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Jueves 29 de Junio de 2017

Un ex fiscal de violencia de género fue procesado por violación y amenazas

Julio César Castro está acusado por lesiones, violencia de género, abuso sexual y otros ataques a una ex pareja. Y fue embargado

El ex jefe de la Fiscalía contra la Violencia de Género (Ufem) Julio César Castro fue procesado por amenazas, lesiones, violencia de género y abuso sexual de una ex pareja, y sus bienes fueron embargados por la suma de 800 mil pesos.

El procesamiento, dispuesto por el juez de Instrucción Hernán López, fue comunicado a la jefa de los fiscales, la procuradora general de la Nación Alejandra Gils Carbó.

Castro fue procesado por "amenazas simples, lesiones leves agravadas por haber sido cometidas contra una mujer y en un contexto de violencia de género reiterado y abuso sexual".

Los fundamentos del procesamiento expresaron que "en octubre de 2016, cuando el nombrado tenía el pliego en el Senado de la Nación para ser designado como juez federal, le dijo a la víctima en el interior de la casa de esta `cuando yo sea juez, vos no existís más`".

La acusación describió otro episodio, que habría ocurrido entre el 8 y 16 de octubre de 2016 en Mar del Plata, cuando Castro fue acusado de haber forzado a su pareja a mantener relaciones sexuales, profiriendo frases agresivas. En otra oportunidad, para el cumpleaños de la mujer, el entonces fiscal "le regaló un ramo de flores podridas y dos DVD's y le dijo `esto es lo único que vos te merecés, una persona como vos se merece esto y no más`". Castro, según la acusación, manifestó en ese marco que la mujer "era vieja para él, que tenía comportamientos de adolescente y le daba vergüenza que lo identifiquen con tener una relación con ella".

"Yo amé a esa mujer, yo reconozco que teníamos una relación conflictiva. Jamás, jamás le hice daño, jamás sería capaz de abusar sexualmente de una mujer", se defendió Castro en su indagatoria.

Castro, de ese modo, fue procesado por "haber proferido frases intimidantes, provocado lesiones y abusado sexualmente" a su ex pareja.

El juez corroboró la relación conflictiva, sobre la base del "contenido de las charlas entre el imputado y la acusadora particular, corroboran en gran medida la relación sentimental que los unía, esta cuestión de discutir, alejarse y después volver ambos a relacionarse, siendo una constante".

El magistrado, tras evaluar informes psicológicos de Castro y la mujer, concluyó que "el panorama descripto y conformado con las pruebas reunidas en el sumario, impiden atribuir verosimilitud a los argumentos que utilizó el imputado en su descargo, y que pretendió hacer valer con los elementos probatorios que arrimó a la pesquisa".

"Entiendo que la homogeneidad y coherencia de los elementos ya reunidos, en especial de aquellos reseñados párrafos antes, permiten acreditar, con las exigencias propias de la etapa en la que transita la investigación, la materialidad de los sucesos ventilados y la participación de Julio César Castro en su comisión", manifestó el juez.

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