Sanfermines ensombrecidos por violaciones y abusos a mujeres

La fiesta terminó con un triste récord de denuncias. El limpio y aplaudido encierro de ayer no logró borrar las preocupaciones

Más denuncias que nunca. Los Sanfermines, la fiesta popular con proyección internacional de España, pusieron ayer fin a una semana de festejos en la que los populares encierros y corridas de toros quedaron eclipsados por las violaciones y las agresiones sexistas.

El balance de San Fermín 2016 es triste: cuatro violaciones, un intento de violación y siete abusos. En total, 17 detenidos, cinco de ellos ya en prisión por haber violado a una joven en la primera noche de fiestas y en pleno centro de Pamplona, en el norte de España.

Este pasará a ser el año de las denuncias: cuatro mujeres denunciaron violaciones y los expertos advierten de que sólo salen a la luz entre un 15 y un 20 por ciento de los casos.

La última denuncia fue de una joven de 17 años, que llevó al arresto de un muchacho de 20 años, dejado en libertad por la juez a falta de pruebas. Otra correspondió a una joven francesa, presuntamente violada en un estacionamiento en el centro histórico de Pamplona. La más escandalosa ocurrió el fin de semana y terminó con una pena impuesta por un juez a cinco sevillanos (ver aparte).

Ni siquiera el limpio y último encierro de ayer logró distraer la atención y la preocupación por los hechos. Culminó sin heridos por asta de toro, aunque sí con 10 lesionados por traumatismos. Todo un suceso.

Hasta los hoteleros de Pamplona y del resto de la comarca se han mostrado preocupados por la imagen que se ofrece de la ciudad y de los Sanfermines, mundialmente famosos gracias entre otros al escritor estadounidense Ernest Hemingway y a su novela "Fiesta".

Los hoteles intentan transmitir al exterior "la parte bonita de la fiesta, la alegría, el colorido, la gastronomía, la calidad", según señaló el presidente de la Asociación de Hoteles de Pamplona, Miguel Angel Cazón. Pero este tipo de sucesos, lamentó, "fracturan la imagen de lo que es en realidad la fiesta y evidentemente hacen mucho daño".

La ocupación hotelera en Pamplona y sus alrededores superó el 80 por ciento durante la fiesta y llegó al cien por cien el fin de semana pasado.

Cerca de 3.500 agentes policiales velaron por la seguridad en la capital navarra, que en una semana ve cómo su población pasa de los 200.000 hasta cerca del millón de habitantes.

Desde el Ayuntamiento de Pamplona, que enfrenta en los ataques sexistas su mayor desafío en las fiestas, se han sucedido los actos de repulsa y las manifestaciones de protesta.

Con una campaña bajo el lema "No a las agresiones", la ciudad no dejó de animar a las víctimas a denunciar los abusos y al resto de la ciudadanía a no mantener una actitud impasible frente a esos actos.

Anoche, miles de personas clamaron el tradicional "Pobre de mí" diciendo adiós a San Fermín y con la vista puesta ya en 2017, con la esperanza de que las agresiones sexistas no ocupen más los titulares.

Durante las fiestas en honor al santo patrón de Navarra, cada mañana cientos de personas se lanzan junto a seis toros en una carrera por las estrechas calles del centro de Pamplona, donde los más temerarios corren cerca de las astas de los animales.

Unas 67 personas resultaron heridas este año, contra los 37 en 2015.

Cuatro hombres fueron heridos de gravedad: un español (aún hospitalizado), un canadiense, un sudafricano y un estadounidense, que fueron dados de alta del hospital.

Doce personas fueron corneadas, mientras que los demás sufrieron contusiones o traumatismos diversos.

"Se puede morir" durante los encierros, advierte el sitio de internet de las fiestas.

Nueve personas seguían hospitalizadas anoche, según el balance del gobierno regional.

Otras 276 personas (96 más que en 2015) fueron tratadas en el centro de primeros auxilios de la Cruz Roja, sobre todo por problemas ligados al consumo de bebidas alcohólicas.

Desde 2015, y ante la presión de los defensores de los animales, los taurinos se unen para proteger esta milenaria tradición, declarada por ley patrimonio cultural en 2013 y que encarna según ellos la esencia de España junto al flamenco, a través de la Fundación Toro de Lidia.

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