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Jueves 28 de Septiembre de 2017

Multan a una abogada por no defender a un hombre acusado de un robo

Una abogada deberá pagar una multa de cinco mil pesos por no haber mostrado interés en el ejercicio de la defensa de un hombre que llegó a juicio oral bajo la acusación de robo y tuvo que acudir de urgencia a un defensor oficial, informaron ayer fuentes judiciales.

Una abogada deberá pagar una multa de cinco mil pesos por no haber mostrado interés en el ejercicio de la defensa de un hombre que llegó a juicio oral bajo la acusación de robo y tuvo que acudir de urgencia a un defensor oficial, informaron ayer fuentes judiciales.

El fallo, que se conoció ayer, fue emitido por la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal y ratificó la sanción impuesta por el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal (Cpacf).

"En la causa no hubo actividad profesional de la abogada", quien "demostró falta de interés en realizar la defensa", dijo el tribunal que revisó la actitud de Liliana Graciela Bazzano, cuestionada por su actuación en la representación de un hombre procesado por robo.

El hombre -según consta en el fallo del pasado 18 de agosto- llegó al día del juicio oral solo y sin tener noticias de su abogada durante más de un año. Así fue como, ese mismo día, le asignaron defensor oficial.

"La abogada no hizo presentación alguna en la causa con la finalidad de mejorar la situación procesal de su cliente", dijo el tribunal al ratificar la sanción que el Colegio de Abogados le impuso a Bazzano. En su fallo, los jueces consideraron que la abogada no apeló el procesamiento de su cliente ni cuestionó la prueba que había presentado la fiscalía.

Según confirmaron ayer fuentes judiciales, el 4 de agosto de 2016, el Cpacf le impuso a Bazzano una multa de cinco mil pesos por su labor en el expediente "Solís, Jorge Sebastián s/robo", en el que intervino el Tribunal Oral en lo Criminal 27.

El cuerpo acotó que la abogada no hizo presentaciones para mejorara la situación de su cliente, "consintió el auto de procesamiento y no efectuó manifestación alguna acerca del testimonio de los denunciantes ni de la prueba ofrecida por la fiscalía interviniente". El imputado expuso, además, que entre setiembre de 2014, cuando fue indagado, y octubre de 2015, perdió el contacto con su defensora, que, entonces, fue reemplazada por otro defensor. El tribunal de disciplina destacó que "si el imputado no hubiese sido notificado en el domicilio real, no habría tomado conocimiento de que la causa tenía designada una fecha para la audiencia de debate oral y público", en el que debió ser asistido por un defensor oficial. "La abogada debió abstenerse de asumir responsabilidades que no estaba en condiciones de cumplir; o renunciar, oportunamente, en beneficio de la situación procesal de su defendido" y "demostró falta de interés en realizar la defensa", dice el fallo de los jueces de la Sala I de la Cámara, Rodolfo Facio, Clara Do Pico y Carlos Greco.

Los jueces concluyeron que "las conductas exhibidas, tales como haber consentido el auto de procesamiento, no haber formulado manifestaciones respecto del testimonio de los denunciantes ni sobre la prueba que ofreció el fiscal, no pueden ser consideradas como parte de una estrategia procesal".

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