La ciudad
Sábado 21 de Mayo de 2016

Intentó robar un ferretería, no pudo y murió al querer calentarse para paliar el frío

Un hombre no consiguió ingresar a una ferretería, se metió en un depósito del fondo y falleció tras prender maderas y papeles para paliar el frío.

Bajo circunstancias que se tratan de establecer, un hombre murió ayer luego de un principio de incendio en una ferretería en la zona sur de la ciudad. El incidente sucedió por la mañana, en un negocio de Ovidio Lagos 3870. El fallecido habría ingresado con intenciones de robo al local comercial y, en una situación que está evaluando la Justicia, cayó tendido probablemente por la inhalación de humo por quema de maderas dentro del lugar. El fiscal Florentino Malaponte, que actúa en la causa, expresó que prefería esperar el resultado de la autopsia y otras pericias para brindar mayores precisiones sobre el fatal hecho.

Cuando ingresó ayer temprano, el dueño de la ferretería se encontró con una escena inesperada, repleta de tensión. Un desconocido estaba tirado, como dormido, en un depósito ubicado en el fondo, detrás del negocio, rodeado de montículos de papeles quemados.

Las primeras investigaciones lograron comprobar que el intruso intentó forzar la entrada principal de la ferretería, y al no poder ingresar al local principal, violentó entonces el acceso al galpón del fondo (un toldo metálico y una puerta), un sector con escasa ventilación en el que se guardan maderas, hierros, papeles y otros materiales.

De acuerdo a los indicios iniciales, en ese lugar el maleante habría prendido dos montículos de madera, supuestamente con la intención de calentarse con fuego para enfrentar el frío de la noche. Y luego, se presume que se habría tirado a dormir en ese galpón, con la fatal consecuencia de su fallecimiento.

"En el galpón estaba todo revuelto, había mucho olor a quemado, y el hombre estaba en el suelo acostado en un rincón, en una clara posición de dormir", confió un allegado a los dueños de la ferretería.

Los investigadores deslizaron que el hombre, quien todavía no fue identificado, no tenía signos de violencia, ni tampoco elementos personales en su poder.

En tanto, vecinos de la zona, aseguraron que solían ver a esta persona por el barrio, muchas veces alcoholizado, deambulando, pidiendo y manoteando puertas, pero ninguno conocía su nombre, ni tenían manera de lograr una identificación. Por eso fue trasladado al Instituto Médico Legal para realizarle pericias dactilográficas.

Asimismo, otros habitantes del barrio se mostraban sorprendidos y no podían creer cómo el fuego no tomó la ferretería completa. "Por suerte el fuego se focalizó sólo en el galpón del fondo", apuntaron.

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