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Domingo 18 de Diciembre de 2016

"No para de llorar", dice la mamá de una amputada

Karina Correa, mamá de la estudiante Agustina Rolón, de 18 años, a quien debieron amputarle un brazo, dijo que su hija "lo único que hace es mirarse el lugar donde estaba su mano y llorar; está muy shockeada por lo que pasó".

La mujer encontró a su hija internada en el hospital de Santo Angelo, localidad de Río Grande do Sul. Confesó que en un primer momento no sabía si Agustina estaba viva o muerta y que tuvo que deambular por distintos centros de salud hasta hallarla en el hospital en el que la intervinieron quirúrgicamente. Contó que Agustina además "tiene una herida en el otro brazo y un golpe en la cara".

"El último contacto que tuve con el grupo fue a las 22 del jueves. La coordinadora que perdió la vida en el accidente iba contando por WhatsApp lo que pasaba", recordó la mamá. "A esa hora dijo que estaban cenando en Santo Tomé. Después me fui a dormir y horas más tarde cuando vuelvo a mirar los mensajes, allí se cuenta de un grave accidente. Vinimos para acá de inmediato".

Lo que su hija le pudo relatar fue que ella venía descansando cuando de repente se produjo el vuelco. "Cuando tumbó, el vidrio de la ventanilla donde se encontraba se rompió y la cabeza de ella dio contra una piedra. Además, su mano quedó atrapada bajo el colectivo. Otros chicos que venían en el ómnibus la ayudaron. Fue muy difícil, porque en ese momento Agustina estaba desesperada, pues su cuerpo empezaba a empaparse con el gasoil del micro", señaló.

Esos solidarios compañeros de viaje lograron sacar a la chica, pero la mano derecha estaba destruida. "Ella me dijo que se veía todos sus huesos", relató.

Una vez en el hospital de Santo Angelo, los médicos hicieron lo imposible para salvarle la mano, pero no pudieron. "Ella quedó muy mal de ánimo. Además tiene ese golpe en la cara. Me dijeron que si todo va bien en poco tiempo podremos volver a Posadas", dijo y agradeció en especial al ministro de Salud Pública de Misiones, Walter Villalba, quien la visitó.

"Su mano quedó atrapada bajo el colectivo. Fue muy difícil; Agustina estaba desesperada"

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