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Sábado 23 de Abril de 2011

¿A más tecnología menos lectura?

La incorporación de las nuevas tecnologías en la educación es un hecho inevitable y totalmente aceptado, más allá de la resistencia a los cambios que plantea Rabajoli. Pero hay un tema que no pasa inadvertido dentro del mundo digital y es el referido a la lectura.

—¿Qué pasa con la lectura, o las formas tradicionales de interpretarla, cuando la tecnología ocupa espacios que antes ocupaban los libros?

 

—¿De qué manera, entonces, se puede cuidar la forma de lectura tradicional?—Lo que hay que buscar son estrategias. Faltan estrategias en los docentes para que la lectura sea realmente un hábito.

 

—¿Cuando habla de la falta de estrategias se refiere a un problema regional?—No, a nivel mundial. Creo que hoy en día las regiones no existen. El mundo está globalizado y eso es muy cierto. Los problemas educativos que tiene la Argentina lo tienen los otros países. Los latinoamericanos no somos exclusivos con los problemas de calidad educativa. Si mira a España ellos plantean los mismos problemas y eso no es nuevo.

 

—Hoy en día en realidad los niños y los jóvenes leen mucho más de lo que se leía antes. Piense que lo que significan las redes es todo lectura, además de escritura. Que no lean y escriban como a nosotros nos gustaría desde nuestro de punta de vista adulto, ese es otro tema. En definitiva, leer y escribir es comunicarse. Y ellos se comunican más de lo que lo hacíamos nosotros. Lo hacen todo el tiempo a través de celular, el mail o Facebook. Que no se comunican con todos, es cierto. Seleccionan sus amigos y además usan códigos de escritura distintos. Acá surge la pregunta. ¿Para qué está la educación? Está para encaminar y decir que estos códigos, estas formas de escribir, pueden ser usadas para chatear, para mandar mensajes. Son niveles de lengua diferente. Pero para escribir una carta, para presentar un currículum, o escribir una redacción o un trabajo académico hay que usar otros códigos, no se pueden usar abreviaturas, por ejemplo. Lo que hay que enseñar es que para determinadas cosas se escribe de una manera y para determinadas cosas se escribe de otra. Hay que seguir cuidando la ortografía, porque es parte de la lengua, al igual que la lectura tradicional.

 

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