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Sábado 08 de Julio de 2017

Los ilustradores despidieron en las redes al "maestro"

Altuna, Nik, Rep, Liniers y también los funcionarios Lombardi y Avelluto escribieron en Twitter. Una tapa de Tía Vicenta, entre las más replicadas

Colegas, políticos y periodistas recordaron a Landrú apenas se enteraron de su fallecimiento.

La famosa tapa de las morsas de Tía Vicenta, un ejemplo de valentía durante la dictadura de Onganía, fue una de las creaciones más replicada en las redes sociales.

En Twitter, bajo el hastag #Landrú, se multiplicaron los mensajes de pésame y recuerdos para el dibujante. Su colega Horacio Altuna publicó: "Adiós, Maestro. Mi homenaje y recuerdo al querido Landrú". Liniers lo despidió con un dibujo y "al maestro con cariño... Gracias", mientras que Nik escribió: "Te vamos a extrañar maestro! Un pequeño y hermoso recuerdo con Landrú..."

El titular del Sistema Federal de Medios, Hernán Lombardi, escribió: "Adiós a Landrú. Mi personaje predilecto: Rogelio, el hombre que razonaba demasiado. Abundan hoy los sofistas como Rogelio, pero no divierten".

El ministro de Cultura de la Nación Pablo Avelluto, escribió: "Murió Landrú y tengo una tristeza infinita. Nadie retrató como él al gran absurdo argentino. Me sumo al dolor y el recuerdo de un ser único".

Miguel Rep escribió: "Se fue un grande, Landrú. Un cover homenaje".

El nieto de Landrú, Gonzalo Colombres, también utilizó las redes sociales para despedir a su abuelo: "Gracias por enseñarme que el humor es una de las cosas más importantes de la vida", escribió.

El dibujante Sendra comentó en una entrevista con Télam que "nos conocíamos del diario aunque estábamos en distintos horarios de tanto en tanto coincidíamos en algún ágape. Lo recuerdo siempre impecable, correcto... un dandy".

"Ingresé al humor político gracias a él. Aprendí a quererlo gracias a mis tíos, quienes lo amaban. Yo me esforzaba en entender cómo les podía gustar ese humor que no entendía del todo... Claro, me faltaban datos de la realidad y cuando le encontré la vuelta no podía dejar de admirarlo", evocó el creador de "Yo, Matías".

"Landrú tuvo la cualidad de no envejecer nunca: retratraba a sus personajes arrugaditos eran como trazos de niños. Siempre que se le preguntaba ¿Cómo estas?, el te respondía 'Fan-tás-ti-co'!, así vivió y tuve la suerte de conocer a sus nietos y al verlos uno se da cuenta que la genética funciona", señaló Sendra.

El escritor Juan Sasturain opinó ayer: "Landrú fue un creador (...) Tiene una trayectoria muy poderosa y audaz en términos conceptuales. Fue quien sistemáticamente introdujo el absurdo y el humor negro en nuestra tradición ya que no había sido cultivada por las revistas de Dante Quinterno y Divito. Extraordinarias tradiciones, pero distintas. Pero Landrú funda otra cosa. Landrú y Oski, el otro pie, son los grandes innovadores", señaló .

Judith Gociol, periodista y colaboradora de la Fundación Landrú, asegura que ella ayuda desde lo periodístico en el espacio de arte. En ese sentido, destaca la primera época de la revista "Tía Vicenta" publicada entre 1957 y 1966, que terminó siendo prohibida por la dictadura de Juan Carlos Onganía por un dibujo de una morsa (animal con el que satirizaba al general golpista) reflexionando sobre la actualidad en la playa.

"Rescato la primera época de la publicación —tuvo una segunda entre 1977-1979— donde utilizaba recursos que se convirtieron en clásico como el de comparar personalidades con animales o realizar innovaciones tales como dibujar las publicidades, realizar encuestas desopilantes interpelando al lector. Planteaba juegos y hasta hacía fotomontajes, entre otras innovaciones", describió Gociol.

"Recuperó el humor político y el humor absurdo. Hizo un gran aporte a la historia del humor. Fue un tipo muy moderno. La actual revista Barcelona podría ser tranquilamente un suplemento de su publicación", opinó.

Landrú es considerado uno de los grandes humoristas argentinos junto con el mendocino Quino, el cordobés Lorenzo Amengual, Guillermo Mordillo, Miguel Brascó, Copi, Lang, Oscar Conti (Oski), así como el dibujante uruguayo radicado en Buenos Aires Hermenegildo Sábat.

Tía Vicenta, creada junto al ilustrador Oski, se publicó entre 1957 y 1966 y buscaba en sus páginas satirizar las costumbres y usos idiomáticos de la sociedad argentina.

Hasta que en 1966, el presidente Onganía, molesto por la caricatura mencionada que lo retrataba, ordenó su clausura.

La publicación había llegado a vender más de 450.000 ejemplares semanales.

69111897. 1 x 6.6 cm.

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