenos Aires) estos sectores económicos pagan ingresos brutos, y sin embargo ninguna de esas compañías se ha mudado a Santa Fe por problemas de competitividad.

Diputados y senadores provinciales justicialistas, kirchneristas y reutemistas, han rehazado hasta ahora en la Legislatura realizar algún cambio en este sentido, por ello sería interesante saber qué opinan sobre este tema sus cuatro precandidatos a gobernador: Rossi, Bielsa, Perotti y Sciara. ¿Y el cómico Miguel del Sel, postulante del PRO, tendrá alguna opinión formada sobre el tema? ¿Bonfatti, Giustiniani y Barletta mantienen la postura de Binner de terminar con estas exenciones?

Un Estado moderno y eficiente debe tener recursos económicos para garantizar un desarrollo inclusivo y sustentable; para garantizar salud, educación y seguridad de calidad para todos; y para garantizar una sociedad integrada que reduzca los niveles de pobreza que hoy se manifiestan en Santa Fe.

Se debería avanzar, no sólo en la provincia sino también a nivel nacional, en una profunda reforma fiscal que conduzca a que los que más ganan más paguen. Mientras tanto, y como diría el periodista deportivo Pendino Dávila: “¿Dónde estás justicia?”. 

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