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Sábado 02 de Octubre de 2010

Internet, uso libre y los peligros para los más chicos

El uso de internet en general, y de las redes sociales en particular, explotó en los últimos tres años. Los chicos desde los 8 años hasta los jóvenes de 25 viven una o más horas del día en la red. Facebook, la red social preferida, funciona como plataforma de comunicación donde millones exponen su privacidad, y pocos tienen en cuenta qué riesgos toman. Aunque con lentitud, la preocupación por los peligros llegó a los adultos.

El uso de internet en general, y de las redes sociales en particular, explotó en los últimos tres años. Los chicos desde los 8 años hasta los jóvenes de 25 viven una o más horas del día en la red. Facebook, la red social preferida, funciona como plataforma de comunicación donde millones exponen su privacidad, y pocos tienen en cuenta qué riesgos toman. Aunque con lentitud, la preocupación por los peligros llegó a los adultos.

Para abrir la discusión, y dar cuenta de riesgos innegables que supone  internet sin regulación, para un niño o adolescente, el Ministerio de Educación de la Nación, a través de su programa Escuela y Medios que dirige Roxana Morduchowicz, publicó “Los adolescentes y las redes sociales”, un cuadernillo compacto y revelador de la lógica básica con que los pibes “viven y se mueven” dentro de la web.

En el 80 % del tiempo los chicos navegan solos y apenas un 20 % , acompañados. El chat es el preferido, 90 % de los casos, 70 % tiene su perfil en alguna red social.

En un foro organizado en el Palacio Pizzurno de Buenos Aires, directivos de empresas como Google, Microsoft y Sónico, dieron sus puntos de vista acerca de cómo prevenir a los niños en el uso negativo de ya poderosa red global. Dar información personal a cualquiera, subir fotos propias, chatear con desconocidos, encontrarse en la vida real con “amigos” de la red, entre otras cosas, podrían llevar a una situación de peligro a un chico. La pregunta, sin embargo,  es ¿cómo prevenir?

Los jóvenes y experimentados directivos de las mega empresas, explicaron que existen muchas herramientas como filtros y otras protecciones. Pero la realidad indica que se usan poco y nada, “por su complejidad. Aunque la tendencia es hacia la navegación segura, y cada día más chicos serán concientes de los riesgos que corren si se exponen de manera innecesaria”.

Además de la brecha “tecnológica” que caracteriza a padres e hijos, el fantasma de la web se agranda porque se habla muy poco de él. “En eso va el problema, es muy importante que los adultos hablen con los niños”, explicaron. Aunque no sepan nada de computación para el niño será clave escuchar las palabras de los adultos.

En síntesis apretada, las recomendaciones para los padres pasan por: evitar la computadora en la habitación, armar un código familiar de uso, por ejemplo: “En esta casa está prohibido visitar páginas violentas o de pornografía”, y cumplir a rajatabla la “ley” intrafamiliar. Pero “el secreto —dijeron— es comunicarse con el hijo, hablar, igual que para otros aspectos de la vida, hablar, educar, persuadir, no hay otro camino”.
 

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