Iglesia
Sábado 08 de Octubre de 2016

Investigan si el sacerdote Viroche fue inducido al suicidio

El fiscal ordenó realizar un perfil psicológico del sacerdote y nuevas pericias en la parroquia de la localidad tucumana de Ingenio La Florida.

El fiscal de Tucumán Diego López Avila dijo ayer que investigan si el sacerdote Juan Viroche, quien fue hallado ahorcado en una parroquia, fue inducido al suicidio, y confirmó que buscan establecer si efectivamente fue víctima de amenazas del narcotráfico.

En ese contexto, ordenó realizar un perfil psicológico del sacerdote y nuevas pericias en la parroquia de la localidad tucumana de Ingenio La Florida, donde Viroche fue encontrado ahorcado el miércoles.

"Se decidió seguir trabajando para determinar si el padre Juan fue inducido a quitarse la vida, aunque la conclusión de los peritos inclina a suponer que se trató de un suicidio. Los informes descartan un homicidio simulado", precisó.

Ratificó que la carátula del caso es "muerte dudosa" y precisó que la investigación "ahora centrará sus esfuerzos en determinar si lo indujeron a hacerlo". Asimismo, dijo que envió exhortos a la Justicia Federal, a la Justicia Ordinaria y a la Jefatura de Policía provincial, para que informen si el sacerdote realizó denuncias sobre amenazas las semanas anteriores a su muerte.

"Decidí remitir una copia de la causa a la Justicia Federal, ya que hay indicios que en La Florida hay personas que venden sustancias prohibidas. Creo que sería importante que el juez de turno ordene una investigación en esa localidad", añadió.

En ese sentido, el secretario de Seguridad de Tucumán, Paul Hofer, aseguró que no hay registro de que Viroche haya realizado una denuncia formal por amenazas ni por el avance de los grupos que comercializan drogas en la zona este de la provincia. "Sus denuncias eran de público conocimiento y la policía había comenzado a actuar de oficio", aclaró.

El fiscal López Avila afirmó que las imágenes en las que puede verse un mueble corrido con un Cristo fuera de su lugar original y manchas de sangre en el piso de la parroquia corresponden a momentos posteriores a la muerte del cura. "Lo que sucedió es que aparentemente cierra la puerta de la iglesia, la traba desde adentro con un mueble de vidrio donde estaba ese Cristo. Ese mueble trababa la posibilidad o pretendía trabar la posibilidad de que ingrese alguien desde afuera a la iglesia", puntualizó.

"Las pericias en el lugar del hecho no advierten la presencia de más personas", añadió.

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