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Sábado 23 de Agosto de 2014

Insumos de precisión, clave para enfrentar una campaña difícil

(Por Patricia Martino / La Capital). _ La presión que le mete la supercosecha de EEUU a los precios, obliga a los productores a acomodar los costos para el ciclo 2014/15. El alquiler, lo primero.

"Será una campaña difícil para Argentina. El maíz y la soja en Estados Unidos están extraordinariamente bien, sigue el clima fresco y lluvioso, parece no ser verano, y eso ayuda mucho al rendimiento de los cultivos. Esto va a traer—y ya trajo— una baja importante de precios. Habrá que hacer muy bien las cuentas, reacomodar todos los costos, empezando desde el alquiler, pero va a ser una campaña difícil", evaluó Rolando Meninato, vicepresidente del negocio de semillas y biotecnología de Dow Agrosciences a nivel global, sobre las proyecciones del período 2014/15 para el país durante una entrevista realizada en la sede de la compañía en Indianápolis.

En Estados Unidos es un año de rendimientos récord y eso se traduce en una baja de los precios. Si bien el ingeniero agrónomo —que comenzó su carrera en Dow en 1980— bromeó con que "lo único que puede salvar (a Argentina) es una helada temprana" sobre los campos estadounidenses, destacó que "cuando uno mira los valores históricos, la soja no está en un valor extremadamente bajo", aunque recordó que cayó un 25 por ciento respecto de los precios de hace menos de un año "y eso es un impacto muy fuerte".

Los costos."Ese 25 por ciento se saca sobre el ingreso del productor y si sumamos retenciones, fletes y todo el costo asociado a la logística es importante", dijo y acoto que "esta es una campaña muy desafiante para todos, viniendo de dos buenas pero no extraordinarias. La anterior hubo mucho problemas de sequía, especialmente en el norte, y en este ciclo el que no había cerrado precios ahora ya no los agarra. Es una campaña muy diferente, respecto a las últimas 6 ó 7 que hemos vivido", detalló el argentino que hace poco más de dos años ocupa uno de los cargos estratégicos de Dow, una de las cinco firmas más grandes del mundo en agroquímicos y semillas.

No obstante, Meninato dijo que si bien la soja a 400 dólares "preocupa", recordó que estuvo en 250 dólares.

Al recorrer los campos del midwest nortemericano impacta el estado de los cultivos de soja y maíz y el último informe de oferta y demanda del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda) que ajustó al alza sus estimaciones de la cosecha 2014/15 confirma que este será un año extraordinario para los farmers.

El organismo aumentó la producción de la oleaginosa en relación al mes anterior, quedando en 103,9 millones de toneladas, incremento que fue consecuencia de una suba de rindes que pasaron de 30,4 a 30,5 quintales por hectárea (qq/ha). En el caso del maíz, el Usda subió su estimación de producción en 4,3 millones toneladas dejándola en 356,4 millones de toneladas. Este aumento se explica por un ajuste al alza en los rindes que pasaron de 103,8 a 105,1 qq/ha.

Ajuste de insumos. Con precios internacionales en baja y ante la mayor disponibilidad de granos, Meninato consideró que en la Argentina la caída de los valores de la soja se compensará en buena parte con un ajuste por el lado de los insumos. "Va a ser mucho más crítico el ojo de aplicar o no aplicar, o de qué aplicar y en qué momento. En el fondo cuál es el planteo tecnológico. Eso en el fondo pasa por decisiones individuales y si cierra la ecuación de tratar de maximizar el rendimiento o apuntar a menos inversión inicial y decir vamos a hacer un año como para pasarlo.

El nivel de inversión, según dicen los productores, no va a ser igual que el de los últimos años", apuntó al tiempo que señaló que con un 70 por ciento de la superficie cultivable en Argentina bajo sistema de arrendamiento es difícil ir contra el monocultivo y favorecer la rotación.

Además de ese contexto, la campaña 2014/15 se enfrenta al crítico incremento de las malezas resistentes que hacen más complicada la actividad al productor agropecuario pero por sobre todo afecta el rendimiento de los cultivos.

Meninato señaló que la problemática de las malezas "no es de una región sino en todas las áreas agrícolas del mundo" pero mencionó que se da con especial énfasis en las Américas y en maíz y soja. "Afecta el rendimiento y al productor lo va sorprendiendo porque siguen avanzando", señaló y anticipó que el nuevo sistema de control de malezas Enlist que Dow estima lanzar en Argentina para 2016 "simplificará la operación y el desarrollo del cultivo a campo" (ver página 3).

"La velocidad de adaptación que tienen nuestros productores es fenomenal y el productor va buscando estas herramientas para adecuar su sistemas y enfrentar los desafíos del día a día. El cambio violento que se produjo hace ya casi 20 años con la soja Roundup Ready y después los maíces Bt y RR produjo una enorme simplificación. Hoy da la impresión de que estamos casi volviendo para atrás por las complicaciones de malezas e insectos", sostuvo Meninato al tiempo que advirtió que "va a ser difícil pensar en que todo vuelva a ser como fueron los primeros años del cambio de tecnología pero tenemos que seguir buscado la simplificación de los procesos productivos porque hay cosas que son difícil volver atrás como el crecimiento de tamaño de superficie, la búsqueda permanente de óptimas fechas de siembra y de cosecha, de protección de cultivos".

Legislación. El desembarco de nueva tecnología para el agro en Argentina está asociado a cómo las compañías del sector lograrán recibir una compensación por los años de investigación y la inversión que han realizado para poner a disposición de los productores sus innovaciones. Es en ese punto que vuelve a ser un tema central la ley de semillas y la posibilidad de que se modifique la norma que data de 1973.

"Tener una nueva ley de semillas es un gran beneficio para el sistema agrícola argentino, no solamente para poder traer nuevos eventos o moléculas sino que es importante la defensa del semillero, especialmente de los chicos y medianos que les cuesta mucho hacer trabajo de breeding y después recuperar sus inversiones. Traer adelante una ley de semillas más moderna va a ser beneficioso para todos, especialmente en los cultivos que están un poco atrasados en tecnología y para los semilleros chicos y medianos que les cuesta mucho seguir avanzando en inversiones cuando uno no tiene la recuperación de esa inversión", detalló Meninato.

El referente del negocio de semillas de Dow Agrosciences a nivel global destacó que "es interesante no solamente el cambio en la ley de semillas sino el mensaje de los productores que hoy nos dicen estamos dispuestos a reconocer el valor de la nueva tecnología y pagarla si me aporta algo, queremos discutir cómo la vamos a pagar".

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