Cartas de lectores
Domingo 18 de Septiembre de 2016

Inseguridad y certeza

Lo que hoy acontece también tiene que ver con las leyes y la Constitución, que felizmente se está en la tarea de reformarla...

Lo que hoy acontece también tiene que ver con las leyes y la Constitución, que felizmente se está en la tarea de reformarla. Marchas contra la inseguridad donde toda la sociedad adhiere y en la que también las fotos y los nombres de los familiares muertos llenan de dolor. Pero al día siguiente o en el mismo día suman más muertos y más delitos. No más delincuentes, de esto ya tomó nota la sociedad. El delito crece, pero los delincuentes son siempre los mismos. ¿Habrá una cooperativa donde delincuentes, malos policías, malos abogados y malos funcionarios operan clandestinamente? El narcotráfico llegó hasta vulnerar los más altos niveles de la conducción policial. Y a esto hay que agregar que en la reforma constitucional que está en ciernes deberá, entre otras cosas, incorporar la posibilidad de incluir la revocatoria del mandato –al que pueda acceder la ciudadanía– , para poder poner fin dentro de las instancias democráticas de aquellos que defrauden el mandato de la ciudadanía. Y también que se incorpore el ballotage, para que quien deba gobernar tenga la aceptación de la mitad más uno. En las últimas elecciones y desprovisto de estas herramientas, se coronó intendente y gobernador de esta ciudad y provincia a quienes hace mucho tiempo han gobernado y han propuesto su reelección, y de lo que surge en forma espontánea una revocatoria del 70% de la población. Sin estas leyes imprescindibles lograron consagrarse electos, cuando en realidad recibieron un duro castigo, cuya continuidad hubiera sido imposible de lograr mediante el ballotage. Falló la ausencia de ley, no el voto de los rosarinos, que sabían en forma inapelable que no era posible insistir con quienes fracasaron en forma rotunda. La gente quiso cambiar y las leyes no la dejaron. Se escucharon voces, las hubo dentro de una manifestación educada y respetuosa, y siguen sin escuchar a la ciudadanía. Quizás sería oportuno dar un paso al costado. Debieran aportar un acto de sensatez. Podrían hacerlo, ya que el 70% de la ciudadanía les dijo que no. Hoy si hubiese una elección revocatoria sería mayor aún. Ahorremos vidas, detengamos esta tortuosa realidad. Y si lo quieren hacer democráticamente y aún sin la ley, háganlo con grandeza, consulten a los habitantes doloridos y sacrificados de este suelo.

Miguel Amado Tomé

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