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Domingo 29 de Enero de 2017

Una joven internada en terapia se casó en el hospital y espera un bebé

Ailin Rugero, de 17 años, está postrada en un hospital de Tucumán. Padece mielitis, una inflamación de médula que le impide moverse

La sala de terapia intensiva de un hospital tucumano se transformó en un improvisado salón de fiesta donde una adolescente de 17 años, que está internada por una enfermedad que la mantiene inmóvil, se casó con un joven con el que espera su primer hijo tras una relación de dos años.

Médicos, enfermeros y empleados del hospital Padilla de San Martín de Tucumán, más amigos y familiares de la pareja participaron de la celebración que duró una hora. Dos pacientes también postradas, compañeras de la novia, fueron las damas de honor: cargaron con sus catéteres y respiradores para completar el cuadro de la ceremonia.

La historia de amor en cuestión es protagonizada por Ailin Rugiero, una joven internada de gravedad en terapia desde noviembre del año pasado, y Mauricio Conrado Singh, de 24 años.

Ambos están en pareja desde hace dos años —se conocieron el 26 de julio de 2015—. A los tres meses de comenzar a salir decidieron convertirse en novios y el 11 de diciembre de ese año, 2015, se fueron a vivir juntos. Ahora esperan un bebé.

"Encontré en ella el compañerismo que buscaba, una mujer que me cuida y me da consejos", destacó Mauricio.

La boda estaba programada desde hacía un año pero la pareja postergó la unión porque querían juntar plata para hacer una fiesta diferente. Finalmente el destino los empujó a sellar ese amor en el hospital.

Ailin padece mielitis, una inflamación de la médula espinal que la llevó a ser internada en estado delicado. Según su ahora esposo, "todavía está grave, pero la venimos peleando desde hace meses y no pensamos bajar los brazos".

El jefe de la unidad de terapia intensiva, Jorge Ramaciotti, afirmó que "es una pareja extraordinaria; el novio la acompañó permanentemente durante esta etapa de enfermedad y decidieron en esta última semana que querían formalizar su relación y contraer matrimonio, pedido que contó con la ayuda inmediata de la dirección del hospital, de servicio social y el departamento de enfermería".

El hospital Padilla ayer lució distinto. Unos mantos de tul adornaron la habitación donde la pareja se casó, marcando la separación con el resto de las instalaciones. Globos blancos y verdes en las columnas anunciaron desde temprano que se trataba de un día de festejos.

"Esto para nosotros es una verdadera fiesta", destacó el médico Ramaciotti, quien explicó que la joven padece "una enfermedad medular de la que se está recuperando lentamente pero dando pasos agigantados día a día por un problema de auto inmunidad que afectó su motricidad".

"El bebé está con evolución óptima, estamos haciendo un trabajo conjunto con el instituto de maternidad y en abril habrá una derivación previa para la cesárea o un eventual parto", indicó el profesional.

El médico también contó que el consejo que se brinda siempre a los pacientes es que nunca dejen de luchar. "Sabemos que los verdaderos héroes en esta historia no somos los médicos ni los enfermeros, sino los que ponen el cuerpo y la lucha, cada uno de nuestros pacientes. Por nuestro lado nos queda acompañarlos y transmitirles esperanza y felicidad".

Tras la ceremonia, Mauricio expresó su emoción y señaló que "esta era nuestra primera meta y está cumplida porque día a día la situación va mejorando y nos da más fuerzas porque nuestro primer hijo viene en camino y una familia feliz".

"Los dos tuvimos una vida golpeada, con muchas dificultades", dijo Mauricio. El joven confesó que la diferencia de edad (se llevan siete años; ella tiene 17 y él 24) no le resultó fácil de asimilar. También contó que cuando conoció a Ailin él tenía otra pareja, pero supo que su destino iba a cambiar. Igual, los primeros encuentros fueron a escondidas. "Vi en ella lo que no tenía otra mujer", afirmó el novio.

Otro dato curioso es que el padre de Ailin está en pareja con la madre de Mauricio. "Se enamoraron en mi casa", dijo Alejandro Rugieron. "Yo estuve en desacuerdo desde el comienzo de la relación", soltó el papá de la novia a quien el devenir y la fuerza del romance lo superó.

Lo cierto es que seis meses después del compromiso del noviazgo, Ailin quedó embarazada. Meses más tarde se enterarían de que sería un niño, al que llamarán Oseías Josué.

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