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Sábado 11 de Marzo de 2017

Un joven mató a un niño y subió imágenes a la darknet de Alemania

También mató a un conocido que lo mantuvo oculto durante cuatro días luego del primer crimen. Al final se entregó a la policía.

Las autoridades alemanas enviaron a prisión a un joven sospechoso de haber matado a un niño de nueve años y de haber difundido las imágenes del crimen en la llamada darknet (Internet profunda), comunicó ayer el Fiscal General de la ciudad de Bochum (centro oeste de Alemania) a DPA. También se le atribuye otro asesinato, el de un joven de 22 años.

Danyal Mailbaum, fiscal de Bochum (oeste de Alemania), confirmó que el segundo fallecido es un conocido del presunto asesino, con el que compartía la afición a los videojuegos y que lo había acogido en su casa tras el primero de los crímenes.

El relato de los hechos que ofreció el responsable de Homicidios de Bochum, Klaus-Peter Lipphaus, apunta a que Marcel Hesse, de 19 años, mató el lunes por la noche en la localidad de Herne a cuchilladas a su vecino Jaden, un niño de 9 años, en el patio que compartía con su casa.

El joven, sin antecedentes penales, fotografió con su teléfono móvil a la víctima y, según la policía, envió alguna de esas imágenes por el servicio de mensajería WhatsApp.

En las imágenes, el joven posaba junto al cadáver y decía: "Acabo de matar a mi vecino. La verdad es que no me siento muy especial. Me están sangrando las manos. Es lo único que me molesta". Hesse había pedido al niño que le ayudara a hacer algo en su casa. El detenido ha reconocido haber tomado fotos del niño muerto, pero ha asegurado que no fue él quien las colgó en la red.

Lipphaus destacó, no obstante, que varias de las fotografías del presunto asesino aparecidas en las redes sociales en los últimos días son falsas y han dificultado enormemente la investigación.

Para cuando se descubrió este primer cadáver (y la ausencia del niño del domicilio familiar) el joven ya se encontraba en una zona boscosa cercana, donde permaneció un tiempo escondido, mientras los cuerpos policiales iniciaban una operación de búsqueda en el oeste del país. A continuación, se trasladó a casa de un conocido que vivía sólo y le pidió quedarse tres o cuatro días durmiendo en el sofá, según Lipphaus.

Al día siguiente, esta persona descubrió en la red social Facebook que se buscaba a Hesse por el asesinato del niño y lo amenazó con denunciarlo a la policía. Fue entonces cuando el joven lo acuchilló y lo mató, después de lo cual permaneció más de un día en su domicilio, junto al cadáver.

El jueves, Hesse trató de suicidarse al menos con dos métodos distintos y, a última hora de la tarde local, salió a la calle a entregarse, tras prender fuego a la vivienda para borrar las huellas de su crimen. Entró a un local de comida rápida griega y dijo "yo soy el que buscan, por favor, llamen a la policía".

Al momento de capturarlo, Hesse avisó de un incendio en un domicilio cercano. Cuando los agentes llegaron, lo que encontraron fue el cuerpo de un hombre muerto. El fiscal ha explicado que el joven reconoció también haber asestado 68 puñaladas a su segunda víctima.

La policía y la fiscalía lo describieron como un joven sin emociones y totalmente frío ante los agentes, a los que prácticamente "dictó" los detalles sobre sus acciones y movimientos en una confesión que duró horas.

Tras el arresto, el abogado de la familia del niño dijo que sus allegados estaban "aliviados" pero que querían saber el porqué del crimen y entender qué fue lo que pasó.

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