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Sábado 01 de Abril de 2017

Un entrenador de futsal juvenil murió por una golpiza durante un partido

El incidente sucedió en Munro en medio de un partido. Detuvieron al único acusado, tío de uno de los jugadores, que negó la agresión.

"Yo no lo golpeé", aseguró ayer un hombre acusado de matar a un entrenador de futsal juvenil durante un partido en el Club Industrial de Munro, en esa localidad del norte del Gran Buenos Aires, en un hecho que conmocionó al país.

   La persona detenida, de nombre Sergio Baldauf, es el el tío de un chico que estaba jugando además de único acusado de provocarle la muerte al entrenador Fernando Pereiras.

   A la salida de una dependencia policial, Baldauf dijo que fue el técnico quien agredió a su sobrino.

   "Yo no lo golpeé. El le vino a pegar a mi sobrino", dijo Baldauf ante la prensa.

   El acusado quedó imputado por el delito de homicidio.

   Pereiras, conocido por el apodo de "Cucusa", falleció ayer pero estaba en coma desde el domingo pasado. Era entrenador de uno de los equipos del Club Unión de Munro.

   El domingo, mientras su equipo jugaba de visitante contra uno de los clásicos rivales, el Club Industrial de Munro, "Cucusa" intentó detener una pelea entre dos jugadores y sufrió un feroz golpiza presuntamente por parte de Baldauf.

   Fernando no sólo dirigía en las inferiores deUnión, sino que también jugaba en la reserva. Se desempeñaba como defensor: "Tenía unos huevos bárbaros. Corría y metía, era el tipo que vos querías tener siempre en tu equipo. Por eso cuando estuvo internado pensábamos que se salvaba, por el aguante que tenía. Pero no, no lo logró", dijo Alejandro Fernandez quien era el DT de Fernando.

   Ayer también la hermana de Baldauf relató que el entrenador le pegó a su hijo y que "no se sabe bien quién le pegó" a Pereiras.

   Gabriela afirmó: "Fue una pelea de chicos y el entrenador fue corriendo a pegarle a mi hijo. En ese momento, veo que alguien le pega una piña y cae al piso. Muchos fueron a pegarle y no pude ver quién le pegó porque me caí al piso, pero no sabemos por qué ni quién empezó a señalar a mi hermano".

   En tanto, Patricio González, amigo de la víctima, afirmó que luego del ataque "nuestra gente identificó enseguida al agresor y el club lo encerró en el buffet y lo escondió". En diálogo con radio La Red, el hombre contó además que uno de los dos hijos del técnico estaba presente en el momento del ataque: "El de 13 años estaba ahí y vio todo. El charco de sangre al lado del padre".

   Por su parte, el presidente del Club Industrial de Munro, Oscar Bernazzoli, negó que la institución "encubriera" al atacante y señaló: "En el momento en que se produjo la agresión, (a la víctima) le agarraron convulsiones. El estado era crítico, había gritos pidiendo ambulancia. Del club cerraron las puertas y dijeron que de ahí no se iba nadie hasta que llegue la policía. Era un lío, habían quedado chicos afuera y entonces las madres pidieron que abrieran la puerta. Pero al muchacho lo empezaron a increpar: 'Fue el de negro. entregate', le decían".

   "Yo te puedo asegurar que Sergio no tuvo intención de matar a una persona porque lo conozco", afirmó Bernazzoli, en defensa del acusado.

   Con respecto al detonante de la pelea, el presidente del club indicó que hay testigos que dicen que Pereiras golpeó a un chico: "Se dice que Fernando, en su afán de separar, golpeó a un chico del Industrial. Una madre empezó a gritar y ahí recibe el puñetazo", dijo el presidente.

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