La ciudad
Miércoles 28 de Septiembre de 2016

Investigan 31 amenazas falsas de bombas en una decena de colegios

La fiscalía ya tiene identificados los celulares desde donde voces masculinas llamaron directamente al 911 para intimidar.

"Nunca me había tocado algo así". La confesión parte de la fiscal de causas NN, Verónica Caini, quien está a cargo de investigar la procedencia de 31 llamadas a diversos colegios de la ciudad con amenazas de bomba en un mes y medio; todas falsas. De esta catarata de comunicaciones, tres de ellas fueron directamente al 911. Las voces masculinas quedaron grabadas en la central policial y los tres números de teléfonos celulares desde donde se realizaron, quedaron registrados. Ahora resta armar un complejo rompecabezas hasta llegar a los responsables.

Desde el 5 de agosto hasta ayer, la treintena de amenazas falsas tuvieron a maltraer a las dotaciones de bomberos y las brigadas de explosivos de la policía. Idas y vueltas, y la revisión de instalaciones educativas hasta dos y tres veces por día.

En medio del protocolo de seguridad, en cada llamado se debieron evacuar los edificios y chequear que no existía algún objeto peligroso escondido en algún rincón.

La Justicia empezó por el seguimiento menos complejo. De las 31 comunicaciones, tres se hicieron directamente al 911 policial y su audio quedó registrado y obra en poder de la fiscal Caini.

Hasta el momento la carátula de la imputación es por intimidación pública. De ahora en más, los titulares de las tres líneas de celular serán citados por Caini para aportar datos.

Hasta ayer, el 911 había enviado una primera tanda y restan otras para certificar si estos números desde donde se profirieron las amenazas se repiten.

En el listado de los colegios que sufrieron las intimidaciones figuran, entre otros, el colegio Del Sol, Madre Cabrini, Brigadier López, Estanislao López, Maristas, Politécnico y hasta la Facultad de Medicina de la UNR.

"En algunos colegios se han repetido las amenazas y en otras no llamaron más. Todas fueron falsas. El resto de las llamadas al 911 fueron directamente de los colegios que habían recibido la amenaza y se comunicaron con la central policial para pedir la presencia de efectivos", indicó la fiscal.

Los tres llamados hechos al 911 son voces de hombres de unos 30 años y refieren a tres colegios distintos. De ahora en más, la Justicia solicitó las llamadas entrantes y salientes de cada institución educativa para procesarlas en una base de datos. Del cruce de comunicaciones surgirán teléfonos y la información necesaria para intentar esclarecer los hechos.

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