Economía
Domingo 08 de Enero de 2017

Infraestructura y expectativas, las armas para reactivar la economía

Las consultoras hacen sus estimaciones para el año que se inició. Todas coinciden en que 2016 fue peor de lo esperado. Actividad e inflación.

Luego de atravesar uno de los peores años del siglo, la economía buscará recuperar la senda del crecimiento económico en 2017, un año clave en lo electoral. El gobierno nacional apostará a reactivar la obra pública para resucitar la actividad, mientras que seguirá en tensión la puja distributiva entre el sector financiero, que pide ajuste fiscal, restricción monetaria y alto endeudamiento, y el sector productivo, que reclama un estímulo a la demanda para salir de la recesión y protección frente a la invasión de importados. Para los trabajadores, la receta del nuevo ministro de Hacienda no es muy auspiciosa. Bajo el disfraz de bajar impuestos al trabajo y mejorar la competitividad, la presión sobre el mercado laboral y el salario parece ser uno de los puntos intocables del programa de gobierno. De la carrera entre paritaria e inflación dependerá si hay algún alivio en este torniquete.

La consultora Ecolatina pronosticó que la economía argentina va a crecer 3,2% en 2017, un año en el que la proyección de inflación es del 23%. "El éxito del blanqueo y las señales de estabilización del nivel de actividad y de la inflación permiten ser optimistas de cara al año que comienza", indicó en su último informe de coyuntura.

El estudio advirtió que "la ausencia de un contexto internacional favorable" obliga a buscar el impulso para que mejore la economía local en el "frente interno".

Por esa razón, consideró "clave" que el consumo rebote este año. "Está claro que el gobierno va a seguir apostando a la concreción de inversiones pero ahora va a promover iniciativas tendientes a apuntalar el consumo", consideró Ecolatina. En esa línea, manifestó que "el Ejecutivo hará todo lo posible para que las paritarias superen a la inflación en 2017". En la práctica, esto implica "acotar la suba de los precios regulados y del tipo de cambio para profundizar la deflación observada en los últimos meses del 2016", señaló.

Pesada herencia

El gobierno tendrá a favor su propia herencia, ya que las estadísticas horribles del año pasado le aseguran un piso lo suficientemente bajo como para que cualquier mínimo repunte se convierta en expansión.

En la revista Novedades Económicas, del Ieral, el economista Marcelo Copello asegura que la demora de la economía argentina en mostrar un proceso claro de reactivación, seguramente fue "uno de los motivos que desgastaron la relación entre el ministro saliente de Hacienda y Finanzas y el resto del gabinete".

Desde su punto de vista, tres factores principales incidieron negativamente sobre la actividad en 2016: la caída del salario real, la reducción de la obra pública y de las exportaciones a Brasil.

"El factor positivo más importante lo generó el campo, pero éste comenzó a traccionar más fuertemente recién al final del primer semestre de 2016 (cosecha gruesa), y al terminar el segundo (cosecha fina)", dijo.

Opinó que el resto de los factores positivos (bono de fin de año, recuperación de la obra pública, efectos del blanqueo impositivo sobre la construcción) comenzaron a actuar recién hacia el final de 2016.

"La buena noticia es que dichos factores positivos resultarán favorables en gran parte de 2017, y que Brasil podría tener un efecto más neutro el año entrante", se entusiasmó.

El camino del rebote

Igual, advirtió que la recuperación de salarios no comenzará hasta febrero-marzo, y especialmente lo hará en el segundo trimestre de 2017, por lo que "el consumo masivo recién desde entonces comenzará a mostrar una suba más visible, que se consolidará en la segunda mitad del año".

Desde su óptica, en 2016 la economía "se quedó a mitad de camino" entre dos modelos: "Las ineludibles decisiones macro tomadas nos sacaron del modelo de consumo kirchnerista pero no resultaron suficientes para instalarnos en un modelo más virtuoso basado en mayor medida en la inversión y las exportaciones".

Pronosticó que en 2017 "la economía se correrá de nuevo un poco hacia la carretera del consumo", pero advirtió que "el gran desafío es hacerlo sin descarrilar en lo fiscal y simultáneamente seguir trabajando sobre la competitividad estructural de la economía".

La consultora Economía y Regiones prevé un crecimiento promedio anual de 2,8% en 2017. De acuerdo con sus cálculos, el PBI per cápita de fin de 2016 sería un 1,7% más bajo que en 2008 y un 7,2% inferior a 2011, ubicándose un 3,5% por debajo del nivel de fines de 2015".

"Esta performance de crecimiento de Argentina es la peor de la región (dejando el caso de Venezuela aparte) en el período 2008/2016", destacó.

Un mundo peor

La consultora Indecom detectó en un sondeo reciente, precisamente, que el 87,9% de los consumidores entiende que el año 2016 fue "de lo peor que se recuerda". Principalmente, por la pérdida del poder adquisitivo de los salarios derivada de los altos niveles de inflación, el crecimiento del desempleo, la suba de las tarifas de los servicios públicos y la caída generalizada de la actividad económica.

Sin embargo, según el estudio, el 56,1% de los consultados consideró que "2017 no será tan duro como el 2016". Apuestan que "los años electorales, tanto el oficialismo como la oposición hacen de todo para agradarle a la gente y conseguir votos".

Deuda y fuga

Desde la economía heterodoxa no hay certeza de que el pragmatismo se imponga claramente frente al programa ideológico del gobierno. Plan que, entre otras cosas, descalibró las variables macroeconómicas con aumento del endeudamiento y el déficit fiscal.

La Argentina, por caso, es el país emergente que emitió más bonos en los últimos 20 años para financiar gasto corriente y fuga de capitales, según un informe divulgado en la última semana por la Universidad Metropolitana (Umet). Este récord se alcanzó en un año. El observatorio de la deuda que dirige el economista Arnaldo Bocco indicó que para fines de 2016 se calculó una suba del 14,5% en el stock de deuda pública en comparación con octubre de 2015.

En simultáneo, la universidad indicó que se proyectó para la misma fecha un ratio de deuda pública sobre PBI del 54,8%, con un alza del 11,3%.

El rector de la Umet, Nicolás Trotta, manifestó, que "el factor que representa uno de los mayores desafíos para la gestión económica en la actualidad, es decisivamente la fuga de capitales".

"En el primer año del actual gobierno la fuga de capitales aumentó un 72,1% respecto del año previo; en este sentido, la retórica de la confianza no terminó de convalidarse en la realidad, sino todo lo contrario" lamentó.

Advirtió que la creciente extranjerización de la deuda genera un cada vez mayor flujo de dólares hacia el exterior por la cuenta de intereses. "Si adicionalmente se incluye el pago de estos, la suma asciende hasta los u$s 35.492 millones (82,7% más elevado con respecto a un año anterior)".

El factor EEUU

Este combo no es una buena combinación con la posibilidad de que la Reserva Federal de Estados Unidos acelera el cronograma de subas de la tasa de interés. Una posibilidad cierta a partir de las mismas minutas del organismo, que en la semana que pasó difundió las actas de discusión de su comité de política monetaria en la que se alude a la "considerable incertidumbre" sobre los estímulos fiscales que planea el presidente electo de Estados Unidos.

Un paquete de estímulos podría empujar la demanda más allá de los niveles sostenibles y eso "potencialmente haría necesario endurecer la política monetaria más de lo actualmente anticipado", dijeron varios miembros de la FED en la sesión de los días 13 y 14 de diciembre.

Blanqueo

Desde el gobierno exhiben como puntapié inicial de un mejor año los resultados del blanqueo fiscal, que superó los 100.000 millones de dólares en bienes declarados. El programa alcanzó los 97.842 millones de dólares al cierre de las dos primeras fases del programa, y aún restan tres meses. El jefe de la Afip, Alerto Abad, destacó la "ampliación de la base imponible" a partir de los nuevos bienes que ingresaron a la formalidad tributaria.

El REM del Banco Central relevó entre los 50 analistas y agentes económicos que participan de la encuesta una expectativa de crecimiento del 3%. Respecto de la inflación, pronosticaron que será de 21%, cuatro puntos por encima de la meta oficial fijada entre 12% y 17%, y levemente superior a los meses precedentes.

Para el economista Miguel Bein, de cara a 2017 la principal incógnita en materia inflacionaria está dada por la dinámica de las paritarias a negociar en los primeros meses del año. "Nuestro escenario base, con paritarias al 27% y un dólar de $ 18 a las elecciones, lleva las proyecciones de aumento de precios a 23% en 2017", dijo.

Según una encuesta de la consultora PwC Argentina, el 73% de los empresarios pymes es optimista respecto de 2017 y confía en que los resultados de sus empresas estarán por encima de los de 2016. No obstante, un 44% señaló que continúa preocupado por el desempeño de la economía.

La encuesta reveló que si bien las expectativas de los empresarios pymes son favorables, "siguen siendo cautelosos a la hora de tomar decisiones de inversión en el corto y mediano plazo".

Los datos obtenidos señalaron que el 42% de los encuestados manifestaron que sus resultados del primer semestre de 2016 fueron inferiores a los de 2015.

Asimismo, el 53% está pensando en la reducción de costos para mejorar el margen de rentabilidad.

Además, las pymes han coincidido en que los factores que más le preocupan son fundamentalmente la presión tributaria, las altas tasas de inflación y el incremento en los costos laborales, detalló PwC.

También indicó que el financiamiento (29%) y la volatilidad-imprevisibilidad del tipo de cambio (27%) siguen siendo también temas de agenda.

Durante el año pasado, seis de cada diez empresarios encuestados continuaron sin tener acceso a financiamiento bancario o similar para desarrollar sus negocios, a raíz de las "altas tasas de interés y la complejidad en los trámites", alertó PwC.

Pesimismo

El último informe de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (Fide), que preside Mercedes Marcó del Pont, es demoledor respecto de las consecuencias de la política económica oficial sobre el nivel de actividad y la vulnerabilidad externa. "La realidad económica argentina continúa dándole la espalda a todas las proyecciones del gobierno, los errores de diagnóstico en los que incurrió involucran tanto a sus hipótesis sobre la economía internacional como a las que se refieren al comportamiento de los actores domésticos", dijo.

Advirtió, en ese sentido, que "el gobierno estaría incurriendo en un nuevo error si prevé que en 2017 será posible recuperar el dinamismo de la demanda interna sin habilitar la recomposición de los salarios".

Fide proyecto la caída del PBI en 2016 en 2,7%, con un aumento del desempleo del 44% al tercer trimestre, una inflación del 40%, un déficit fiscal elevado al 5% del producto y un desequilibrio en la cuenta corriente cambiaria superior en un 50% al registrado en 2015. "La dolarización de activos _una aproximación a la fuga de capitales doméstica_ también exhibiría un nivel récord en los últimos diez años, sólo superado por los episodios de fuga del 2008 y 2011", enfatizó.

Todos estos frentes, alertó, "se presentan problemáticos" para 2017. "Contrariando el discurso oficial, la inercia de esta dinámica no parece converger hacia la normalización de la economía", explicó. Por el contrario, agregó, durante el gobierno de Mauricio Macri se incubaron "un conjunto de inconsistencias en el manejo fiscal y monetario-cambiario" que "sembraron condiciones de vulnerabilidad que no estaban presentes un año atrás".

Consumo: ahora apuestan al segundo trimestre

Según la consultora Focus Market, el consumo en el mercado interno se incrementará 2,8% este año en el caso de que la economía argentina logre un crecimiento de 3,5%, como proyecta el gobierno nacional y varios analistas privados.

Al analizar las condiciones macroeconómicas requeridas para lograr una recuperación del consumo tras un 2016 de fuerte caída, el especialista en comercio minorista y director de Focus Market, Damián Di Pace, estimó que ante un crecimiento de 3,5% del PBI se puede proyectar para 2017 una mejora de 2,8% del consumo en el mercado interno.

"En el primer trimestre del año todavía habrá algunas variables que deben terminar de equilibrarse para permitir un crecimiento real del consumo a partir del segundo trimestre", aclaró el analista en referencia a los aumentos tarifarios ya anunciados de combustibles, electricidad, transporte, y medicina prepaga.

A partir de entonces, "podrá comenzar a sentirse el efecto de otras medidas esperadas como el pago a jubilados, la recomposición paritaria, la contención inflacionaria y el aporte al salario de la nueva Ley de Impuesto a las Ganancias que proyecta una inyección al consumo de $24.500 millones", agregó Di Pace.

A partir del informe, se desprende que en 2017 el peso de los ajustes de tarifas será menor en intensidad respecto al año pasado pero "aún tendrá incidencia en el gasto hogareño" con los aumentos previstos para febrero, abril y octubre.

Al mismo tiempo, plantea que "la exteriorización de activos en dólares en el exterior sumado a las liquidaciones por comercio exterior en el primer cuatrimestre del año llevará a una puja por la apreciación del tipo de cambio".

"La desaceleración de la inflación en el orden del 23%, en tanto, permitiría recuperar el poder adquisitivo del consumidor con paritarias superiores a esta pauta y lograr una tasa de interés real positiva en el sistema financiero a los efectos de mejorar la variable del ahorro". Así, luego de un año de caída de la inversión de 3,5% en 2016 y una disminución de la producción industrial pyme en el orden de 5% se espera "una recuperación de la variable en forma tenue".

Di Pace destacó además que la continuidad de los programas de financiación del consumo como los programas Ahora 12 y Ahora 18 "resultará clave para el sector de bienes durables" . El informe también proyecta que las grandes marcas de consumo masivo, con una desaceleración de la inflación, tenderán a ir reemplazando promociones, descuentos y ofertas por mejoras en los márgenes unitarios de la venta.

Comentarios